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Antes de morir - Los PetitFellas.
Quejarse por internet es tan inútil como lo es una familia real en el siglo XXI. Pero también es un medio que como individuo activo y como ciudadano del mundo me permite expresar mi sentir sobre el entorno que experimento desde esta experiencia denominada vida, y que, a mi modo de ver, esta mal. Muy mal, pero puede mejorar. Me explico:
Antes de morir - Los PetitFellas.
Quejarse por internet es tan inútil como lo es una familia real en el siglo XXI. Pero también es un medio que como individuo activo y como ciudadano del mundo me permite expresar mi sentir sobre el entorno que experimento desde esta experiencia denominada vida, y que, a mi modo de ver, esta mal. Muy mal, pero puede mejorar. Me explico:
Vivimos un periodo histórico donde se vive un autentico cataclismo social. Un colapso de todo lo que como sociedad desde tiempos inmemoriales hemos denominado como lo correcto, o lo que en la civilización es socialmente aceptable. Es el resultado de la misma conducta humana. Una conducta que tiene arraigos desde el hombre primitivo hasta el actual y desde los cuales desembocan cántaros de generaciones que a su vez erigen los tribus, colonias, feudos, latifundios, pueblos, religiones, ejércitos, ideologías y sistemas económicos como el capitalismo, el socialismo y el comunismo, que en la actualidad imperan en mayor o menor medida sobre todo el marco económico global. Como todos sabemos el que impera es el señor CAPITALISMO, un señor que te pone a marchar (porque si no trabajas no comes), una condición molesta, pero que es algo que de cierta manera rescato, porque la competencia siempre debe estar al lado del ser humano. Pero este señor CAPITALISMO lastimosamente ha sido viciado por uno de los pecados capitales mas corrosores propios del ser humano: LA AVARICIA. La insaciable sed de lucro, de aliento ególatra. Una conducta primitiva. Es como mostrar que tengo mas plumas que el otro pavo, algo así.
Ahora, cabe aclarar que si uno se gana las cosas con el sudor de su frente se puede gastar la plata en lo que se le de la gana y hacer de su vida financiera lo que crea mas conveniente, desde que no afecte a un tercero y/o lo haga responsable de conductas propias y del impacto de estas a los demás. Que uno no vino a este mundo a vivir en carencias que poco a poco, o de un momento a otro uno indudablemente se va a potenciar todo su talento. Lo que se necesita es paciencia, perseverancia y mucha, pero mucha fe en si mismo, unas ganas gigantes por hacer las cosas y trabajo en cantidades industriales. Lo que si me permito cuestionar es esa necesidad enferma de almacenar bienes materiales por encima de todo y contra todos. Sin importar nada, sin escatimar los impactos que a nivel social derivan ya que el ego prima por encima de todas las necesidades básicas del resto y carece de principios morales en la ejecución.
De allí radica la corrupción. La corrupción es un concepto primario, primitivo, cavernícola. Es un retroceso mental donde como individuos dentro de una sociedad, no aportamos para impulsarla al avance, sino al retroceso como civilización en colectivo. Un acto ruin, que lastimosamente nuestros dirigentes toman como correcto desde una óptica singular, vil y rastrera que les permite el egoísmo corruptor. Esta de mas traer cifras que solo den ganas de llorar . Esta de ma decir cuantas entidades se han tragado estas ratas. Esta de mas decir que líder, movimiento y/o corriente política es adecuada. Cada quien tiene su opinión y es respetable. Se vale pensar diferente, para eso estamos, para aprender, y es en la diferencia, donde mas se analizan cosas y por ende desde la experiencia se genera conocimiento. Sin embargo se debe ser muy obtuso si se ignora todos los casos que se denuncian y sacan a la luz pública a diario. Pero lo mas increíble es la parsimonia y la mentalidad tan pobre que como colectivo demostramos nosotros los colombianos. Un conformismo general que sin importar las reformas, las reglas absurdas, los impuestos y demás artilugios jurídicos nos tiene en la lona. Una lona mental que como colectivo nos dicta que solo unos pocos pueden acceder a la riqueza, por ende esto nos devuelve al mundo del hombre primitivo donde el pez grande se come al chico y de una relación de coexistencia, pasamos a una de supervivencia, evaluada y tasada dependiendo de los recursos económicos que el sistema financiero capitalista, cuantifica como tu valía o precio en la sociedad.
