miércoles, 22 de febrero de 2012

ENTERRADOS




(música: la gente que habla sola de ATTAQUE 77)


Constantemente se pueden evidenciar las inconformidades propias del ser humano y también se proliferan los análisis superficiales de lo que se pudo ser, se pudo hacer, se pudo omitir, lo que se pudo creer, o lo que la vida nos hubiese dado en determinado momento. Hay personas que se encasillan en la negación total del presente y que infructuosamente se delimitan por hechos pasados, eras finiquitadas y momentos solo tangibles en los laberintos intrínsecos de los recuerdos acunados cálidamente por el faro imperante de la nostalgia.



Gente que se siente vacía y se llena de elementos viejos en busca de que la historia les devuelva un poco de identidad. Gente que se pone flores marchitas en el alma y que solo se siente viva perpetuando los suspiros pasados, sin concebir la idea de todo lo que se les abre en el salvaje, real y palpable presente. Mentes que se detuvieron en hechos que se congelaron en un espacio intangible y que solo se evocan en momentos tenues, sin rumbos claros y de mucho frio.


Gente que habla sola...



LA ÚLTIMA VIDA DEL GATO DE MAURICIO VARGAS


Dentro de las letras colombianas lastimosa y recurrentemente uno como lector se ve atrofiado por que la mayoría de autores toman el narcotráfico como referente y así mismo las librerías atestan sus mostradores con títulos donde proliferan las tetas, las camionetas estridentes, los capos, los ex presidentes y las altas esferas institucionales. El fenómeno del narcotráfico aunque evidente y palpable, para mi es un esquema que se debe ignorar y redireccionar en búsqueda de otras alternativas de realidad y enfatizar en otros aspectos de mayor inferencia dentro de nuestra actualidad.



En este libro, LA ÚLTIMA VIDA DEL GATO de Mauricio Vargas, se relata la óptima periodística de la realidad colombiana condensando todos los parámetros de la corrupción, el narcotráfico, las fuerzas armadas y el terrorismo con una sutileza y primando en los personajes y no tanto en el contexto. Este fue un libro del que saque muchas conclusiones y que me llevo a una introspección de lo que son las ambiciones del ser humano y hasta donde los fines a veces justifican los no loables medios y como estos mismos hacen que la destrucción que se genera al no tomar limites, desgarra el interior de los que llevan las banderas de estas pugnas.



Un libro del que leí amenamente en septiembre del año pasado y del cual me permití sacar las siguientes frases que sean una invitación para que lo busquen y lo lean:




- “era lunes, llovía y los recuerdos de amor perdido que le había impedido volverse a enamorar se mezclaban con el desodorante, el café negro recalentado y el humo del primer cigarrillo”


- “en aquellos años en que la ignorancia prepotente de los veintipico les impedía saber que no sabían nada, que caminaban a ciegas por un sendero minado y con abismo a lado y lado.”


- “como quien se sopla un padrenuestro descreído o tira a una fuente una moneda y pide un deseo a sabiendas de que gamas se cumplirá.”


- “No escribas bajo el imperio de la emoción, déjala morir y evócala luego, Horacio Quiroga, ¿te suena?, o Sherwood Anderson, que empezó a escribir después de los cuarenta.”


- “Y entonces a vivir, a tragar experiencias a dentellada limpia, a devorar historias y hombres, que cada hombre trae su historia, a no dejar escapar ni una sola noche, a dormir poco que si duermes te pierdes de mucho, a caminarse la vida a zancadas sin siquiera esquivar las alcantarillas abiertas, que las alcantarillas también hay que vivirlas, Gato peludo que no me entiende.”


- “Los cheques de tus insultos no tienen fondo en mi banco de ánimos.”


- “Una pizca de sal en la herida por la mañana y otra en la tarde, la dosis diaria para el resto del paseo.”


- “por los laditos de tu boca asoma ese colmillo de maldad al que, supongo no habrás renunciado.”


- “que si a las monjas no me les comí el cuento de la fidelidad, si me les trague el de mujer sufrida, en eso tengo un master”


- “La tendencia de la mujer es a estar y la del hombre a pasar y eso incluye las relaciones abiertas, las juguetonas que todo se lo permiten”


- “Usted dirá hermano que exagero, pero yo la conozco, algo he aprendido de las mujeres y sé que se trata de mores mal terminados, incluso sus besos de rencuentro están salpicados de cianuro. Ni perdonan ni olvidan, no es que no quieran, lo intentan, tratan, hacen gigantescos esfuerzos por dejar atrás el pasado pero no pueden y así se van, hasta la muerte, hasta la otra vida si es que la hay.”


- “Yo trabajo porque un día quiero dejar de hacerlo, frase digna del teatro del absurdo”


- “trabajamos como burros para no tener que pensar tanto, que nos matamos en una oficina llena de gente para huir de la soledad en la que casi siempre termina la vida en familia”


- “-Amigos, la vida funciona con tres efes – dijo el sueco- tres efes en ingles, quiero decir, tres efes fundamentales: to fuckt, to fight and to forget. Todo se resume ahí. Lo demás es bullshit, basura, pura mierda”


- “si, había esperanza pero me angustiaba no estar a la altura de la oportunidad.”

EL RONRONEO DEL CORAZÓN


En cada rincón del corazón se haya las noches de insomnio, los días de libertad, las tardes de suspiros difuminados y las madrugadas intentando recordar entre blancas ovejas que saltan por cercas bajas, los sueños que infirieron una sonrisa y uno que otro gesto involuntario y placentero. En cada rincón del corazón hay una ilusión sustancial que da vida a los días y permite hacer del hecho de levantarse algo más que un simple acto mecánicamente prefabricado. Es allí donde residen las alboradas adustas que asolean las dudas y las tristezas profundas que encandilan el alma.



El corazón es el sitio donde se funden nuestras penas, nuestras alegrías y nuestras cotidianidades. Es en el corazón donde atesoramos nuestras mejores experiencias de esta polifacética y fluctuante vida, que, con sus pros y sus contras, nos deleita con el sosiego de la espontaneidad y la improvisación. En el corazón y en sus rincones es donde guardamos todas las cosas que con jirones alargados de piel se meten y sostienen en nuestro ser y por los cuales merece la pena abrir los ojos cada mañana.



En el corazón albergamos más que arterias, músculos, válvulas pulmonares, ventrículos, atrios y troncos pulmonares. En el corazón esta plasmada nuestra humanización y es por ello que aunque lo que nos duele se condense, analice y clasifique de manera razonal en nuestra cabeza, es solo esa punzada y cobarde estocada de torero la que se siente en el pecho haciendo que la lógica de la razón colapse, y sean nuestros sentimientos mas internos los que nos guíen por los senderos que en la mayoría de los casos guía asépticamente un tercero.



El corazón es tan fuerte como para erigir imperios y tan frágil como para partirse en pedazos por una traición. El corazón es un ente interno independiente como un gato que toma como rasguñadero nuestras entrañas, y que nos ronronea en el estomago haciendo despertar las mariposas que solo se agitan cuando aparece un ser especial que en otro contexto alegra y engalana el firmamento.




Es bueno saber que mi corazón últimamente ronronea más de lo acostumbrado. Es bueno saber que hay vida después de la muerte…

martes, 21 de febrero de 2012

QUERER ES PODER


Tal vez a veces pase que uno quiera seguir los pasos de la gente que hace bien las cosas, que iza bandera siempre, que se gana los primeros puestos, que tienen esas relaciones largas y estables, que se enamoren una única vez. Que terminan el bachillerato con los más grandes honores. Que en la universidad se ufanen de sus promedios. Que los profesores los ponen en punto de referencia. Que se ganan becas académicas. Que se la pasan en seminarios de cosas que a nadie le importa. Que solo tienen vida en una sala de profesores y así mismo se conviertan en su sombra. La gente que en medio de técnicas avanzadas de adulación consiguen cierto estatus y referencia dentro de ciertos espacios. Que terminan casados con damas de sociedad con vestidos largos y anillos con diamantes. Que terminando sus días tienen hijos que se fotocopiaron no solo genéticamente, sino que cumplen a cabalidad con su legado de supuesta perfección. Que quieren envejecer, pero que odian a sus nietos y que su prepotencia los insta a infravalorar el mundo.

A veces pienso que el mundo esta dividido entre las personas que hacen todo como se debe hacer y las que hacemos de la vida una constante improvisación y que como queremos o podemos salimos avantes a pesar de la cuadricula irrefutable que nos demarcan las reglas, los días, los estereotipos y la sociedad. A veces me gustaría ser una de esas personas que se levantan con una bitácora previamente estipulada y que así mismo se trazan los sueños, los anhelos, los amores y los fines de cada día, semana, mes, año y hasta vida.



A veces corro el riesgo de querer ser eso y me embarco en proyectos financieros, me endeudo con bancos, me estreso con obligaciones mensuales y hasta programo en las mañanas que voy a hacer. De una u otra manera esto me ha ayudado a tener ciertas cosas que son inherentes y necesarias en este mundo al que me acogí desde que con una gran bocanada de aire y la separación por mi cordón umbilical llegue. A veces hago parte de esto que se llama “lo correcto”, pero de una u otra manera siento que no me llena, que no cumple con lo que yo considero una verdadera vida y que de manera irremediable me llevara a una contravía con los demás que siguen lo que les digan para que hagan las cosas sin pensar.



No quiero ser el intelectual varado que vende papeles e inciensos en la 19, ni el poeta decadente que vende sus creaciones por un pan duro y viejo. Tampoco pretendo ser un prócer de la espiritualidad en tiempos tan materialistas e insanos como este. Además se me hace impensable tener que lidiar con el fracaso y la desazón que da el no haber aprovechado las oportunidades por simples principios idílicos, utópicos e irrealizables. No. No pretendo esto, como tampoco pretendo ser una bestia despiadada que se devore a los demás con el lastimero pretexto de la ambición, ni tampoco pretendo la sevicia de quitarle el pan de la boca a un hambriento, solo por el hecho de acumular mas números en mi cuenta bancaria.



Solo quiero algo sencillo, algo útil, algo sutil, algo importante que me encuentre en mi vida y que no solo me rotule por una corbata, un buen vestido, un cargo o una vida crediticia. Quiero algo que diga que haber elegido una carrera profesional y ser un abogado no me inste a ser caudillo de las causas poco loables y que mis títulos estén untados con la poca gallarda justicia.Creo que me gustan mas los temas soleados, las discusiones variadas, los comentarios ácidos, los chistes irónicos, las conversaciones politemáticas y las tardes de lluvia dentro de mi casa mirando como los demás se mojan. Quiero que lo que escogí ser, no sea un deseo adusto, sino que ayude a construir un país desde objetivos mas amplios que el clientelismo y la poca monta académica, personal y ética de nuestros gobernantes. Quiero y se que puedo ser diferente creando espacios como este en el que se enmarque mi completa desalienación de lo que para todo el mundo es normal. Quiero ser más de lo que los esquemas prejuiciosos pretenden. Quiero. Y como dice el adagio popular:


"Querer es poder."

sábado, 18 de febrero de 2012

UNA TARDE DE SOL, LIBROS,COMIDA ESPAÑOLA Y JUGO DE GUAYABA


Inquietante es saber que tan solo hay que acercarse un poco a lugares más tranquilos para disfrutar de la soledad voluntaria y ver que con solo eso es fácil sentirse bien. Sentarse frente a una fuente de rocas de formas irregulares para sentir el sol que baja del cielo para cobijar los vagabundos que habitan las calles, acudir a las flores marchitas, invadir las terrazas de los edificios, desesperar a los casi insolados ejecutivos de corbata, llenar de cristales el agua y calentar mi alma, haciendo emerger buenos deseos, buenas vibras y tranquilidad.



Una tranquilidad de color montaña que se siente como los granos de trigo en la mano y que huele a pasto recién cortado. Una tranquilidad con sonido de automotores al fondo, silencios budistas, tonatas de los transeúntes en los escalones y una conversación diáfana y leve de fondo. Tan solo hay que salir a veces de ese círculo en el que nos encierran las grandes ciudades y que enmarcan los días sin huellas, que se acumulan en el baúl de los recuerdos, de lo olvidado y de lo no vivido. Solo hay que dejar que el sol nuble la vista de azul lucido y permita ver los caminantes divagando en sus probables caminos, mientras un delicioso y frio jugo de guayaba baja por la garganta.



A veces en la vida hay que dejar de remar contra la corriente y clausurar por instantes la idea de perseguir imposibles que solo dejan dolor en los brazos y vacios abismales en el corazón. A veces es mejor dejarse ir como cuando estando en una piscina se suelta el cuerpo simulando la ultima gracia de un ahogado. Dejarse ir dejando que los problemas se ingraviten y dejen de pesar tanto sobre nuestros hombros. A veces, y con la facilidad de tener un tiempo libre en mis días de ocio, me gusta disfrutar de estos pequeños y sencillos gustos que le doy a mi existencia. A veces es bueno dejarse ir acostado en un césped después de almorzar unos callos valencianos en biblioteca Virgilio Barco de Bogotá como lo hago ahora.

martes, 14 de febrero de 2012

LAS MUJERES DE OJOS GRANDES DE ÁNGELES MASTRETTA


Al haber sido criado y vivir entre un matriarcado donde las mujeres son las que mandan y proveen hombro a hombro y a la par de los hombres, nació en mi la perspectiva amplia de los deseos, sueños, gestos y misterios de más de una de las mujeres que acunaron mi infancia y me educaron en mis primeros años. Un matriarcado encabezado por mi hermosa abuelita Inés, administrado por mi bella madre, vigilado por mis leales hermanas, vigilado por mis buenas tías y recreado por mis muchas y pecaminosas primas. Un matriarcado donde los hombres no hacemos casi nada (en relación a temas de oficios caseros), donde los caprichos siempre asoman a la cama materializados en rica comida y donde los mimos nunca faltan, ni faltaran.



En este sentido y dando un contexto muchísimo más amplio están los personajes de esta impecable, entretenida y detallada novela de la mexicana Ángeles Mastretta. Una novela en la que se detallan y narran breves y sustanciosas historias de mujeres que como las que me criaron, se rebelaron a la obediencia insana que promulgaba el machismo a principios del siglo XX, y que con el mismo pretendía que solo fueran depositarias de los designios injustificados (y en su mayoría abruptos), de sus maridos que, escudándose en una refractaria manera de pensar cultivada por la iglesia, el moralismo torpe e hipócrita y los convencionalismos propios de la época y del país al que atañe en espacio y tiempo la novela: México.


Una novela que me permitió identificar no solo a las mujeres que me han visto desde niño, sino también las que me han visto llorar, reír, amar, pensar y destilar odio de despecho en mi vida madura. Una novela que enmarca la vida de las tías Leonor, Helena, Charo, Cristina, Fernanda, Carmen, Chila (la que a mi modo de ver es como era mi abuelita cuando estaba viva y se hacía valer por los demás y sus derechos), Rosa, Paulina, Verónica, Eugenia, Natalia, JoséLimón, Magdalena, Cecilia, Mary, Rebecca, Laura, Pilar, Marta, Celia, Mónica, Teresa, Mariana, Inés, Ofelia, las gemelas Marcela y Jacinta y sus diez hijos, Elvira, Daniela, Amalia, Amanda, José Rivadeneira y la tía concepción que a sus ochenta y cinco años empezaba a gozarse la vida.



Una novela que leí hoy 13 de febrero de 2012 en un café de viejitos conspiradores, chismosos y desvariados (como todos los viejitos), en una sola sentada. No por tener pocas páginas (223 del ejemplar de la editorial Seix Barral Biblioteca Breve), sino por la seducción de sus historias. Por su sentido literal de la practica en la narración y lo entretenido y humano de sus historias.Acá unas pocas cerezas de este gran postre literario que humildemente dispongo para que se deleiten de a pocos y porque no, se antojen de buscarlo en la biblioteca más cercana, o en un estante del mercado de las pulgas de Bogotá como yo lo encontré por casualidad (como todos los tesoros) en una tarde de domingo llena de ciclovia, tinto campesino y papitas de Mc Donalds:



- “A los diecisiete años se casó con la cabeza, y con un hombre que era justo lo que una cabeza elige para cursar la vida. Alberto Palacios, notario riguroso y rico, le llevaba quince años, treinta centímetros y una provisional dosis de experiencia.”


- “A los dieciocho años los amores de un día antes son ya viejos. Y a ella le habían pasado tantas cosas en esa noche, que de golpe sintió en sus amores un agujero imposible de remendar.”


- “No llevaba más equipajes que el futuro y la temprana certidumbre de que el más cabal de los hombres tieneun tornillo flojo.”


- “No era bonita la tía Cristina Martínez, pero algo tenía en sus piernas flacas y en su voz atropellada que la hacían interesante. Por desgracia, los hombres de puebla no andan mujeres interesantes para casarse con ella.”


- “La amistad entre hombres y mujeres es un bien imperdonable.”


- “No tenía miedo de nada, lo que le estaba pasando era ya su penitencia y su otro mundo. Estaba segura de que al morirse no tendría fuerzas para ningún tipo de vida, menos la eterna.”


- “Un buen día, el señor entro en la curva del desapego, y paso como vértigo de la adicción al desencanto, de la necesidad al abandono, de conocerla con la palma de su mano, a olvidarla como la palma de su mano. Entonces aquel desorden perdió su lógica, y la vida de la pobre tía Fernanda cayo en el espantoso caos de los días sin huella.”


- “Tenía tantos líos en el corazón que para ventilarlo dejaba las puertas abiertas y todo el mundo podía meterse a pedirle favores y cariño sin tocar siquiera.”


- “Los finales son indignos del arte. Las obras de arte son siempre inconclusas. Quienes las hacen, no están seguros nunca de que las han terminado. Sucede lo mismo con las mejores cosas de la vida.”


- “Una cosa es hacer sonar un instrumento y otra muy distinta hacer música. La música tiene que tener magia y la magia depende de algunos trucos, pero más que nada de los buenos impulsos.”


- “Desde jóvenes se tenían vistos, pero ni ellos mismos supieron bien a bien donde se les había perdido la primera certidumbre de que estaban hechos para juntarse.”


- “la tía Mercedes tenia siempre miedo de que cada encuentro fuera el ultimo. Por eso le gustaba conversar, para robarse al otro, para que no se le escapara del todo cuandovolvia a casa con el cuerpo apaciguado, para poder, en el impredecible tiempo que los desuniera, reconstruirlo todo, no solo su aventura, sino todas las mutuas aventuras desde siempre.”


- “Sabía que no era la protagonista de esa historia y se limitaba a ser una presencia llena de consejos acertados y aúnmás acertados silencios.”
- “dejo que el tiempo pasara sobre sus recuerdos, enmoheciéndolos igual que el agua estancada de una fuente.”


- “Desde antes de que él se lo pidiera ella había comprometido su cuerpo lleno de luciérnagas con el hombre que se las había puesto en revuelo.”


- “Era de esas mujeres bonita que no necesitan nada para serlo más que levantarse en las mañanas y acostarse en las noches.”


- “Las malas pasiones se quitan con agua fría, con un cordón apretado a las piernas durante la misa de madrugada y en el mejor de los casos – reía la vieja con sus dos dientes- con una sopa de pescado y un vaso de ostiones frescos antes del desayuno: Queda una asqueada de todo.”


- “Siempre que puedo mellevo un poco de los seres a los que seguiré queriendo después de muerta, y lo mezclo con los anteriores. Ella me regalo la caja de marquetería donde los guardo a todos. Cuando yo me muera, me pondrán ahí adentro y me confundiré con ellos. Después que nos entierren o nos echen a volar, pero juntos.”


- “A la gente le cuesta trabajo soportar la felicidad ajena.”


- “Yo no lo extraño ni con aquí ni con acá – dijo la tía Celia señalándose primero el corazón de arriba y después el de abajo-. Cuando me entere de donde está enterrado voy a ir a verlo solo para darle el gusto de no llorar una lágrima. Tengo la paz, ya no quiero la magia.”


- “Hubiera querido ser un globo de esos que los niños dejan ir al cielo, para después llorarlos como si hubieran puesto algún cuidado en no perderlos.”
- “Hubiera querido tocar el piano como Chopin y que alguien como Chopin la tocara como si fuera un piano.”


- “Cada luna es distinta. Cada luna tiene su propia historia. Dichosos quienes pueden olvidar su mejor luna.”


- “A veces le dolían el aire y la tierra que pisaba, el sol del amanecer, la cuenca de los ojos. Le dolían como un vértigo el recuerdo, y como la peor amenaza, el futuro.”


- “Las dos encontraron la misma noche a los encendidos corazones que les tomarían la vida y el vientre para llenárselos con sus apellidos, sus obsesiones, sus hijos.”


- “Quiero estar en la película de mi muerte haciendo algo más que morirme a espaldas de todo el mundo.”


- “La gente feliz es ciega y sorda.”


- “La tía Daniela se enamoró como se enamoran las mujeres inteligentes: como una idiota.”




- “Al poco rato de estar juntos el cuarto de sus amores sonaba como la sinfonía pastoral y olía a perfume como si lo hubiera inventado Coco Chanel.”

PARA LOS VIEJITOS QUE DICEN: "ESTA JUVENTUD DE AHORA!"


En la vida es fácil delimitar el entorno por medio de paisajes proliferados, de oasis refrescantes, mientras en la mayoría de campos y pueblos, apartados el hambre, el frio y el abandono por parte de un estado omisivo, indiferente donde la norma imperante es la crueldad de la realidad recurrente. Somos una sociedad sin identidad que solo busca el bien particular, aun cuando el dolor general sea más que evidente.



Crecimos (yo crecí), en las década de los ochentas y noventas, donde el narcotráfico y la corrupción imperaban en una hegemonía que avivaría la envidia de cualquier emperador romano del siglo II antes de cristo. Nosotros, los adultos contemporáneos que acabamos de dejar nuestra inquietante adolescencia, fuimos testigos de la danza de los millones, las mini-uzis, las fiestas ruidosas de los que de la noche a la mañana se hacían ricos y llegaban con sus camionetas vistosas y su patota de maleantes y escoltas, y también fuimos testigos del asesinato de Luis Carlos Galán, Guillermo Cano, Rodrigo Lara Bonilla, Carlos Pizarro Leongómez, Bernardo Jaramillo Ossa entre otros.



Nacimos en los años en los que el polvo extraido de manera artificial, toxica y química de una hierba ancestral se centro en todos los estamentos y escenarios de la vida publica y privada de un país que de la noche a la mañana desplazo el mercado de los entidos gustativos como el café, por el mundano infierno sicotrópico oloroso a éter y nasal que con millones de dólares financiaban los gringos drogadictos e insaciables.



De allí se desvirtuaron los valores que con mano dura, letra con sangre y regla implacable la iglesia cimento sobre nuestros padres, y allí mismo, cerca del bote de basura, se depositaron las normas de urbanidad de Carreño que por lo menos a mi, en lo personal atañían y se repasaban todos los jueves en un salón en la parte de la recepción de un filosofado con cuarenta también aburridos compañeros de colegio, por un profesor bipolar, costeño, asolapado y mujeriego.



Así es que yo, como los que nacimos en esa época, vivimos nuestra niñez con dejémonos de vainas, tamagotchis de muchos colores, la lambada (tengo el LP original- bueno, no lo tengo, lo tiene un tio y se lo puedo hurtar fácilmente), el higuerón, monedas de veinte y cinco pesos, Tom & Jerry y los sábados felices cuando la mayoría de ancianos que ahora vemos eran prominentes humoristas y tenían un equipo al que ni Dios le podía ganar.



Fui de los niños que miraba la televisión y que tenía prohibido salir a comerme un helado en un centro comercial, precisamente porque los mismos eran blanco de los flagelos de la violencia. Había bombas en los CAI, en los edificios grandes como del D.A.S, y cerca de mi casa de aquella época. Yo como muchos niños fui testigo inocente en mi burbuja que proporciona la infancia, de como la gente se metía a manos llenas los millones en el bolsillo y también fui testigo del silencio imperante de una sociedad que pecaba sin pudor y que señalaba a los demás los domingos después de salir de misa.



Una sociedad que perdió en el debate entre moral y lucro, dejando a la minerva con su balanza de justicia, un bulto inmenso, lleno de dolor, muerte, dinero sucio y extorción liderando, mientras los famélicos valores de la honestidad, el honor, la ley, la legalidad y el amor patrio siempre perdían. Una sociedad que se perdió y que ahora muy orondamente a nosotros nos quieren echar la carga de la historia por supuestamente no hacer nada.



Nada?



¿Acaso nosotros los colombianos que estamos en este momento entre los veinte y treinta años, no somos la generación que mas se ha educado dentro de un marco poblacional de tiempo que suple y lejos llena las anteriores que se han engendrado en lunas de miel, pocilgas, camas tibias, moteles de mala muerte o parroquias de este país?


¿Acaso no hemos sido nosotros los motores de las movilizaciones mas grandes e importantes de las que se tenga memoria en el país después de las realizadas por el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitan?


¿Acaso fuimos nosotros los que bajo el imperio de los millones y con el fulgor de la juventud nos silenciamos ante la barbarie del sicariato (que hoy nos aqueja), los paramilitares o las BACRIM?


¿Acaso fuimos nosotros los que no dijimos nada frente a un gobierno que en manos de un ejercito violentado y embravecido por la sed de venganza asesino sin piedad a los magistrados en el palacio de justicia y que en las grabaciones agónicas y suplicantes del presidente de la corte suprema de justicia el Dr. Alfonso Reyes Echandia ( "“Por favor, que nos ayuden, que cese el fuego. La situación es dramática. Estamos aquí rodeados de personal del M-19"-palabras del Dr. Echandia el día de su asesinato-).?



¿Acaso yo con cuatro meses de vida, podría gritar o instar a una marcha civil y/o rechazo popular por la vida de los empleados de la cafetería del palacio de justicia y demás que desaparecieron?



¿Sera que con 14 años de edad podría generar una masiva marcha en rechazo del asesinato vil y cobarde de Jaime Garzón o seria mas justo y reaccionario una incursión de aquellos que nos educan?



No, verdad. Así que a nosotros los jóvenes colombianos no nos echen el agua sucia de todo el mierdero de país que dejaron mientras se llenaban los bolsillos o solapadamente se hacían los de la vista de Fernando Botero. Por ello, no entiendo ni entenderé, como dicen que la juventud de antes era mejor, mas educada, con mas iniciativa que la de ahora (osea nosotros), cuando a viva voz se puede gritar facultándose en los hechos que como prueba irrefutable muestra que nuestros padres no hicieron nada en absoluto y que lo único que nos heredaron fue una intolerancia colectiva y una soberanía individual que hasta el día de hoy catorce de febrero del año dos mil doce nos tiene jodidos.



