
En ocasiones necesito una válvula de escape para echar la rutina por la ventana y poder cenar con tranquilidad en el comedor de mi estabilidad diaria y necesaria. Casi siempre las recetas son las mismas y los ingredientes frecuentes en el plato fuerte de mi soledad. Van de los más tenues y dulces hasta los más fuertes que con el chile de las casualidades hacen de este tiempo de respiraciones, funciones motoras y dualismos viscerales algo más ameno y llevadero.
NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR,NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR,NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR, NECESITO NO PENSAR...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario