lunes, 26 de diciembre de 2011

NAVIDAD, TENER O SENTIR?


En estos días de renos, regalos, muñequitos de trapo, arboles sintéticos decorados con bolitas de colores, natilla, buñuelos y reencuentro familiar, son en los cuales las reflexiones, los balances, los recuerdos y las nostalgias, invaden nuestros corazones, o por lo menos, y para no herir la susceptibilidad de los pecho fríos e insensibles, mi corazón. Navidad es una época que bifurca mi criterio, entre dos polos opuestos en los cuales se alternan entre odios y amores dentro de un contexto irregular verde y rojo con olor a pavo relleno de verduras y salsa agridulce.



La navidad me gusta y me disgusta. No me gusta porque quiera ser un “Grinch”, un amargado retraído, un asocial, un ermitaño alérgico al rose interpersonal o Scrooge el personaje del cuento de Charles Dickens que se ufanaba de su amargura y egoísmo, hasta que los fantasmas de su pasado, su presente y su futuro lo atormentaron. No. De hecho son miles de recuerdos bonitos los que enmarcan esta época del año en mí. Recuerdos que llegan con buenas dosis de nostalgia pero también de alegría, de días de risas, bicicletas nuevas y reunión familiar.



Recuerdo con alegría la pólvora en el cielo, el olor de la comida hecha en casa para darle a las eventuales visitas de los vecinos que se acercaban a dar un abrazo por la llegada de un niño al que le impusieron el mando de Dios. Recuerdo el árbol lleno de luces y la familia en la casa de abuelita adornando con cajas de colores la inmensa sala que teníamos el placer de disfrutar con la compañía de los que más queremos y que en estas fechas más recordamos. Recuerdo cada beso, cada abrazo de todos y cada uno de mis familiares. De los que aun están en este valle de lagrimas y alegrías sutiles, y de los que ya no están por la distancia por la distancia que delimitan las fronteras o porque se fueron al cielo, para vernos desde las nubes.



Estos son los momentos que se atesoran y que de una manera u otra se hacen más palpables en esta época de sentimientos encontrados. Mi único problema con estas fechas es que ya casi no son eso que vi con mis propios ojos desde el cuerpo de un niño y con el leve velo de la inocencia y la sencillez. No me gusta que ya no sea una fecha para llenar nuestros corazones sino que sea una fecha y/o excusa perfecta para colapsar los centros comerciales y dejar vacías las tarjetas de crédito. Me impresiona como todo el mundo se convulsiona desde noviembre, creando una demencia masiva, en la cual se compran cosas que no se necesitan, para personas que en la mayoría de los casos, ni se valoran. Una demencia que arrasa los bolsillos de los más pobres (los que mas gastan), para llenar los bolsillos de los ricos (los que más ganan en esta época vendiéndoles a los pobres productos de pésima calidad a precios elevados, previa y descaradamente). Me impresiona como la gente se desespera, se estresa, se agota y hasta se endeuda con el único fin de estrenar una prenda o regalar algo especifico, solo porque los medios de comunicación los bombardearon con propagandas de gente supuestamente feliz (haciendo hincapié en lo miserable que eres si no se compra determinado producto), con la mentira de que tener es ser, y que en base a esa teoría demencial, si no tienes, no eres feliz.



No puedo negar que me gusten los regalos y que gracias a Dios en la noche de ayer recibiera unos buenos y bonitos por parte de las personas que me tienen dentro de sus afectos. No puedo negar que un presente, un detalle o un beneficio no alegre el día, o como ayer, la noche. Tampoco pretendo que el mercado colapse y que ser tacaño (ODIO LA GENTE TACAÑA, PORQUE EL QUE ES TACAÑO, ES TACAÑO CON TODO, HASTA EN EL SEXO) o egoísta (los odio aun mas), sea la regla a seguir. Por supuesto que no. Solamente que no me parece que lo material sea la elección que escojamos para llenar nuestros vacios y que esta fecha sea la única para encontrarnos con los nuestros y cumplir con nuestra cuota anual de bondad, desinterés y amor para los nuestros. Navidad para mi es más que una factura, un balance financiero positivo en la economía que patenta el capitalismo salvaje en un esquema Darwiniano, donde solo los más aptos y fuertes (los ricos), prosperan, se educan y son felices y los menos aptos (la agónica clase media y la prominente y en expansión clase baja), trabajan más de cuarenta horas semanales con una seguridad social e inclusión laboral decadente para salir a comprar cosas que aumente aun más la brecha social entre los fuertes y los débiles en un esquema circular, vicioso y sesgado al cual se adhieren miles de millones de alienados. Qué triste es eso…



Navidad es para mí la época de la esperanza, de mirar mas allá de nuestro egoísmo enfermo que tanto nos caracteriza, de ser esos niños buenos y amables que éramos y que no distinguíamos si el que está en frente viste un Armani, un Hugo Boss, si tenía determinado color o estirpe étnica, religiosa, política, racial o para entrar a determinado sitio necesitábamos declarar que tenemos y no que somos. Navidad es mirar mas allá de nuestros intereses, de nuestro poder de adquisición, de nuestra estúpida concepción de que la acumulación de capital es la una forma de ser feliz. Navidad es saber disfrutar de las cosas sencillas como un abrazo, un beso, un “te quiero”, un “te amo”, un “me haces mucha falta”, un “que rico es estar contigo”. Navidad son esas cosas que nos hace humanos y que no nos cuesta necesariamente dinero, esas cosas que nos forma en lo que somos y no necesariamente en lo que tenemos, haciendo que el mundo sea un lugar más amable y que sustente nuestras emociones y sentimientos. Por ello y de todo corazón para las personas que amablemente toman unos minutos de su tiempo para leer esta introspección proyectada
de mi vida y las facetas que asumo en la misma:



FELIZ NAVIDAD!

viernes, 16 de diciembre de 2011

LLUVIA Y SOL PICANTE


Hay momentos en la vida de uno que se demarcan por las buenas o malas obras que deriven de los actos. Hay momentos en los que uno se asoma por la ventana de los hechos que han pasado y que desde un lado ciego, oscuro, casi tenebroso, rotulan detalladamente los desenfrenos y los abusos que a veces cometemos con nuestras propias humanidades. Hay momentos en los que los paisajes de colores y las buenas nuevas, se ven limitadas por las absortas viscerales y frenteras realidades que coartan las risas, los sueños y los pasteles de manzana en la ventana de algún vecino.

Hay días como los de hoy en los que se conjugan los logros que se obtienen, con el saber que tu vida paso de una improvisación literal y diaria, a un espectáculo predeterminado por las tarjetas, lo que se debe o no hacer y los estereotipos sociales que te dicen que, si eres exitoso te vistes así, si eres un fracasado así, en una esquematización etérea, que solo sirve para encasillarnos en una molde que la sociedad de consumo (donde tú no vales nada) que solo se enfoca en la imagen y no en el contenido.

No soy un marxista que sale los primeros de mayo a gritar arengas en pro del obrero y en contra de la opresión de los burgueses a los derechos sindicales fundamentados constitucionalmente. No. Definitivamente no. Pero si me cuesta entender en esta fase de mi vida que lo que soy no es lo que más vale y que el mundo se mueve a un ritmo diferente al mío. Me cuesta entender que tengo que ponerme una corbata y mostrar una fachada intachable, para poder resguardar todas las porquerías que se deben hacer en ocasiones para triunfar.

Me cuesta entender que media vida la tengo que dar en una oficina para tener una esposa hermosa, una casa linda, un carro de ultimo año y una cuenta que tenga más cifras que la deuda externa de mi país. Me cuesta entender que por crecer debemos pagar el precio de no poder saborear las cosas sencillas, sentirse a gusto con las alegrías sutiles y poder disfrutar de un rato de ingenuidad. Me cuesta entender a veces que todos debemos crecer y que ahora entiendo porque mi papa me decía que no criticara su seriedad y su estrés, que cuando creciera lo iba a entender, y lastimosamente, un día lleno de grises, lloviznas pasajeras y soles picantes, lo entiendo porque sin darme cuenta, crecí.

viernes, 25 de noviembre de 2011

EL FIN DEL MUNDO


En los últimos años el mundo se a desbordado en teorías, planteamientos y proyecciones de lo que será el destino de nuestro planeta y las vidas que este mismo alberga. El mundo se ha remontado a miles de profecías paganas y religiosamente edificadas, para resolver los misterios de la inevitable decadencia que nuestra madre tierra padece. Desde las más famosas como las mayas, en las que hasta fecha tienen de nuestro fin, hasta las de Nostradamus, en las cuales por medio de palabras conexas y determinadas, buscamos dar un enfoque a lo que en nuestros días venideros se ha de avocar. Todos decimos equívocamente en palabras retoricas y de gran oratoria, que el mundo se va acabar. Y no. El mundo no se acaba, lo que nos vamos a acabar somos nosotros y punto.



El mundo si se condensa como lo que ha de acabarse, se debe analizar como un entorno inhóspito, que desde sus inicios ha estado lleno de cataclismos de proporciones épicas y de cambios climáticos radicales que han formado en conjunto con toda las fuerzas naturales, el milagro que todos en este momento vemos amenazado llamado vida. Para mí el problema nace de la concepción errónea que tenemos los seres humanos sobre nuestra posición y rol en el universo, llenando de ideas absurdas y sobredimensionando lo que realmente somos en un espacio tan vasto como lo es el infinito.



Los seres humanos somos en sí, una estirpe que ha evolucionado consiguiendo y llegando a resultados magníficos en lo que respecta a la evolución genética, intelectual, social y cultural. Somos capaces de desarrollar los más variados espacios, desarrollando innovaciones que hacen del medio que nos rodea, un sitio más amable para vivir creando medios como el fuego, la rueda, la imprenta, el genoma humano etc, etc, etc. Somos capaces de eso y mucho mas, tanto que hasta somos capaces de crear medios masivos de destrucción, industrias que colapsan el equilibrio del ambiente y esquemas económicos enfermizos que nos hacen consumir mil veces más de lo que podemos si quiera ostentar en el cada vez más corto lapso que suelen durar nuestras vidas. Somos así, una plaga de más de seis mil millones de habitantes que poco a poco se va devorando sin pensar el mundo que se nos permitió disfrutar y que en este momento colapsa, en una lógica que solo un castillo de cartas puede explicar.



Lo peor no es esto, de hecho la verdad ni siquiera para ser realmente sincero me importa, porque soy consciente de que este sueño que empiece cuando nací pronto acabara y no aspiro, ni creo vivir más de cuarenta años, cuando realmente no haya reversa, cuando ya nadie pueda parar esa bola de nieve que creó la revolución industrial y su enfermo y consecutivo consumismo salvaje e irracional. Lo peor no esto y es a lo que debo llevar esta reflexión que me parece está arraigada a lo que más daño le hace al ser humano: el ego. Si, el ego. Ese que dicta que somos la raza más fuerte, cuando en realidad no somos más que la especie más débil que hay. Cuando somos de las mas frágiles estirpes que haya sobre la tierra aun cuando nos ufanemos de nuestra capacidad de raciocinio, poco utilizado para crear, y bien comercializado para destruir.aun cuando creamos que somos los únicos en todo el universo y aun cuando creemos que la sabiduría del cosmos la alberga nuestra torpe y cerrada mente.



El mundo y la vida en si son una analogía de lo que es la materia en las leyes físicas: un elemento que nunca se destruye o se elimina, simplemente se transforma. Estamos desesperados por decir que el mundo se va a acabar, cuando en realidad los que estamos llegando a su fin somos nosotros, cuando los únicos que no van a aguantar los cambios que hace nuestro ecosistema por desplazarnos somos nosotros. El mundo y en si la naturaleza, son consientes de una sola cosa y no vacila en ningún instante para eliminar lo que interfiere su ciclo normal: nosotros. La vida en el planeta no acabara, para ello están los microorganismos, las bacterias, los átomos y demás que han sido entrenados desde el big bang, desde tiempos arcaicos llenos de azufre y toxinas y ahora con el humo de las fabricas que indolentes envían sus gases metano, su dióxido de carbono y todo el odio que el mercado les invita a botar por sus fauces.



Es estúpido pensar que un mundo se acaba solo porque nosotros ya no formemos parte de él, pero si es triste pensar que nuestro Dios (como lo llamo yo), el arquitecto universal o como lo quieran llamar, nos doto de la capacidad de pensar, reflexionar, analizar y corregir y no lo hemos hecho. Es triste pensar que la vida de los más pobres será peor y que la de los más ricos siempre estará en los estándares que elija la mercancía de turno, el postor que más oferte y el fin que más se avecine. Es solo una reflexión como dije, muy personal y que solo me atañe a mí. Una reflexión tal vez fatalista y negativa, pero quien le apostaría a la buena voluntad de la humanidad?, por lo menos yo, no. Una reflexión de alguien que seguramente no va a vivir para contar lo que pasara en los días venideros, pero que por ahora antes de votar la basura, la separa, la recicla e intenta arrojar la menor cantidad de basura a la calle. No es mucho, pero es algo. Ojala sirva.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

EL ARTE ENTRE LO BELLO Y LO SINIESRO


Desde siempre hemos tenido en cuenta que el arte y sus manifestaciones (cine, narración, pintura etc), ha estado ligado a una serie de procesos de producción lúdica en los cuales se ha tomado como referente ciertos lineamientos y parámetros por medio de los cuales, se busca una obra excelsa, con una buena cantidad de matices y llena de detalles que hagan de dicha obra, un compendio de elementos que deriven en un loable resultado sin acortar los pasos que por lógica se deben dar. Lastimosamente en nuestros días estos elementos se ven reducidos, o en ciertos casos eliminados en pro de la producción masiva del arte, vulnerando principios que, aunque sutiles, determinan inevitablemente la calidad estética de lo que los artistas dan a ver a la luz.


Ahora, en un contexto más amplio la lectura nos invita a ver que la creación del arte no es solamente una consolidación de la lucidez (esquematizada por la luz) la que da por si las la creación de las obras primas e inspiradoras, sino que, por el contrario, son aquellos elementos de oscuridad interna del artista las que dan los matices de una nueva y sublime sensibilidad de lo que nos rodea y lo que el mundo imprime en nosotros en una actividad que de manera altruista nos lleva a condensaciones de conceptos y combina los elementos sacros, como los que derivan del interior de nuestras falencias, debilidades, miedos y tristezas.


Esta es para mí la diferencia entre una persona que haga bien las cosas como un tecnólogo, un técnico en graficas a escalas industriales y un verdadero artista. Para el técnico de los elementos gráficos solo basa su talento a no salirse de ciertos esquemas y ordenes definidas, en cambio para el artista son precisamente esos lineamientos los que lo coartan y cuando sale de esa cuadricula creativa, es cuando realmente afloran esas musas que inspiran y que Kant denomina en la crítica del juicio, como la categoría de lo sublime, es decir, el paso definitivo y la expansión de la estética mas allá de la categoría limitativa y formal de lo bello.







Por ello y para culminar esta reflexión, concluyo que si bien la belleza y la estética es el fin de toda obra de arte en cualquiera de sus expresiones, ha de tenerse en cuenta que solo lo que trasciende del interior del creador, de su interior entre la represión pura de lo siniestro y su representación sensible y real de lo que infiere el exterior en su interior. Por ello una inspiración artística tiene que ser el producto de lo que en si se saca de manera visceral de las entrañas y que se expande en el espacio de las ideas, haciendo que el espectador se atesore de un poco de sensibilidad del artista y de allí entienda y sienta la esencia de la obra que se le está presentando, haciendo de esta relación, un binomio que permita que lo que se le presenta se convierta en una obra memorable, convirtiendo toda esa angustia, esa tristeza, esa oscuridad latente e interna en una obra maestra como los cuentos de Edgar Allan Poe o las pinturas de Frida Kahlo.

(imagen del la revista virtual de cultura y política LA LETRA EÑE www.lateclaene.blogspot.com)

martes, 22 de noviembre de 2011

ARTE vs DISEÑO



Siempre se ha discutido cual es la diferencia entre lo que se denomina arte y lo que se denomina diseño en una disyunción ambigua que se sigue por ciertos lineamientos de orden comparativo y que pretende dividir y aportar tanto lo uno como lo otro en dos entes diferentes, aun cuando la mayoría de veces se van conjugando en cada uno de los productos del mercado bursátil que se maneja en torno a lo que la estética decreta.


Este tema no puede ser ajeno al hecho de que aun cuando el arte y la estética del diseño se manejan desde puntos altruistas y de fina expresión sublime de la creación, no puede ser ajeno a los requerimientos que en este momento se hacen por parte de un mundo globalizado y mercantilmente voraz, al que a veces simplifica estos dos términos con el reinado inamovible de la utilidad económica, por encima de la utilidad estética o como enuncian en la lectura la empresa alemana Rosehthal: “para nosotros el arte es el aspecto estético de lo que producimos”



Ahora, si tomamos en cuenta los principios y fundamentos del diseño, lo vemos como una conjugación de lo que en resumidas cuentas es el proceso de producción mercantil de las obras o productos que derivan de la actividad industrial, y como a raíz del mismo se hace un empalme entre lo que es la producción, comercialización y distribución de tales objetos o productos entre las personas que los consumen y de allí fomentar el arte del gusto, la satisfacción y el placer en un determinado sector del mercado, con una determinada necesidad.



En la actualidad nosotros los jóvenes como pioneros de las ideas vanguardistas e innovadoras que necesita y exige la sociedad, vemos como el reconocimiento llega más rápidamente desde el plano artístico. Esto dado porque en materia de diseño la evolución de la globalización y a su vez de los esquemas mercantiles van sujetos a unos parámetros que se convierten en inamovibles por su misma innovación perpetua que excluye nuevas ideas, al no ser tan practicas como las preexistentes, como por ejemplo las formas físicas de los productos de soya que comercializan los Krishna y/o vegetarianos que llevan ostensibles y fácticas estructuras de las personas que comen carne (como la hamburguesa vegetariana, los hot dogs vegetarianos que en estructura y óptica son realmente iguales, o porque no decirlos una ruin copia).



También ha de tenerse en cuenta que antes los diseños se llevaban con muchísimo más esmero, en un trabajo no tan maquinizado y de orden puramente artesanal, en el cual el productor se empapaba de lo que iba a ser su creación, llenándola de detalles, esquemas, colores, y hasta aditamentos que correspondían a su sello personal y determinaban que derivara en una obra de arte única, aun cuando de este mismo ejemplo se reprodujeran unos cientos, o en casos específicos de millares en una producción a escala normal.



Ahora no. Ahora el diseño hace parte de la maquinización de los productos y en su simplicidad diferencia lo que es o no benéfico para lo que los medios de producción de un mundo tan industrializado como este dispensa. Por ello es que en mi opinión para hacer de un diseño una obra de arte en la actualidad, más allá de una innovación creadora que derive del arte, se debe tener en si una predisposición que cimente y colabore con los ávidos procesos de industrialización y comercialización que en la actualidad existen. Es decir que un diseño puede tener un proceso creativo que derive en una afluencia de diferentes ideas, pero que solo la comercialización hace que este triunfe, o por el contrario se quede ahí. Puedo citar muchos ejemplos, cito con uno: la marca TOUS.



Si nos ponemos a analizarlo desde el punto de vista enteramente artístico, tal vez veamos mejores slogans comerciales en otros productos de otras épocas, pero con más detalles, elementos, y retoques que en la actualidad no se podrían llevar a cabo con la relación de precio, costo, tiempo que en este momento lleva y efectúa el mercado y como se puede ver es una forma minimalista que cumple a cabalidad con lo que en este momento exige el mercado, y que suple las relaciones: diseño-precio, diseño-productibilidad y ante todo diseño y posicionamiento de mercado.



En conclusión para mí la construcción y creación artística va ligada al diseño y de allí deriva que se deba evolucionar conforme lo hacen parámetros tan tangibles en la actualidad. El arte debe ser un agente que genere en los diseñadores una inspiración importante que plasme en los diseños, la innovación que requiere el mercado y de la cual se sustenta la economía, la capacidad de invención y los principios de un mundo en proceso de globalización y que pide a gritos mentes abiertas, permeables y de proyección.

LA FLUCTUACIÓN ARTÍSTICA



El ingenio humano siempre esta expresado y ubicado en un plano de atemporalidad, con el cual quiere expresar y preceder lo que con el paso de los días venideros llegara en una forma básica de lograr el control de todos los medios que lo rodean. Desde la tecnología, los cambios socio-culturales, las variaciones de la economía y como el tema que en este momento nos atañe, el arte. El arte en si es la manifestación de la sensibilidad que nos imprime las cosas y momentos que vivimos en nuestros días y desde la cual formamos e instauramos una serie de elementos lógico- razónales por medio de los cuales sentamos el precedente de nuestra percepción y visión del mundo.



En sí, es que el arte como fuerza motora y sensible de nuestra estirpe, es un reflejo de lo que fomentamos y queremos dar a conocer como fuerza de expresión autentica y representativa de nosotros. Por ende, me parece que aun cuando Hegel haya tomado como referentes teóricos la efervescencia cultural e inventora del siglo XIX como el ápice de las expresiones artísticas de orden visual, no contemplo el carácter ambivalente y fluctuante de la naturaleza humana y por consiguiente su ingenio metamórfico y evolucionista de la cual está facultada para generar nuevos conceptos en diferentes planos (incluyendo el artístico) e innovar en lo que respecta a función por ejemplo, de las simulaciones ópticas reales y las pictóricas.




Ahora, aun cuando la pintura fue el referente universal de la imagen como expresión artística plena y tangible, se debe hacer hincapié en que no es en si una expresión plena (carece de la capacidad plena de definir e interpretar a cabalidad los demás sentidos: poder oler, poder oír, etc) y completa de lo que como referente se necesita en un mundo como el que nos acobija en la actualidad desconociendo que gracias a la evolución de todos los medios audiovisuales (no contemplados a plenitud seguramente por Hegel), vemos que los medios informáticos y tecnológicos nos proveen de muchas y variadas herramientas que nos permiten explorar infinitos campos de acción artísticos, y que sin duda alguna afloran de manera no ostensible, las miles de ramificaciones de estas expresiones, desde la básica perspectiva que dio origen al movimiento y la concepción alterada gráficamente del espacio en la pintura, permitiendo que el arte no se difumine en el universo de las ideas, sino que por el contrario, se transforme en una variedad rica y en constante cambio.




Por ello resumo que como tal que el arte no expira aun cuando sus constantes variables presuman lo contrario, o infieran en una reducción productiva de los medios de ingenio. El arte es eso, una fuerza fluctuante y de indeterminadas variables que suponen millones de visiones y así mismo personas que con sus dotes lúdicas interpretan cada una de ellas. El arte es el viento, el oleo, la música, la película o cualquier manifestación de lo que cada uno de nosotros sintetizamos como nuestra visión subjetiva de la realidad, y aun cuando la mayoría de técnicas preestablecidas son las que sustentan la mayoría de manifestaciones artísticas de la actualidad, no quiere decir que esto coarte los medios de producción y limite la innovación de las mismas.


Por ello me adhiero a la cita que se hace de Marx: “puedes ser un artista abstracto por la mañana, un realista fotográfico por la tarde y un minimalista mínimo por la noche”. Se puede hacer lo que sea, desde una obra maestra hasta un monacho abstracto, desde que lo que hagamos sea basado en los sucesos que han antecedido en la historia y desde los cuales proyectamos en nuestro interior, formándolo partículas artísticas que deriven en una obra maestra, una obra maestra que sustente nuestros días, nuestros anhelos y fluyan por el rio imbatible de la creación.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

EL CUENTO DE LA VIDA DE ANDRÈS CAICEDO


Cuando se entra en la línea literaria de Andrés Caicedo, inevitablemente uno se empapa de la fuerza volátil e incontrolable de esos años 70´s que entre los vástagos residuales que dejaron las faenas en pro de la paz, el consumo de alucinógenos y el emergente rock and roll, la inminente incursión tecnológica y la voraz llegada de los 80´s con su cultura pop, su frenesí de cabellos de colores y sus peinados esponjados al estilo Alf. En los escritos de Andrés se narran y detallan las vidas de una ciudad como Cali, tan caliente como su clima y frenética por un ritmo que desembocaba desde barranquilla y que los negros denominaban “salsa”, un ritmo que se apodero de los barrios periféricos y pobres, y que poco a poco colonizo la vida de los blancos y ricos de la sociedad vallecaucana, una sociedad que en medio de carteles de la droga, de calles de barriada y el dedo indicando el norte de Sebastián de Belalcazar dieron como hijo precoz y adicto al valium, los cuentos de Edgar Allan Poe y el cine norteamericano a un Andrés que enfermo por su obsesión hacia la que sería su obra (su vida).



Por ello acá cito el libro: EL CUENTO DE MI VIDA, el cual es una recopilación de los diarios que atesoro su hermana más querida y que no salió a la luz pública como los que han seguido a su obra maestra “Que viva la música!” (Sin contar su obra maestra en las tablas como lo fue la adaptación de la historia de Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe), ya que quedaron en uno de los baúles que guardo su madre, en aquel cuarto que tanto maldecía, pero del cual salieron sus más sublimes, viscerales y arraigados escritos. Les comparto estas frases que para mi fueron de gran interés durante la lectura, como una experiencia literaria mas, en una jornada que hace dos días viví y que devore en tan solo unas horas, por la misma mística de su narrativa y porque en lo que respecta a mí, describe claramente lo que es Caicedo y su enfermiza carrera contra ese tiempo que se llevaba lo que con su suicidio jamás dejo: su juventud.



Acá están sus frases, disfrútenlas:



“Como no hay nada más que hacer en esta vida pues entonces conformémonos con las travesuras que pueda realizar, las acciones neutras, las acciones que producen sufrimientos en los otros, las malas vidas, la sequedad de los corazones, la luz del sol, el reverberar la apatía de ahora que escribo automáticamente, pues no puedo avanzar en este relato.”



“Su amor fue como un viaje sin regreso por la selva más tenaz de todas, la del choco; fue como pasar hambre y darse después un festín y emborracharse con cerveza helada”



“Nuevo motivo de tristeza, mas yo caminaba eludiéndola, combatiéndola, con la borrachera del aire puro borboteando en los pulmones. Diversas clases de verdes; claro hacia la orilla del rio, oscuro, casi negro en las montañas del frente, pero todos muy brillantes.”



“La falta de estimulo en las lecturas, en los nombres, me traería un apocamiento en lo que hasta ahora, cuidada o descuidadamente, ha sido mi vida.”



“De sexo, no supero la general desconfianza y temor ante el objeto amado. Desempeño una mejor función si el objeto es escogido en ordenes anormales (…) en cambio hay un temor reciente cuando se trata por ejemplo, de una muchacha distinguida por su corrección o su inteligencia. Allí prefiero abstenerme antes que enfrentarme a la dolorosa posibilidad de fracaso y caída.”



“Es el dilema, la agria tragedia de la clase media. Saber que regreso allá a nada nuevo y sin nada nuevo, que no llevo sino mi piquito mas de distracción, mi capacidad de tener minada por el terror mismo.”



“Tengo adentro un rio de arena hirviendo que poco a poco se agota en un hoyo profundo y negro, y no he tenido tiempo para probar en verdad el placer de la compañía, eso que intuyo, el placer de la celebración, del amor, de la música.”



“No quiero empezar con las melancolías, al menos no con las preguntas y las respuestas, pues no voy ni por media página.”



“Tal vez escribo hoy a manera de resolución, a manera de darme un plazo de quince días para dejar de hacer las cosas mal, un mes y ya una saldrá bien entre las diez que se propongan, un año y mi cara tendrá brillos nuevos y yo estaré, no puedo sospecharlo, con nuevos compromisos muy distintos con la gente que conozco y me está hundiendo, ellos, pobrecitos, tan débiles y tan puros, sin saberlo.”



“Yo creía antes que el mecanismo de la autodestrucción era una forma de lascivia, ahora voy sabiendo que no mas es una forma de comodidad, la mayor de todas, obscena y perversa hasta la medula.”



“Se mete uno por recovecos extraños cualquier noche, sin responsabilidad, y a la mañana siguiente o días después vas descubriendo que lo que hizo fue comenzara matar de una vez por todas su capacidad de emocionarse ante los hechos de las personas y de allí en adelante, compañero, vía libre al infierno.”



“Las cosas parecen mucho mas grandes cuando uno esta chiquito, y tal vez sea ese el motivo de que uno quiera engrandecerlas cuando crece.”



Este lo leí al final del libro, don de Andrés en una extensa y muy diciente carta le expresa a patricia, su gran amor, lo mucho que le hace falta y como esa pena por su ausencia eclipsa el hecho de tener el primer ejemplar de la que sería su obra maestra “Que viva la música!” en sus manos y no tener motivos que festejar:



“Te adoro, te idolatro, si no puedo vivir sin ti, llevare, supongo, una especie de anti-vida, de vida en reverso, de negativo de la felicidad, una vida con luz negra. Pero brilla el sol, tu puedes estar cerca. Ahora salgo a buscarte. Amor mío.”

sábado, 12 de noviembre de 2011

CREER


Creo que he vivido más de una o mil vidas a la vez. He pasado de los personajes siniestros, corta venas y sonámbulos, a los alegres, fanfarrones e igualmente amantes por ver las luces tornasoladas del alba y los sonidos de los silencios que hacen las calles llenas de gatos, ratas u otro espécimen, mientras los demás descansan en sus moradas con placidez o con el simple espasmo que permite cerrar los ojos y resetearse por unas horas. Creo que he volado por mas nubes que los hermanos Wright, Charles Lindbergh, Alberto Santos Dumont, Amelia Earhart, Tony Jannus, Charles Voisin, Dick Merrill, Alliott Verdon Roe o cualquier otro que en pajaros de acero ha pasado de cabeza por los cielos esquivos y ha dejado a un lado eso de que para hacer bien las cosas, hay que tener los pies en la tierra.



Creo que he soñado mas en un país y mundo mejor de lo que lo han hecho todos esos politiqueros (porque la palabra político para mi, y por el legado griego, es sagrada) corruptos que solo piensan en sus bolsillos cuando el hambre atesta en las calles y los elige en las urnas por un pan que les mitigue el hambre temporal, pero que los condena a la frugalidad de un futuro decadente y sombrío. Creo que he sonreído más que una presentadora de programa de farándula de guion paupérrimo, y que las alegrías de una vida medianamente acomodada, me han llenado de remembranzas, expectativas y fuerzas para poder levantarme cada día a pesar de la carga de seguir los senderos que tal vez llevaron otros y aun así tomar un café y mira a la ventana para asombrarme de un milagro que cito a diario, como lo es la vida.



Creo que he leído lo necesario (aunque no todo lo que quisiera), como para no limitar mis funciones vitales únicamente a lo que mi fisiología designe y si darme el placer de tomarme un buen tinto y en una noche de lluvia, mirar como las gotas bajan de los cielos y abordan los tejados, los transeúntes y el asfalto gris como los sueños y las vidas de la mayoría de los que lo pisan. Creo que he escuchado mas canciones de las que podría haberse llevado el i pod de Steve Jobes y desde ellas, he desglosado mas de una situación, en una sincronía coreográfica que entona en cada nota la banda sonora de lo que son los momentos puntuales de mi existencia, desde un “People Are Strange” de THE DOORS en los días de hamburguesa de domicilio, pensamientos fugacez, coca-cola fría y películas piratas, hasta un “Bohemian Rhapsody” de QUEEN en los viernes de reflexión cula en la mañana, espaguetis con salsa bolognesa de Itano's al medio día, whisky de la diezmada licorera de mi papá en la tarde y noches de locura controlada, calles con ríos de gente encorbatada o con la corbata en la cabeza y sonrisas postizas con luces de algún bar. Creo en muchas cosas, incluido por supuesto en Dios y sus miles de buenas vibraciones y bendiciones que ha puesto en mi camino. Creo, y eso me hace menos autómata dentro de las decisiones que se me imponen, en un mínimo común irrefutable para mí: creer.

VOY A VOS


Hay muchas cosas y circunstancias en la vida que quedan escritas, programadas en el tintero de las cotidianidades pero que no se pueden, o nos da la voluntad de llevarlas a feliz término o a puertos de mayor satisfacción. Nos proponemos ciertas cosas en pro o en contra de nuestros beneficios y juramos no volver a caer en algo o en alguien, haciendo hincapié en que es nuestra voluntad de hierro la que nos sacara avante de todas las tentaciones que pululan y se atomizan fácilmente en el ambiente.

Lo difícil, es cuando las constelaciones, los sitios a los que vamos y hasta nuestras amistades son un declive para una noche de magia , de recuerdos y de cosas amenas que van llegando sin que nadie las invite, pero que de pronto y de manera sustancial, se van convirtiendo en el eje central de una velada a la que nadie fue invitado, que nadie organizo y que no estaba estipulada, pero de la cual todos alzan sus copas desde los sofisticados y presuntuosos que beben champagne, pasando por los que aprietan un vaso de whisky con hielo (me incluyo), hasta los que con copa de cristal toman el anís de las montañas (muchas veces más me incluyo).

Es difícil estar en contra del destino o de cualquier payaso que desde el mando central del universo nos raya la cabeza, cuando nos va metiendo en ponqués de bodas pobres, en paisajes de guerras con samuráis o en este sitio de luces intermitentes, mini- coopers, mujeres de ensueño, vestidos costosos, smokings de alquiler ostentoso y con una persona que algún día conocí y por la cual sé, que es mejor decir que no se saben hacer las cosas (fundí el motor del carro de mi papá saliendo de Unicentro por dármelas de ser el putas que no soy), pero que por la violencia desangrante del país se fue con su familia para Carolina del norte a buscar un sitio más relajado para sembrar raíces, donde hayan menos balas y más oportunidades. Un encuentro fugaz, de movimientos lentos y conversaciones largas, de colores en el cielo y de un regreso que inquieta los días y me recuerda mis días cuando era niño y en la vida equivocarme, me importaba un carajo.

Sonrisa.

Canción:
Voy a vos de VILMA PALMA E VAMPIROS, preferiblemente en el concierto de OLE en el club Cafam hace como 13 años.


viernes, 11 de noviembre de 2011

ANTÍTESIS DE LA TEORÍA DEL SALMÓN


A veces es bueno pensarlo, cuando uno se levanta una mañana y se encuentra con unas ganas enormes de devorarse el poco o mucho mundo que tenga alrededor. A veces es bueno sentirlo cuando amanece a tu lado alguien que trajo la lluvia y que solo está ahí para darte calor , sin pretender ser alguien o algo mas., solo está ahí para darte lo que tal vez hace mucho tiempo te auto prohibiste, por sus nefastos efectos secundarios. A veces es bueno disfrutarlo, cuando entre beso y beso, entre charla y charla te das cuenta de que lo que ha pasado por tu mente y tu corazón, tan solo ha sido un abrebocas de lo que tal vez la vida te ha guardado con recelo y que solo debes ampliar tus papilas gustativas para que la miel de los buenos acontecimientos te colme de ganas, de deseos y de buenas nuevas. A veces es bueno, no pensar tanto, no dejar de sentir por dos o tres tropiezos que mancillaron la deslumbrante obra improvisada que es tu vida, no pensar en lo que fue, si no pensar en lo que vendrá sin temor a que las equivocaciones y el absurdo complejo de perfección inunde nuestros días y solo dejen charcos de lagrimas en el piso de madera. A veces es mejor no hacer como el salmón, sino que es mejor dejarse llevar por la corriente de las eventualidades y de lo que tenga que venir, sin restricción alguna, sin pensar, sin el que dirán, sin objetar por las consecuencias. A veces es bueno dejarse convencer, sin poner resistencias o contrariar lo que pasa. A veces lo mejor, es simplemente dejarse llevar y permitir que la magia suceda…

miércoles, 9 de noviembre de 2011

LO QUE TE DA UN LIBRO, NUNCA TE LO DARÁ UN TELEVISOR


No soy de los que se la pasan horas en frente de la televisión y se escabulle en medio de idioteces, pocas palabras coherentes y productos cosméticos publicitados en espacios audiovisuales, que mal han denominado como programas, magazines, seriados etc , etc, etc. Tampoco soy seguidor de series gringas, de los que se saben hasta los guiones (tengo pésima memoria, de ahí mis descaches amorosos), y tampoco soy un “grupee” que colecciona cartas, fotos o hasta el pelo de algún ídolo televisivo. De hecho, no tengo ídolos, ni pienso decir la frase de cajón de que mis papas lo son, ya que nunca lo serán.



Creo que me apasionan mas las visceralidades de Bukowsky, la línea conceptual e intrínseca acerca de la realidad y el sexo de Henry Miller, la jocosidad urbana de Chaparro Madiedo, los intentos famélicos de Medina Reyes por parecerse a Bukowsky (aunque derive en entretenidas novelas) y las verdades en la cara, cargadas de una autentica y lacerante critica de la sociedad colombiana de Fernando Vallejo. Prefiero esto, antes de meterme de cabeza en una maquina a idiotizarme un poco más. Prefiero invertir mil veces mí tiempo en ciertas labores autodidactas que incidan en mi biblioteca, en el presupuesto de la biblioteca nacional, en mi vocabulario y que enriquezca mi léxico.



Solo cuando era niño me asomaba a ver de lleno la televisión. Solo cuando niño suplía ciertas inquietudes y ciertas emociones que necesitan de un orden audiovisual para ser disfrutadas. Cuando para poder ver televisión debía hacer pactos de estudio forzoso (solo en principio, después fue una deleitante constante)debía parar primero por los parajes propios del principito, los cien años de soledad de García Márquez o reanudara por “El pozo y el péndulo”,”La caída de la casa Usher”, o cualquiera de los cuentos que Allan Poe daba a mi mente para repasar por parajes fríos en medio del sol propio de las vacaciones de diciembre. Creo que eso era lo que antes si me gustaba de la televisión y mas los televisores, esos de talles en los muebles, que mas bien parecían armarios de un cuento de C.S Lewis. Me gustaba mas cuando la familia veía el programa de turno (sin realities decadentes, sin concursos estúpidos o novelas mexicanas como las de ahora, aclarando que la producción televisiva mexicana de antes era sorprendente) la familia reunida en un gran sofá y cada uno de nosotros llegaba temprano para tomar el mejor puesto, eso si, sin osar con tomar el control remoto (lo mas play y actual en el sentido tecnológico por aquellas épocas), ya que era de la exclusividad del abuelo o en nivel descendente, del que le siguiera en edad, es decir, mi papá.



Esas épocas eran buenas. Esas épocas en las que no llegaban extractos bancarios, recibos de pago y en la que no necesitabas ser un ejecutivo exitoso, para poder ser el mejor de la cuadra ya que con solo pintar tu bicicleta o dar puñetazos certeros bastaba para ganar fama, respeto y gloria. Cuando en la televisión las mujeres no tenían que mostrarse en cueros para demostrar el porque estar ahí y no se acudía a la estupidez para hacer reír a tarados que no saben porque es que se ríen. Épocas en las que hacia pactos con mi abuelita para una hora de televisión, pactos que consistían en leer ciertas lecturas leves que me ayudaron a abrir un apetito voraz, propio de los que buscamos en esas letras, en esos personajes, en esas historias y esos personajes, las herramientas que nos ayudan a volar hacia confines mas allá de lo que la alienación de los demás da. Esas letras que nos elevan y ayudan a soñar mas, de lo que un televisor 3D de mil pulgadas nos puede dar o siquiera insinuar.

LETRAS vs NÚMEROS


Los números ayudan a dibujar en el espacio general una lógica literal y tangible dentro de un plano cartesiano de conceptos, malas palabras y situaciones incomodas, que permiten una cierta estabilidad entre tantas cosas que se escapan o dilatan en las realidades obtusas que a veces nos rodean. A mí los números siempre se me han dificultado y su perfecta lógica, siempre me hace palidecer por la razón justa, de mi poca paciencia y mi ligera tenacidad.



En el colegio recuerdo que las asignaturas que tenían que ver con este arraigo académico y conceptual no eran mis fuertes y para ser sincero las considere siempre una pérdida de tiempo ya que como comprobé más tarde, estas no conformaron bases irrefutables o inamovibles de mi existencia, ni tampoco a los que hacían ejercicios aritméticos, algebraicos y físicos perfectos y sobresalían en las mismas ganando medallas. Que tenga entendido, de mi promoción aun no ha habido el descubridor de una nueva fórmula estadística o alguien ha patentado aun alguna fórmula que revolucione y haga de este mundo otro esquema pictográfico. La matemática se me hace una ciencia loable y por ende respetable, pero a mi modo de ver las cosas, es demasiado hermética y estática. Demasiado rígida y exacta como una visión ganadora después del river en el póker. Algo demasiado estable para una estirpe tan fluctuante como la nuestra. Por ello debe ser que lo mío son las letras y la palabra. Por esa característica mutante que les permite evolucionar e involucionar a su antojo.



Las letras permiten ser conjugadas en miles de millones de algoritmos fonéticos y literarios y aun, cuando siguen una serie de patrones predeterminados y características previamente estipuladas (letras, palabras, frases, silabas, vocales, odas, poemas, etc), no se sujetan a ellas y permiten que el intelecto y la imaginación labren caminos nuevos, con rumbos y resultados solo hasta llegado el tan esperado y contundente final. Eso es lo que enmarca el campo literario y sus muchas formas de expresión artística, donde desde un articulo soso que habla de nimiedades como lo que será del próximo capítulo de una novela mexicana con nombres de protagonistas tan ridículos como los actores que los interpreta, hasta una carta de amor donde se va parte de lo que somos desenfundando todo lo que sentimos. Desde un memorando en el que se especifica una falta laboral y su respectiva sanción, hasta una obra que haga inquietar hasta el más parco y hermético corazón. Todo son letras, todo se mueve en movimiento rotacional. Desde la galaxia más lejana hasta el más pequeño girasol está en constante cambio y se mueve al son de lo que la realidad toque, por ello me agradan mas las letras que los números, por esa capacidad de transformación que genera en mi vida, la cual no podría valorar ni con todos los números infinitos que me da el universo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

TEORÍA DE LAS FIGURAS GEOMÉTRICAS


Nunca he sido ávido para lo que respecta a los cartogramas, ecuaciones aritméticas o principios físicos de la materia. No. Se a duras penas contar con mis dedos las veces que me he visto enfermo y mi mayor logro en el mundo de los números es saber sumar, restar, multiplicar y a veces, en los días de profunda e inmensa lucidez académica, dividir.


No quiero hacer un nuevo epilogo de lo son las matemáticas ni ahondar en cosas ya dichas como que las matemáticas eran consideradas como la ciencia de la cantidad, referida a las magnitudes (geometría), a los números (aritmética), o a la generalización de ambos(álgebra), ya que seria repasar el pincel por donde ya se ha dicho todo y estaría improvisando dentro de un marco en el cual no manejo mayor cosa como lo mencione anteriormente.



Solo quiero manejar desde un punto de vista exclusivamente personal, el hecho derivado de una conversación que tuve con una persona que si sabe de matemáticas (mi hermana), dada su profesión (ingeniera civil especializada en topografía urbana), en la cual desenglose ciertas cosas que parten de tres formas básicas de la geometría (rombo, cuadrado y circulo), y que yo, las empalmo con las pocas o muchas dotes redactoras e imaginarias de las cuales a veces dispongo.



TEORÍA DE LAS FIGURAS GEOMÉTRICAS Y SU RELACION CON CADA INSTANCIA DE NUESTRAS VIDAS:





1. EL CIRCULO




Se puede asociar a ese tipo de relaciones, instancias, conductas o situaciones en las cuales hacemos algo que evidentemente nos afecta, o nos proporciona cierto malestar y de las cuales deriva en un mal resultado y por ende malas decisiones, caras largas y demás cosas que no queremos pero hacemos. Lo peor de todo es que aun siendo consientes de que estamos mal, de que la estamos regando (México) o cagando (Colombia) y de que solo vamos a caer en lo mismo. No paramos, seguimos por lo mismo en un orden lógico-estúpido de: lo hago mal- me siento mal – lo sigo haciendo.


2. EL TRIANGULO




Hay ciertas ocasiones en las que uno esta mas que bien con la persona que uno decide estar en una monogamia autoinducida y que de uno u otro modo se torna placentera, ya que este tipo de estabilidad-inestabilidad proporciona que uno este feliz (a veces), se arrunche los domingos , ejercite su oratoria y técnicas de contrainterrogatorio propias del derecho penal (en las peleas) y hable más de la cuenta por teléfono. En la mayoría de ocasiones, por no decir en todas uno está feliz contento, relajado y llega de un momento a otro y sin dar previo aviso ese ser que lo deslumbra a uno y tambalea lo que es más que firme, jugando con las hormonas, lo que se ha construido y demás artificios que uno adorna y lo pone en el peor de los estados: la duda.
Empiezan las comparaciones, por quien menos pelea, por quien es mas cariñosa, por quien se viste mejor, quien le cae mejor a mis amigos, quien nunca es celosa, quien le gustan más mis planes y obvio, OBVIO, OBVIOOO ganara siempre la nueva, porque como dice el adagio popular, escoba nueva barre bien y pues una persona que hasta ahora va a entrar a la vida de uno NUNCA va a mostrarse como realmente es, o por lo menos así le disguste con el alma algo que uno haga, JAMAS se lo va a decir. Es como cuando uno va de visita a donde el jefe del papá de uno y (como en mi caso) le sirve a uno una frijolada extra porción, y así en mi casa la vomite, en la casa del jefe de mi padre seguramente la comeré con una sonrisa de presentadora de televisión y hasta relameré el plato.
Por eso el 90% de las personas que optan por meterse con una persona que hasta ahora conocen dejando la relación anterior, no les funcionan las cosas, o con el tiempo se dan cuenta de que se equivocaron. Porque cada quien se vende a su manera y tarde o temprano el gato dosil y complaciente saca las garras y no escatima en contemplaciones para imponer su aversión a lo que uno diga y lo deja a uno en la esquina del triangulo, sin el pan y sin el queso.



3. EL ROMBO




Hay momentos en la vida de uno en los cuales uno escoge mucho y no da con nada, abarca mucho y no aprieta nada. Son los momentos en los que uno se llena de decisiones y deriva sus causas a múltiples escenarios dando siempre como resultado lo mismo. Situaciones como cuando uno decide ser un artista y se estrella con realidades donde: 1. Uno no es un verdadero artista, 2. Uno nació en Colombia y vivir del arte es más que un milagro, y 3. (Gracias a dios no es mi caso) el arriendo no da espera y los papas lo joden a uno porque vaya y consiga trabajo, ya que ni las facturas, ni las hipotecas, ni las obligaciones económicas se pagan con poemas. Esto, nos determina a pensar que lo que hagamos desde el punto de vista lúdico, no nos va a llevar a ningún lado y que es mejor hacer lo que todos hacen a veces y sin mediar en planteamientos existencialistas como este, es decir, trabajar, devengar un salario y gastar en cosas que no se necesitan para deslumbrar gente que no nos importa. Eso es, como un rombo. Un simple rombo que solo abre las aristas para llegar a un mismo punto y de ahí devolverse dependiendo de cada una de las circunstancias y/o disposiciones del día.



Creo que soy un rombo, que se ha metido en constantes círculos (la mayoría viciosos) y que vive en la esquina de un triangulo rojo, esperando que la chica que se fue, vuelva algún día…

miércoles, 2 de noviembre de 2011

CAMINAR: UNA BUENA EXCUSA PARA VIVIR


Las horas se mesen y dentro del mar que acobija las islas remotas de nuestras eventualidades se van tejiendo pequeñas marañas que se enredan entre delfines, inapetencias, malos entendidos y tiburones que con colmillos de serrucho anuncian el peligro de las aguas lejanas y los mares oscuros. Las calles de la candelaria van dando los matices y anuncian lo que será una tarde llena de transeúntes poco agraciados, habitantes fluctuantes, libros gastados, conversaciones poéticas sobre la inmensidad de las frases altruistas en un presente de monedas en los bolsillos y cuentas bancarias estalladas por el ocio.

Uno camina por las calles del centro y da a parar a los paisajes más inhóspitos y bonitos que se puedan dar. Desde una bella biblioteca vieja llena de las necesidades de todos los que como arma tomamos a un libro, hasta un bar de hippies cincuentones que dan cátedra en temas tan apasionantes como las drogas duras, los libros de Henry Miller y los peligros de las patrullas policiales que inundan las calles no para cuidar de la gente sino para camuflarse ávidamente con las ratas.

Caminar es más que un ejercicio que incrementa el ritmo cardiaco, la respiración y ayuda a disminuir la presión arterial. Caminar es ir de la mano con nuestra propia concepción y visión de lo que llamamos propio para que en contexto se pueda dar una idealización de lo que nos rodea solamente, con lo que tenemos consignado en nuestras cabezas y lo que el exterior instala o nos sensibiliza. Caminar es una fuente de reflexión mientras respiras un poco mas fuerte, mientras te sientes un poco más vivo.

El centro me gusta, aunque debo confesarlo, antes me gustaba más. Antes cuando la ciudad era más respetuosa, antes cuando la ciudad no te obligaba a salir corriendo a un transmilenio porque en cualquier momento se va a atestar de gente, antes cuando para revelarle a mis semejantes mi rebeldía iba a Vía Libre a ponerme uno, o dos o tres piercings y me ufanaba de mi bohemia tomando vino en el chorro de Quevedo. Antes cuando me gustaban por ratos los bares de tertulia vino tinto caliente, Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, y decía cosas que de pronto en otro espacio ni siquiera brotarían. De todos modos este placer de domingo no lo cambio, y lo prefiero mil veces, en vez de estar tirado sobre un sofá, en mi habitación o sobre alguien que apenas medio conozco.

veo la gente haciendo ejercicio y puedo disfrutar de una tarde soleada, de libros que compre por dos o tres pesos y la prioridad de ser el protagonista de este itinerario urbano que me permite distraer mis ojos con cachivaches de tercera mano en el mercado de las pulgas y joyas musicales que habitan en la garganta de dos viejitos que entonan sones cubanos que van armonizando los pasos de las familias que vienen a mirar las mismas cosas que yo veo, pero cuidando que los niños y sus caprichos les hagan el quite a los vendedores de muñecos chinos y las despensas de golosinas.

Veo esto y noto de inmediato que irremediablemente esto me hace sentir vivo. Vivo a pesar de la falta de los que se me han ido últimamente y de los cuales son mis oraciones nocturnas. Veo esto y me libro de las cargas negativas que se van acumulando por tantos olvidos, recuerdos, peligros, amores, malos libros, responsabilidades y demás cosas que cada uno de nosotros debemos llevar para sentirnos un poco vacios, un poco llenos y un poco humanos a veces. Veo esto y calculo, aunque no con criterio íntegramente medico, que caminar no solo alivia las funciones motoras del corazón, sino que sirve para darle la mano a nuestros karmas y porque no, hasta ayuda a desaparecerlos por cada paso que se da por senderos como este…

martes, 1 de noviembre de 2011

CABEZAS DE ASERRÍN


Somos parte de un núcleo social que gravita dentro de relaciones interpersonales a las que les imponemos nombres como familia, amigos, conyugues , enemigos o en el peor de los casos: confidentes. Partimos el pedazo de vida que dios nos da en cada una de estas escenas , en cada de uno de estos espacios y dependiendo de la cantidad de tiempo que nos quede entre tanto sueño, tanto encontrón y tanto desespero nos dilatamos atómicamente para poder compensar la cantidad de personas que debemos ser para cumplir con cada uno de los papeles de nuestra multifacética existencia.


Este tipo de núcleos están plagados de seres que se muestran de una forma y en la práctica salen con no un chorro, más bien una quebrada de babas. Personas que se presentan en nuestras vidas con las más amplias sonrisas y los más grandes parlamentos solo para ganar un poco de confianza, apoyo, lastima o hasta nuestros sentimientos. Y si, me refiero a los dobles, a los que dicen que son lo que nunca siquiera han podido soñar ser, a los que mienten y piensan que con ello ganan mucho y que pueden si quiere malear este mundo tan intangible.


A los que piensan que pueden manipular las ideas de los demás por medio de las adulaciones absurdas. A los que se creen que por tener el alma plagada de ratas pestilentes tienen motivos de dañar, lacerar, ultrajar o hasta criticar a las ideas de los demás. No me basta con alejarme de ese tipo de seres cuando simplemente no soy yo el que los busca y viendo como pululan por donde vea, no me extrañaría que en este momento estuvieran leyendo esto para después elevar un comentario vacio, una baba abundante o una crítica sesgada. Porque hay personas que tienen la mente más cerrada que el culo de una barbie !!!

lunes, 31 de octubre de 2011

DÍAS BONITOS


Los días bonitos permiten saborear y deleitarse de las mieles de los nuevos vecinos, las tartas de manzana, los diez en matemáticas y las piernas cálidas en una tarde fría. Los días bonitos recuerdan que hay un dios al que no le gusta el capitalismo salvaje, las hambrunas, las hamburguesas vegetarianas y los cambios climáticos. No tienen que ser necesariamente de sol, de playa, de pelotas de colores o de gran júbilo.


No. para mí los días bonitos son aquellos donde me encierro con mi soledad y veo desde la ventana que da a un pequeño balcón, como en un mundo tan colapsado me puedo dar un segundo de tranquilidad, soledad y autoencuentro con lo que quiero, con lo que soy y con lo que promedio ser. Los días bonitos están llenos de eso. De magia, de encuentro, de fórmulas, de problemas, de soluciones y de mucho regocijo con lo que puedo, quiero y lo que me da miedo haciéndome meter la cabeza dentro de mis cobijas, tal cual como lo hacen las avestruces o más de una persona que conozco.



Estar solo no es estar abandonado a la deriva, como más de un cadáver que busca en el montón un poco de esencia, o que busca en la compañía de cualquiera, borrar el recuerdo de alguien que en su momento si fue algo. Estar solo es a veces la catarsis que necesitamos para desintoxicarnos de tantos errores y tantos pasos en falso que damos en los días en los que la lucidez se quedó botada en la ducha al lado de nuestra suciedad y nuestra desidia. Me gusta estar solo últimamente y creo que eso es lo que en ocasiones hace de los días comunes, días bonitos como este…

jueves, 27 de octubre de 2011

PARA LAS MUJERES QUE ROMPIERON MI CORAZÓN


A lo lejos se pueden ver las marcas que tus pies han dejado en la arena en forma de huellas. A lo lejos puedes ver como los fines del mundo se acercan y lo que se ha dejado y vivido fundamentan y marcan el sustento de cada paso que se da hacia adelante, donde están las palmeras que se mueven al compás del viento de las irrelevancias. Navegar por las olas de los días deja recuerdos imborrables y grandes enseñanzas que en algún día remoto medianamente posible, servirán de materia prima para las historias de duendes y faenas de los nietos que vendrán, las lecciones que le impondremos a nuestros hijos y las hazañas que le contaremos a nuestros compañeros de vida.


Hace un poco más de dos años estaba un poco triste, un poco devastado, un poco malhumorado y muy, muy decepcionado. Hace un poco más de dos años me llene de motivos y empecé a escribir, a desahogar mis penas en una hoja de papel, mientras mi hermana me decía que dejara de ser idiota, que ciertas personas no merecen las cosas que salían de mí y que por ende era una estupidez que siguiera lamentándome por algo que no era mi responsabilidad. Tome las hojas de servilleta, de cuadernos, de los vales del parqueadero, las facturas de pagos, las fotocopias de la universidad y me desaforé diciendo lo que me pasaba en letras, lo que me contenía y lo que necesitaba expulsar de una forma sana, sin torturar un conejo, sin inmolarme en un almacén de peluches y sin lanzarme al vacío desde un puente.


Recuerdo que fui a un sitio en común y desde ahí me pregunte porque me pasaba eso siempre, o bueno, las veces que me he enamorado y la verdad no entendía nada, mi mente era un charco lleno de basura, lagrimas, dos pétalos de flor y un tarrado de milo. Ya después de muchas cosas y en este tiempo he resumido que eso le pasa a cualquiera. Que el hecho de estar enamorado no implica que uno se llene de odio hacia si mismo o hacia la persona en cuestión, porque las cosas no hayan funcionado. El hecho de estar enamorado es sentir eso, frio, calor, sentimiento con berreada final, dolor estomacal de tanta mariposa, risa idiota y demás síntomas que hacen que el estar enamorado sea único. Estar enamorado es equivocarse, ser débil, ser arbitrario, posesivo, amoroso, entregado o un hijo de puta. Lo que sea. Ser lo que somos. Estar enamorado es vivir fuera de contexto, algo así como la demencia senil, en la cual las bases del pensamiento se tambalean con tanto chocolate, tanta rosa, tanto café, tanto beso, tanto te quiero, tanto te amo y tanto intercambio de nuestra esencia.


Estar enamorado es eso, por eso a las mujeres que me han amado y yo he amado les debo tanto. Desde la más pecho frio hasta la más entregada. Desde la que me lo dio todo, hasta la que siempre me dio sus suspiros con gotero. Les doy gracias porque por ellas es que he desarrollado lo que soy, este diego castro que con nombre sonoro a veces les pasa por la cabeza. Les doy gracias porque son ellas las que me han dado los momentos más bonitos, tristes, dolorosos y dichosos que nadie me ha podido dar, desde mi abuelita que está en el cielo jugando frisbie con las aureolas de los ángeles, hasta la que me rompió el corazón con un taladro y le hecho los pedazos a los perros.


Además, que yo sepa no me he metido con una asesina en serie, una psicópata (hay dudas en este punto) o una violadora (las dudas en este punto se hacen más evidentes), no. Por lo general han sido mujeres espectaculares que en un punto dado, se cansaron de mí y vieron a otros lados, a otros puertos, a otras cosas, a elementos que ni me incumben, ni me importan. Porque?, ni idea. No me interesa. Solo sé, que de ellas y de muchas más también son estas letras, estas omisiones, y por sobre todo estas vías de hecho literarias que me permiten sobreponerme de tanta resbalada, de tanta fuerza y de tantas cosas por decir que se me quedan en el tintero del alma y que gracias a Dios supe como canalizar.

Así empezó esto, con una hoja de papel, en un café del centro de mi fría, gris y amada Bogotá, con un corazón roto y un nudo en la garganta que me impedía siquiera llorar, solo escribir. Ese día no entendía que sucedía. Como lo dije antes, estaba devastado, triste, con frio y sin suerte. Ese día no me imagine que lo que estaba sucediendo era un nuevo comienzo, un cambio de mi estructura vital, que me permitiría decir en este momento a las más de 10.000 personas que han leído mi blog (este número me pone muy, muy feliz y nunca me lo habría imaginado), en más de 74 países (información de google adsence y el contador del blog), a Alessio Rosaledo por la colaboración en el material físico que pronto sacare desde su tipografía en España, a mis padres por mantenerme 26 años sin nunca decir ni mu, a mis amigos por todas las cucarachas que han fecundado en mi cabeza y por sobre todo a las mujeres que me rompieron el alma con sus manos, ya que gracias a ellas aprendí que a veces, cuando en la vida uno come mierda, cosas muy buenas y más importantes retoñan por dentro.

domingo, 23 de octubre de 2011

REMEMBRANZAS DE UN DÍA COMO HOY: DOMINGO


Hay días (como los domingos) en los que evocas rostros, mentes, conversaciones, momentos y determinadas situaciones que juegan cruelmente con tu memoria y la nostalgia empieza a patearte el hígado sacándote uno que otro suspiro, o en un acto de total masoquismo, mas de una sonrisa. De esas leves que no se borran y que irremediablemente nos hacen pensar mas de la cuenta y nos llevan hacia lugares en los que no estaremos, con personas que no volverán y sintiendo sensaciones que hasta el momento se consideran muertas o por lo menos desaparecidas.

Me acuerdo mucho de cuando hacia meritos por quedarme en la casa de mis tíos y poder jugar con toda la horda de primos que incubo una gran familia costeña de la cual provenía mi señora madre y con los cuales pase los mejores momentos de mi infancia. Recuerdo también que nunca fui muy bueno para los deportes, pero que mi instinto de competencia me hacia distinguirme entre los ganadores aun cuando siempre he sabido que no soy muy hábil para ello. También recuerdo las piñatas con juego de mesa, mis camisas hasta el ombligo y mi mama siempre detrás mío para que no me metiera en líos o dejara a un lado a los demás para irme a escabullir hacia las calles o irme a darle coscorrones a las primas lejanas que hablaban un gaucho muy arraigado, por el cual yo me reía y burlaba explicándoles infructuosamente que no se dice: “vijjte”, sino “viste”, y así demás pavadas por las cuales fundamentaba mi abuso.

También recuerdo mi primer viaje a la ciudad de Neiva, cuando con mis amigos de estadio y gamineria nos fuimos a ver a nuestro equipo de nuestros corazones, en un bus de servicio intermunicipal, solo acompañados por nuestros morales, plata de nuestros ahorros de la mesada del colegio y otra que habíamos conseguido vendiendo unas boletas que le habían regalado a mi papá para el concierto de Vicente Fernández. Tenía yo trece años, estaba cagado del susto, pero vi eso como un acto temerario para desafiar la libertad coartada por padres sobreprotectores como los míos y como un acto que marcara un precedente de que Diego estaba cambiando, precozmente, pero estaba cambiando.

También evocando mis nostalgias me acuerdo de mi primera vez. Como ese miedo escénico y demás cosas que le abruman la cabeza después de ver mil películas pornográficas en compañía de la gente del colegio y los mil miedos por saber que pasara después, que se sentirá, como será uno en ese plano de la intimidad y con quien será, cuando, como y porque. Para mí fue bien, salido de eso que a algunas personas que conozco le amputaron: El corazón. No fue con una puta como un amigo que el hermano lo obligo, con la peor es nada del salón o en un acceso carnal violento con un cura. No. Fue con alguien que en su momento representaba ciertas cosas que jamás había sentido y por las cuales hace aun más memorable y autentico ese momento en el que pase de ser un niño, a ser un hombre.

Días como hoy, con lluvia, frio, de nubes grises, son los que así no me guste me recuerdan que estoy vivo. Que aun cuando hay cosas que jamás volverán, me motivan para vivir y pensar en las sonrisas y tristezas que vendrán más adelante. Días como hoy son los que me rememoran los seres que ya no están. Los que me forjaron, los que me enseñaron lo que se, los que me amaron, los que me dieron todo y los que aun cuando les baje la luna con un racimo de estrellas llenas de mi amor, no vacilaron en meter mi corazón en la licuadora y oprimir el botón de encendido.

El pasado es una balanza de lo que has hecho, y el que te permite mirarte al espejo como lo hacen los guerreros y vislumbrar cuantas heridas te dejaron tus pasos en el cuerpo y cuantas coronas de olivo adornan tu cabeza. El pasado es algo así como una estación que pasaste y de la cual tan solo te queda por ver quienes se fueron tristes por el vacio que les dejaste en su existencia y quienes hicieron fiestas por tu partida. Para mí en general el pasado es un tema difícil, porque no se desprenderme de las cosas que he amado y de las cuales en su momento me ufane que fueran mías. Para mi desligarme sugiere todo un proceso. De hecho es bastante largo y dispendioso el proceso. De ahí que más de una persona que me conoce dice que a veces me ato a personas que no ameritan mi atención o que en conclusión me gusta adherirme a los casos perdidos o a las personas equivocadas. No sé, solo sé que hoy rememore cosas y de ellas derivaron estas letras para de una forma sana, mirar ese pasado con mucho aprecio, sin rencores ni odios y recibir la buena nueva de un presente y futuro sin nubes negras y con mil retos más. Ver por la ventana de lo que fue y sentirme a gusto de que aun no veo bombos y platillos por mi despedida y sabiendo que más de una estatua de sal que quedo en mi pasado, ansia así sea por un rato mi regreso…

miércoles, 19 de octubre de 2011

EL ARTE DE LA REALIDAD


Como conducta inherente de los seres humanos que somos, elaboramos connotaciones y referencias de la realidad. Esto, para justificar y de un modo u otro clasificar nuestro entorno y las cosas que inevitable y constantemente nos rodean. Elaboramos ciertos paradigmas para encasillar todo. Desde razas, colores, estratos, profesiones, lugares y hasta al mundo (primer y tercer mundo, en un proceso de escalafón económico a veces demasiado visceral).

Esto lo hacemos con el fin de tener cierto control y manejo de algo que a la larga nos resulta intangible, poco llevadero y variable. Algo que los biólogos (otros ejes dentro de nuestro escalafón de posibles realidades), denominan vida. El arte por su parte y siendo la materia que nos compete, nos puede resultar un referente de lo que le pasa a la sociedad y como este puede ser un referente de realidad no solo en lo que vivimos en el día a día, sino lo que puede llegar con el paso de los días en una noción proyectada de lo que como individuos y sociedad podemos llegar a ser.

Un edificio, un cuadro, una galería, un mausoleo, un muro con un grafiti o una iglesia barroca, pueden ser los referentes y el termómetro cultural, social e ideológico de una comunidad en sí, y nos puede dar una idea exacta de lo que el arte referencia y hacia donde lo direcciona. La relación entre arte y tiempo genera un vínculo entre la naturaleza y el artista, en un binomio útil que se transforma en una concepción artística que transforma una concepción puramente subjetiva de la realidad, a una visión completamente equitativa y por sobre todo objetiva de lo que son los ejes centrales de la sociedad de turno.

El arte en mi concepción es una expresión de lo que es la realidad. Es un punto de referencia importante de lo que es la cotidianidad y sin duda alguna es la ventana de escape, para una evolución altruista de lo que consideramos nuestro entorno. Una forma más de salir de la monotonía e intentar romper reglas, aun si estas reglas han sido inventadas y utilizadas con anterioridad, se puede tener el privilegio de que estas mismas son la base para que el entorno se enaltezca con una evolución fluctuante y continúa.


El arte como tal sugiere llevar una buena técnica y ciertas reglas como: seguir ciertos acordes, tomar ciertas reglas gramaticales básicas, elaborar bien un trazo o respetar la escala de colores. Pero también sugiere elevar nuestro talento a nuevos espectros desde este mismo tipo de reglas. Que desde la irreverencia tomemos nuevos campos de acción, retroalimentándonos de lo que hemos aprendido en nuestra academia, los libros las teorías y por medio de nuestras experiencias y necesidades transformemos cualquier lienzo en algo que, objetivamente lleve de la teoría que se debe priorizar para aprender y saber, a la fuerza inventiva que nos debe seguir para innovar y por ende escapar de la monotonía de que solo lo que vemos en un gran cuadro de anteriores siglos, es arte.

Ya para concluir, el arte como imagen a lo que nos invita los filósofos griegos como Platón, Aristóteles y Sócrates es a analizar cuando se ignora la estructura constructiva del arte y como por medio de las artes miméticas y su referencia los antecedentes que a esta atañen, infieren y derivan en una actualización de las formas de expresión artística (no solo las que necesitan una imagen para trascender), nos dan una perspectiva más amplia de lo que es la sociedad actual, como se ha influenciado por los nuevos cambios sociales y para donde quiere evocarse o dirigirse. La historia como proceso creativo es una gran fuente de conocimiento y experiencia, pero si solo nos evocamos a ella como única fuente, dejamos a un lado nuestra capacidad de evolucionar en todos los aspectos cotidianos y artísticos ya que debemos cobrar conciencia en que seguir con los mismos parámetros en una sociedad tan metamórfica es absurdo.

martes, 18 de octubre de 2011

EL ARTE DE LA EXPERIENCIA


Cada una de las interacciones que tenemos con el medio que nos rodean crean en nosotros mismos marcas y pequeñas huellas, que en un plano de contundente acumulación nos proporcionan una serie de capítulos, voces, paisajes, imágenes y conversaciones que van entrando en nuestra memoria cíclica de recuerdos para forjar e instaurar nuestro fluctuante recorrido vital, desembocando en nuestras propias experiencias.

Cada paso que damos, desde que somos consientes de todas y cada una de nuestras escenas vividas por este mundo, van siendo acumuladas en nuestra memoria interna por medio de estas mismas experiencias. Circunstancias típicas como un bello atardecer, un beso fugaz, un primer amor que dejo su respectiva levedad y su infaltable dolor, son las que en suma nos permiten forjar un punto de criterio e ideología mental propia que nos permite interactuar con el mundo y los seres que lo rodean y habitan, retroalimentándonos de las mismas y tan diferentes experiencias de los demás.

La experiencia no es un fin en sí. Tampoco se puede catalogar como un medio tortuoso que deriva de los puntos suspensivos de nuestros días, nuestras grandes o pequeñas luchas, o de nuestra activa o decadente sensibilidad hacia lo que nos rodea y forma desde un aspecto sociológico voraz. La experiencia fundamenta nuestros pasos y es allí donde estos sentidos convergentes de momentos dados y determinados por el tiempo se diluyen y crean el arte en sus mil y una formas de manifestación. Es en este punto de partida vital en el que nos damos cuenta de que nuestras vivencias cotidianas, instauran elocuentemente lo que vivimos, lo que pensamos, lo que escribimos, lo que decimos, lo que sentimos y hasta lo que amamos.





Por ello, y siguiendo este orden de ideas nos podemos dar cuenta de que el arte no solo se vale de estos puntos sucesivos y conexos de nuestras vidas, sino que de ellos deriva también la sensibilidad de cada uno de nosotros al tomar el arte para mostrarles a los demás, desde una perspectiva interna, casi intima, lo que nuestras percepciones fundamentadas en nuestra experiencia nos influyen y como desde estas mismas vislumbramos, proyectamos y hasta soñamos el mundo. Nuestra experiencia estética nos adhiere a nuestras experiencias y nuestro modo de ver las cosas. Reconocerse en las debilidades, en las fortalezas y en los momentos críticos, son las que para mi sin duda, hacen que la experiencia fundamente no como un fin y si como un medio la percepción artística que hace fluir la esencia que tanto se busca, cuando no desde una perspectiva lógica, mecánica y sistematizada se busca la innovación y la sublime autenticidad de la estética.

Por ello para mí, y después de complementarme aun mas con esta lectura, puedo determinar que la experiencia es la base de todo modelo artístico y toda obra maestra. La experiencia permite que con base a lo que la vida nos ha proveído y suministrado determinemos nuestro entorno y analicemos de manera mucho más amplia lo que nuestros sentidos difieren de lo que nos pasa a veces. Como un amanecer puede hacernos querer cantar una bonita canción. Como un paisaje nos permite abordar con el placer de nuestros talentos y crear una imagen en el lienzo de manera única, por una experiencia que se puede volver a dar como fenómeno natural lógico, pero que solo se hace sublime con el furor del momento, sumado a una serie de caracteres y preparaciones de tipo vivencial, constante y lucido. Por ello todo fluye. Todo cambia y así mismo se van dando nuevos conceptos, momentos y lugares, elevando la percepción que tenemos de lo que consideramos nuestro y por lo cual se puede vivir.

jueves, 13 de octubre de 2011

EL PROBLEMA DE LA SUFICIENCIA


A veces no se trata de hacer las cosas bien y caminar por el sendero de las cosas que por lógica están bien hechas. A veces no es suficiente levantarse temprano y mirar el reloj con odio, pero aun así despertarse y preparar tu vida para una dura jornada que te exprimirá hasta los huesos. No es suficiente tomar tus responsabilidades como liras y presumir de tu diligencia en los momentos en los que el caos aturde los archivos de tu computador, mientras tu jefe se jacta de un nuevo coche o la adquisición prematura de la secretaria de turno.


Muchas veces las cosas no son suficientes. Ni las que haces, ni las que dices ni las que piensas. Es como el reo que siempre ha hurtado, pero en un momento de su vida intenta encaminar sus rumbos y acciones hacia paraísos más honestos, y de pronto se ve colapsado por una marea de incredulidad y suspicacia que de forma inclemente y natural, lo devuelve por las fuerzas de las aguas que contienen los prejuicios y la prevención. La inseguridad causa que aun los seres que busquen redención sean azotados por el látigo lacerante de la indiferencia.


No se si en mi vida deba atender a cambios algunas veces necesarios o simplemente deba esperar a que los cambios mismos hagan una mella en mi. Algo como una marca, una cicatriz, un estimulo olfativo o algún color que se tome de plano mi melanina y haga de mi un ser especial (seria chévere el rosa, me gusta el silencio de la pantera rosa), no sé. Solo sé que en ocasiones el mundo colapsa a mis pies y en ocasiones me levanta de una manera volátil que no me permite dar un tiempo prudencial y placentero entre cada cambio y por el contrario me genera un limbo existencial, derivado del hecho de sentirme perdido justo cuando creo que estoy en mitad del camino que supuestamente elegí.


La gente es dura y así mismo la vida no se le queda atrás. Busco a veces entre piedras el significado de tanta ternura, tanta calamidad, tanta idiotez, tanta mentira e indiferencia. Veo como el orgullo se estampa entre ojos rojos de ira y la mirada noble de una anciana que solo pide que sus últimos días lleguen en paz. Es la sensación de estar anexo dentro de algo que a veces considero mío, la que me lleva a creer a veces que no es suficiente con que quieras ser una buena persona cuando el ambiente está cargado de tanta inmundicia y donde buscando entre piedras solo te encuentras con gusanos, babosas y uno que otro bicho mas.


En este momento de mi vida me siento aislado de tantas cosas que verdaderamente no sé si de verdad estoy perdido o en vez de eso solo estoy aislado. No sé. No sé si los múltiples ramos de rosas y los golpes bajos que se intercalan, son parte de una dinámica de la cual no estoy acostumbrado y que de la cual misma el comportamiento atípico lo protagonizo yo. No sé. Solo sé que he intentado hacer las cosas bien y que muchas veces antepongo la felicidad de los demás, por la mía. Solo sé que lastimosamente esta no es una pena de amor que se mitiga con un par de meses, unas cuantas borracheras y las piernas de una o más mujeres que brindan ternuras y juegos esporádicos.


No. Esto es más grave. Es mi vida. Algo a lo que nunca pedí venir y que por lo mismo en instantes me agolpa con una cantidad de interrogantes y acertijos que inundan los días y llenan de inestabilidades mi proceder. No sé que está bien en este momento, porque cuando hago las cosas bien son tan imperceptibles por el que me creo, que me hacen perder las ganas de seguir. Pero bueno, de eso me imagino que se trata todo esto: de seguir. Seguir caminando contra el viento, las arenas, escalando montañas o nadando contra la corriente como lo hace el salmón. No sé. Pero me cansa y me deja exhausto. Pero no sé si extendiéndome alguien me vaya a entender, porque veces nada es suficiente. A veces nunca nada es suficiente, ni siquiera pretender que alguien se te acerque por esto …

domingo, 9 de octubre de 2011

ARROZ CHINO + COCA - COLA = SOLEDAD


La tardes se han encaminado en decibeles de energía, canciones con recuerdos, análisis financieros, palabras difuminadas en el silencio y frases largas que se van con el humo del café y se disipan con el ambiente nostálgico y evocador de antiguas tragedias y memorables hazañas. Los días se van cambiando de manera extraña y con ellos se han encontrado nuevas formas de manejar los sentimientos, los días grises, los bajonazos internos y las llamadas que nunca se harán a pesar de una eterna noche con el teléfono en la mano apuntando a la boca, como el temerario suicida que aprieta el revólver, esperando la señal de valentía que le permita jalar el gatillo.


Llega el arroz chino en una caja de cartón y el mensajero de los domicilios con desidia recibe el pago justo y la propina. Se cierra la puerta, y delante de una gaseosa, empiezan a explotar en la pantalla del portátil, las ganas de sacar ciertas cosas que se atracan en mi garganta, mi cabeza y mi poco facultado de olvido, corazón. Se sacan de las ganas de volver a un sitio en el que las cosas se hacían mejor y estabas del lado de la sobriedad del alma. Rememoras el sitio donde las heridas del alma no hacían tanta mella, donde estuviese mi abuelita o donde contaba las plantas de todo un parque en búsqueda de un trébol de 5 hojas que anunciara la entrada triunfal de un duende irlandés, que tal vez cumpla uno o más deseos.


Debe ser que es domingo, y desde hace ya bastante tiempo paso de ser mi día favorito, a uno en el que la pensadera no me deja pensar…

DOMINGO + CAFÉ FRIO = NOSTALGIA


Hace ya bastante tiempo que mis reflexiones no se basan en mis fluctuantes estados de ánimo, ni en los círculos viciosos que recurrentemente suelo tomar para darle algo de nefasta dinámica a mi existencia. Hace ya muchos días en los que las nubes de aguaceros etéreos no golpean en mi ventana y me permiten divisar el paisaje sin la brusquedad de las emociones colmando mi ser de la placida sutileza de la razón. Hace muchos días que el orgullo se desplazó forzosamente y sin dejar rastro, se esfumo por los valles de lágrimas que ahora desde la carretera se divisan con lejanía.

Amar es quizás el mejor sentimiento que exista. Es una somnolencia que permite que tu vida se adhiera a la de otro ser igual de inestable a ti y de allí se irradie una sensación de bienestar y calidez. He querido mucho y he pasado tiempos memorables con personas que en su momento idealice, pero que como todo en la vida se fueron y dejaron huellas en la arena tan largas y apartadas que la misma desidia en carne viva aparece para aplacar esas cenizas que dicen que quedan cuando sobre la superficie se avivo alguna vez un fuego extraño.


Extraño eso. Los domingos de arrunche, las llamadas de información, los besos recurrentes, los helados, los cines, los tequilas y demás artificios que se van desglosando de una relación medianamente cercana con otro ser. Extraño poder decirle a alguien lo mucho que me importa y o mucho que vale para mí. El amor nos ayuda a sacar lo mejor de nosotros y desarraigarnos de lo que consideramos propio en nuestra falsa ilusión de la realidad.



Me gustaría amar. No para que me amen, pero si para poder sentir algo que se fue. Algo que lastimaron en su momento y que se acorazo de tal forma que parece que nunca hubiera querido en mi vida. Me gustaría retomar eso que deje en el baúl de los recuerdos, los corazones rotos, los tenis más queridos y el jean roto que nunca a pesar de las aberturas y las polillas, no osamos en regalar. Por eso no prometo nada, de hecho no tengo mucho que ofertar, solo puedo darme la oportunidad de permitir que las cosas sucedan y que las pesadillas y miedos del pasado no interfieran o llenen de prejuicios el ambiente. Prometo ser yo otra vez, un personaje sin esa careta de indiferencia que ya a esta altura de la partida me queda ridícula.




Esta frase me la encontré por ahí, y es un comentario que alguien hizo y motivo este post:
“El amor es una estrella deliciosa que cuando se une a nuestra piel, nos enciende y hace estallar como fuegos artificiales.”

martes, 4 de octubre de 2011

EL PLACER DE MOJARSE


Con la lluvia se camuflan elementos que se van intercalando entre los espejos de agua que se forman en los charcos y que de manera intermitente van reflejando los rostros de los transeúntes, que intentan escapar de los coches que osan mojarlos. El ambiente se llena de humo espeso, palabras inconexas y cálidas en medio de una ciudad que siempre colapsa después de las seis de la tarde y que incorpora en cada ciudadano que la habita, el desespero propio de sus entrañas enceradas en medio de la cordillera central que antes de morir, se levanta 2600 metros sobre el mar, para acercarse a las estrellas y gritarle a los cielos que aun está ahí. A pesar de los desfalcos, la basura, los postes infestados de mentiras políticas, los trancones lacerantes, transmilenio y su amotinamiento que solo promueve el contacto fastidioso de los cuerpos y los ingresos de unos cuantos degenerados que no se cansan de estrujar las personas física y económicamente.

La lluvia lava esta ciudad, como lo hace desde tiempos inmemoriales. Lava la suciedad que cada uno de nosotros dejamos con nuestros pasos llenos de pasados, malos consejos y demás derivaciones mentales que solo pasan a ser un vástago de lo que en algún momento paso a ser dejado a un segundo plano. La lluvia lava las calles infestadas de ladrones, que en cada esquina van asomando sus narices de carroñeros para caer sobre la presa este o no muerta.

Esto es lo que hace la lluvia. Un milagro mas que se invento en un momento dado el arquitecto universal y que naturalmente nos va sacando de uno en uno, los malos sentimientos, los malos días, las malas memorias, los malos sentimientos y las injurias propias de un país tercermundista atestado de violadores, ambientalistas, ladrones, asesinos, madres abnegadas, mártires anónimos y una gran fauna de gente de bien y gente que no merece ser catalogada como tal. La lluvia hace eso. Nos limpia, nos moja, nos recuerda que estamos vivos y que para ello debemos estar dispuestos a sentir. La lluvia hace lo que tiene que hacer y esta noche me permitió caminar por entre ella con el placer que a veces algunas y muy especiales personas se dan: el placer de caminar despacio y mojarse disfrutando que en pleno palo de agua, te mojaste porque si…


Sonrisa.