Somos jóvenes en busca de un cambio y como parte activa de esta generación joven, creo que haberle callado la boca en un café del centro de Bogotá donde se transpira el derecho a un abogado ponderado y famoso que se cree el putas poruqe esta viejo y estúpidamente se ufana de sabérselas todas con lo anteriormente expuesto, es un inicio. Por lo menos en mi vida. O por lo menos en la de los que hacemos los nacidos y educados con matinés, libros, cuentos y televisión en familia unida en la sala de la casa. Los que marchamos rechazando a las FARC, a Uribe, a los paramilitares, a las BACRIM, a la negra candela o a cualquier ladilla mas que amerite nuestro rechazo. Somos los que nos educamos para no callar mas como lo hicieron nuestros padres y demostrar que ninguna generación es mejor que otra, solo demostrar que entre todos, y jalando para el mismo lado podemos ser mejores.



Solo queda una pregunta en el tintero y una duda en el amplio margen de posibilidades:



Si a nosotros los ochenteros a veces nos queda grande entender nuestras falencias sustentándonos en cuentos de Edgar Allan Poe, fabulas de Rafael Pombo, cuentos de Mark Twain y novelas de García Márquez, ¿ como abordaran este mismo caos los niños que se crían con una sola madre, en la extrema pobreza, sin oportunidades por parte del estado, educados por un televisor con novelas, cuestionados en sus talentos por realities y siendo receptores de moral por Facebook?

domingo, 12 de febrero de 2012

NOSTALGIAS



(música de calamaro,domingo, domicilio, helado de 1.200, mimos maternos y un libro sobre mujeres dificiles)


En ocasiones es frustrante ver como el mundo que imaginamos cuando éramos niños no existe. Ese mundo que imaginamos del que nos desentendíamos fácilmente y que retomábamos sin reparos o confusiones cuando los limites no se distinguían y todo era un amplio ramillete de oportunidades diversas, edificantes y benéficas. Muchas veces se añoran esos momentos en los que corríamos libres de tantas obligaciones, tantos compromisos y sin mutilar nuestra felicidad por el que dirán, que pensaran y que esperaran de nosotros.



Es difícil aceptar en momentos determinados que hemos crecido en muchos aspectos, pero que inevitablemente vamos en torno a un retroceso en el cual somos un cero a la izquierda, que solo cumple determinadas funciones específicas de las que no muy de agrado destaco trabajar, cumplir horarios, suplir papeles, consignar periódicamente en un banco, comprar una casa en determinado sector, acumular capital, envejecer y morir.



Esto no quiere decir tampoco que uno deba idearse un plano parasitario como proyecto de vida y vivir mantenido en la casa de los padres. No. Solo quiero evidenciar (o por lo menos para mí es evidente) mi profunda envidia a esos seres que se deleitan con risas auténticas sin tener que mediar con estratos sociales, marcas de auto, sectores urbanos, tipos de ropa, modelos físicos de belleza y estética, o determinado bagaje académico.



Expresar mi envidia más sincera hacia esos niños que acogen a sus amigos por agrado y no por interés. Que se deleitan del tiempo sin sufrir por el correr del mismo. Que dicen lo que piensan sin reparos o rubores paupérrimos. Hacer saber que envidio a esos niños que se gozan la vida con auténtica sabiduría, deleitándose de los grandes placeres de la vida (esos que no valen nada material y que en la mayoría de casos cuando uno crece no disfruta), esos que dan a la vida los matices mas amenos. Envidio eso y mucho más de los niños y en definitiva sé que lo hago porque algún día fui uno igual a ellos, que con cara llena de pintura me decoraba la vida sin reparo, y que ahora, después de dos décadas, los veo desde una mazmorra de supuesta madurez envidiándolos desde un par de rejas hechas con nostalgia, susurros, suspiros y miedo. Una mazmorra donde pago el atroz delito de haberme amputado la inocencia.

sábado, 11 de febrero de 2012

NOCHE DE LUNA LLENA


(música de Ceratti)


Las noches con luna llena son esplendidas para cenar, para regalar satélites naturales de este planeta, para tomarse un buen vino caliente y a veces para escribir sobre la penumbra que aclara los comportamientos naturales de los que entre sombras traen a sus amantes y en medio de velas a medio calcinar en la agonía se internan en un submundo de miradas obscenas, roces de lujuria contenidos por una gran cantidad de tiempo e inevitablemente esperados.



Es la forma natural de un sitio gastado con cuadros viejos, referentes históricos y anecdóticos, personajes únicos y pintorescos y muebles viejos a los cuales solo les queda esperar el bálsamo de una restauración o la resignación de terminar en el olvido del deterioro o exhibidos como elemento exótico en un mercado de pulgas.



Un contexto amplio y suficiente que se debate entre poemas de Neruda, pasodobles, sonrisas insípidas, miradas inquisidoras, mensajes en servilletas y diálogos entrecortados por el volumen estridente de la música y lo superfluo de las palabras. Noche de luna llena, de hombros lobo vestidos de motociclista al acecho de caperucitas de mil colores que los esperan con una daga de plata en la mano y el corazón blindado ante traspiés y cerrado por sospecha. Noches de luna que se van en un instante y dejan sobre el lienzo una monalisa, mientras las calles arrojan su aroma a tres pesos, a licor, a gente dando tumbos, a Bogotá a las tres de la madrugada.

viernes, 10 de febrero de 2012

UN POEMA CON CHOCOLATICO CALIENTE Y QUESO QUE ESTIRA



Caminas por una ciudad lesiva y voraz,

Con un corazón inapetente, intoxicado e indigesto.