Si, precio, usted y yo somos un producto en la sociedad. Usted tiene un nombre, unas funciones y por ende en el mercado bursátil que intrínsecamente maneja la sociedad, un valor desde sus talentos. De eso se trata esta era del conocimiento, de mostrarse usted como un especialista en una función determinada. Por ejemplo los "You Tubers", que injustamente y desde la ignorancia uno juzga pensando que son idiotas, cuando lo que son en realidad son pioneros. Chicos de 15-16 años que facturan mas que sumerce (sin demeritar el valor incalculable de la educación), el berraco que se mata de lunes a viernes , 40 horas semanales para pagar las especializaciones y las maestrías y los doctorados. Facturan mas simplemente porque la tienen clara. Son un producto, una especialidad y ante todo un ser humano con capacidades únicas (como las que tiene usted y como las que tengo yo y como las que tenemos todos), que se vende en la vitrina mas grande del mundo: INTERNET. La clave esta en el aforo de las ideas.
Desde esta perspectiva, partiendo del punto de que somos mas los buenos colombianos, ¿porque los buenos no somos capaces de unirnos para lo bueno y no seguir con lo malo que desde hace mas de dos siglos nos lleva rigiendo en el poder?. Porque nos limitamos en ver el error del vecino y no la virtud?. Cuando vemos que a un amigo, un familiar,que, que le va bien y se compra un carrito, una casita, se va de viaje, ¿que pensamos?, ¿que sensación experimentamos? ¿que sentimientos nos inundan?, desde ahí cada quien se evalúa y hace un juicio interior (que es implacable), y saca resultados concretos. . Por mi parte, ojala todas las personas cercanas y las que no, se topen con la buena fortuna y la abundancia, se que si escalan la colina un poco antes que yo es porque se lo merecen y es ahí donde aprendo y caigo en la cuenta de que aun me falta mucho para seguir ascendiendo a la cima, que muchos conquistaran y que yo DECLARO QUE CONQUISTARE.
En esas pequeñas y sutiles patrticularidades que van desde criticar la vida de otro (como si usted tuviera la potestad de decretar de manera irrevocable que los demás deben vivir como usted vive), hasta regalar su voto por un tamal, o por el que diga este, o por pasarse un semáforo en rojo, no hacer fila, colarse en el transmilenio, no andar por la cicloruta,no ponerse el casco, no respetar la autoridad, no creer que el otro también tiene un pasado y pesa, no respetar la privacidad de los demás, imponer cosas como el amor, violentar con la excusa de sentimientos enfermos, de obligaciones económicas o demás cosas que sin querer y sumado a la acción u omisión voluntaria e involuntaria de cada individuo de los 50 millones de colombianos y 1,6. millones de hermanos venezolanos que por las situaciones propias de su país están acabando gpor engrosar las cifras de empleo informal en el país y desplazando al mercado informal colombiano, creando un deficit fiscal.
Esto producto de nuevo del robo al estado y la corrupción de sus instituciones, que deriva en salvavidas estatales como la reforma tributaria actual, que, encamino el hueco fiscal, a la capacidad tributaria de cada ciudadano colombiano. Es decir, usted paga el 19% de su vida, si o si. Esto en el sector empresarial obliga (y a veces lastimosamente inventiva), a las empresas y al mercado a que empiece a tomar mano de obra económica (como lo hacen en EEUU con la contratación de los ilegales para obras de infraestructura). No solo desde el punto de vista salarial, sino profesional, donde podemos ver personas de otros países con especializaciones, maestrías y demás con salarios que no sobrepasan los dos salarios mínimos legales vigentes en Colombia, impactando a los que invertimos en educación en Colombia, donde un sueldo debe hacer proezas para pagar las mensualidades de un crédito estudiantil y que, al evaluar competencias, queda relegado sobre otro candidato, que probablemente tenga una formación académica que si se subyugue a los intereses patrimoniales del empleador. Plusvalía moderna para los que piensan que los libros de Marx son para "mamertos" sin contexto. Presenten su curriculum en la actualidad y verán la relación de poder. También el sistema de la corrupción se ufana y soporta desde la distracción, desde lo que vemos y oímos, hasta de lo que hablamos.
La tecnología lejos de unirnos, nos aparta aun mas.Nos volvemos islas enclaustradas en un celular que nos vomita basura adictiva de Instagram, Facebook, WhatsApp y demás redes sociales que nos instalan en la mente conversaciones y temas sin sentido, que "aportan" desde la precariedad y que nos hacen adictos al gasto desmedido, a la irresponsabilidad ambiental, al flujo de basura innecesaria que solo hace que el sistema financiero y el aparato institucional colombiano, en cabeza de la corrupción rampante de todos sus estamentos, sea su amo al hacerse acreedor de su vida, sin garantizar lo que en el contrato social de Russeau se plantea, vulnerando al individuo y sus derechos intercambiándolos por productos bursátiles que alimenten corporaciones que legislen bajo su intereses no los de los ciudadanos. Un sistema de deuda que únicamente lo incorpora si usted acepta cambiar su tiempo por dinero. Tiempo. Imagínense que el sistema evalué su vida como individuo desde la hegemonía del tiempo, algo incuantificable y por ende en el mundo REAL lo mas valioso o costoso. Ejemplo: usted cuando termina con alguien, la respectiva evaluación del dolor ocasionado por ese distanciamiento lo evalua no desde la plata si no desde el tiempo compartido, o no? (si dijo si, fue porque le pegaron una marranada la hp jajajajajaja).
La expectativa de vida en Colombia esta en 74,18 años. El promedio de edad Colombiano es de 28,30 años, es decir, con respecto a nuestra expectativa de vida y nuestra edad promedio actual, somos un país joven. Tenemos lo mas valioso: TIEMPO. Un país que ya se equivoco y que puede desde la catarsis de la guerra, poder edificar desde cada individuo, desde cada uno de nosotros, una nueva sociedad colombiana. Finalmente este país es tan rico que aun cuando lo han desangrado y lo siguen desangrando es bendecido por la mano de lo que cada uno denominemos como Dios y desde esto, la autocrítica (así sea esta y nadie en el mundo la lea), crear desde cada persona un cambio. Esta era que nos atañe la tercera en tres decidas (cuando el mundo cambiaba de época en periodos de siglos), exige que cada uno de nosotros aporte algo y denunciar y estar en contra de estas cosas es menester. No es de señalar a diestra y snestra, es de verdad que cada uno en sus actos haga declaraciones de justicia, de rectitud, de buenas cosas. A mi me duele mi país y finamente soy consciente que mi vida no alcanzara para ver un cambio en el país, pero si estoy seguro es que las siguientes generaciones cuando lean de la nuestra, sin duda juzgaran lo que hicimos o dejamos de hacer cuando no haya rios, no haya fauna y no crezca la flora. ¿Que pasara con esas poblaciones que emigren por fenómenos sociales de la misma estirpe de Venezuela cuando se acaben esos arboles y todos esos ecosistemas, que por sacar oro destrozamos ahora?. Estamos pasando por encima de lo que uno jamas como ser humano debe pasar: por encima de si mismo. La dignidad del ser humano se evalúa por su entorno y como este interactua con el desde su su esencia y sus preceptos de lo que es o no correcto desde la experiencia. Por mi parte seguiré trabajando arduamente en el ser humano que quiero ser y que aporta estas letras como un granito de arena en pro de lo mejor entre tanta desazón.
Desde los últimos detalles para el Apocalipsis:
DIEGO CASTRO