Con las ganas de algo nuevo en el alma, en la piel, en el aire,

Con la insulsa sobriedad que a veces arrojan los días carentes de sorpresa.

Con los sueños pegados a la almohada y el futuro jugado a los dados.

Con la necesidad de un nómada en plena jungla de nostalgias grises.

Con la ilusión de que todo pueda cambiar y de repente se diezme la soledad.

Caminas.

miércoles, 8 de febrero de 2012

EL AMOR TÓXICO DE LEONARDO PADRÓN


Según las connotaciones de significado que arrojan los diccionarios, la poesía es una forma del discurso literario o artístico que se rige por una singular disposición rítmica y por la relación de equivalencia entre sonidos e imágenes. La poesía o discurso poético (que a menudo se usa como sinónimo de verso para oponerla a la prosa) une a veces la organización métrica a la disposición rítmica y, en esos casos, puede tener una estructura estrófica. La poesía es una sublime contextualización de lo que se quiere hacer entender en un sentido de la historia o parte de ella.



En lo personal y sin querer herir la susceptibilidad de nadie la poesía es una admirable, estética y bella forma literaria, más no es mi fuerte o punto de referencia a la hora de abordar un libro, una gaceta, un diario o una lectura apacible en un momento de estudio o de ocio. Para mí la poesía es una frontera amena que no me atrevo a cruzar, porque se y tengo entendido que para ser poeta se deben tener más conceptos inherentes al corazón y que si bien la novela (mi género literario preferido) tiene ciertas matices de relación entre los personajes y el lector, no cabe duda de que la poesía en si es una abrumadora fuente de raíces vitales y de más de un jirón de piel.



Por ello, y después de lo anteriormente expuesto, me permito presentar ciertos apartes, ciertos versos, ciertas ideas que me parecieron interesantes de un libro que cayó a mis manos gracias a un buen regalo, de Vanessa Castello, una buena amiga venezolana que conocí en Perú. Un libro que relata desde las entrañas, el diario vivir de un poeta como los que a mí me gustaría citar cada vez que lo que se siente en el corazón, se necesita plasmar en letras, en frases, en versos, por un poeta urbano. Un poeta que hable de los amores de la calle, de las historias de callejones rojos, de los gatos grises y de los corazones rotos que las convulsionadas ciudades latinoamericanas dejan a su paso.



EL AMOR TOXICO, del escritor venezolano Leonardo Padrón, es un texto de esos que uno perfectamente lee en una hora y que sin desmerecer ni un ápice, llena los días, las horas y los recuerdos de ideas y de posibilidades. Por ello acá están ciertos apartes, ciertas cosas que a mí me parecieron pertinentes y que de por si forman la más elegante invitación para que lo busquen y se deleiten:



- “En mi mano izquierda, Augusto Monterroso habla de Borges como se habla de pájaros.

En mi ojo derecho, Bush no puede explicar la guerra.”


- “La luna es una tristeza en decadencia.”


- “La arquitectura del duelo arruina los dones de la experiencia.”



- “Hacer un fiesta con todos mis médicos

Y brindar por sus malos augurios

Volver a oír música en las esquinas

Remodelar los burdeles de mi ciudad

Emborracharme con mis tíos hasta la absolución de mi apellido.”



- “hacer dieta en enero, negocios en febrero, pagos en marzo,

Donaciones en abril

y des mentirme el resto del año”



- “El amor toxico te hace más alto, mas esbelto, mas ruin.
Es un suicidio en cómodas cuotas.”



- En el siglo XXI, intacta la guerra y la melancolía,

Hay pastillas para prolongar el hígado,

Capsulas para tejer la memoria,

Tabletas para conjugar las jirafas del hambre,

Píldoras para impedir la polilla de los huesos

Y el infortunio de la libido,

Cucharadas para contar los pájaros sin alzar la vista,

Jarabes que ocultan los balbuceos de la ruina,

Pomadas para los silencios,

Agujas que arruinan la queja.

Pero en todo este dispensario interminable,

En este galpón gigante de remedios,

No hay una sola receta,

Una crema importada,

Una decisiva inyección,

Que le permita a los amorosos olvidar

El aire que alguna vez los arrasó.”



- “Ya no tengo sueños, sólo almohadas.”



- “Dicen que el mundo es una decisión de Dios.

Habría que discutir porque tanta improvisación.”



- “Mi oficio de oro es el exilio: alejarme de ti hasta encontrarte.”



- “Los aviones

Últimamente
Dejan un hollín en el cielo

Que es la caligrafía de tu ausencia.”



- “Pensarte es un oficio drástico.

Una ocupación manchada de bilis.

Y aunque la borrasca sea mi hilo musical

Enumero tus regresos.”



- “El deseo es un animal salvaje

Que tiene antorchas en el habla

Y un almanaque para la desesperación.”



- “Por toda la ciudad circula la crónica de nuestros amores.

Tú das tu versión a un público domesticado.

Yo recito mis errores en el codo de un bar.”



- “Mi rostro es un planeta decepcionado.”

- “Era apenas un extra

En el ensayo general de la derrota.”



- “Hay una silaba por cada día que te espere.

Soy un escombro.

Una sobredosis mal escrita.

Un día de alambre.

Un mordisco negro en el corazón.”

martes, 7 de febrero de 2012

LA MUJER DE MI HERMANO DE JAIME BAYLY


Cuando los días pasan, y el tedio de lo que en algún momento fue invade una relación, es cuando aparecen los lunares que se proliferan e invaden el ambiente, dándole a la atmosfera y a todo lo que rodea, un ambiente insano lleno de perspicacias, mentiras, verdades a medias, secretos e inquietantes relaciones periféricas, que, en la mayoría de los casos causa estragos.



En este ambiente insano, estéril y monotemático empieza la novela LA MUJER DE MI HERMANO del escritor peruano Jaime Bayly, una novela que llego a mi por un precio irrisorio en una feria literaria que se efectuó en la plazoleta del de la universidad del rosario, pero que poco a poco se fue volviendo un brillante diamante en mi biblioteca y que con cada frase se fue devorando casi seis noches.



Una pulcra narrativa llena de la ironía, el cinismo y el sarcasmo de este célebre escritor, que aborda con plena libertad y talento, los mas íntimos espacios de una relación que se deteriora y que da margen a una nueva, desenfrenada y pasional, creando un triangulo amoroso entre dos hermanos y una hermosa mujer.



Una novela óptima y entretenida de la cual me permití sacar algunas frases y/o apartes:




- “Nadie que sepa tirar va a misa los domingos. Esa es la hora en que tienes que estar montándote a tu mujer.”


- “No le gustaba la gente débil que buscaba lastima y compasión en los demás. Despreciaba a los que iban por la vida haciendo de victimas.”


- “pero no es capaz de inventarse tanta felicidad porque cree que sentirse muy feliz es algo que aturde, idiotiza y empobrece la experiencia humana.”


- “La gente inteligente no sale en el noticiero, piensa; la gente feliz, muy rara vez. En el noticiero salen los enfermos del alma, los que persiguen el espejismo de la notoriedad.”


- “Se puede tener mucha plata y seguir siendo un grandísimo huevos, Ignacio. Se puede tener éxito en los negocios y seguir siendo un ganso triste.”


- “le recuerdan que está de paso, que sus días están contados por algún designio superior y que la muerte es una de las pocas certezas de la existencia.”



- “Pero algo me esconde, algo la atormenta, algo la aleja de mi y precisamente por eso, para ocultarlo y ocultárselo a sí misma, finge que estamos cerca, más cerca que nunca. No me lo creo.”



- “El psicoanálisis es una gran estafa. La mejor terapia es tirar rico. No cuesta nada, lo disfrutas mucho mas y te muestra con toda claridad quien eres y que quieres.”



- “Los hombres grandes se fortalecen en los momentos más duros, se agigantan ante la adversidad.”



- “Tener hijos es una experiencia que la gente sobreestima e idealiza. Te pasas años sin dormir, te esclavizan, te cuestan una fortuna y , cuando crecen, te juzgan, se quejan de lo mala madre que has sido, te acusan el psicoanalista y deciden que no deben verte más porque eres una mama que los intoxica. Los hijos pueden ser tus peores enemigos.”



- “por eso ahora tengo la urgencia intima de poner en palabras el caos que atenaza mi corazón y no me deja dormir, no me deja siquiera respirar tranquila y sentirme a gusto con mi cuerpo, en la vida absurda que me ha tocado o que he elegido para mí.”



- “Yo elijo ser mas borracho que pintor, mas hombre que buen hermano. Nunca seré una buena persona. No puedo. No me provoca intentarlo siquiera. Creo que sería demasiado aburrido. Para ser una buena persona hay que ser un poco idiota.”
- “Me gusta mi propia satisfacción. Me gusta que mi vida siga el placer, solo el placer. Me importa tres carajos el sentido del deber y la responsabilidad: de eso que se ocupen los curas, los bomberos, los policías.”



- “Piensa que solo la gente terca consigue finalmente lo que se propone. Los otros, los que cambian de parecer a la primera adversidad, los que no pelean por sus convicciones, nunca llegan a nada grande.”

jueves, 2 de febrero de 2012

EL OPIO EN LAS NUBES DE RAFAEL CHAPARRO MADIEDO



Si bien Rafael Chaparro Madiedo nos ilustra desde una posición oscura, impersonal, gris y de cierto modo siniestra, no hay que negar que marca y delimita una línea literaria autentica en la que los protagonistas perfectamente pueden llenar un glosario extenso de errores, defectos y antivalores. Una línea literaria que no pretende, ni quiere buscar la similitud con la belleza de los que entre reinos, castillos, princesas y diálogos perfectamente estilizados, buscan acercarse a una realidad que no les pertenece y que de forma clara, le da aun más realismo y autenticidad a la obra de Rafael Chaparro Madiedo.



Una obra que con su mismo nombre nos ínsita a respirar profundo y meter entre nuestros pulmones los olores que caracterizan a una sociedad convulsionada, anémica, detestable en medio de paralelos graduales y sitios con nombres graciosos, perspicaces, raros y hasta enfermos. Líneas que nos hacen viajar a esa ciudad que a veces no queremos ver, pero que está ahí entre jeringas de heroína, mentes suicidas, rock and roll, gatos desequilibrados y libros.


Líneas que nos hacen aspirar el verdadero olor de este marco espacial que nos invade y nos transforma a su antojo, haciendo que los días puedan saber a chocolate rancio, a tomates partidos por la mitad, al olor a cigarrillo de Amarilla en las mañanas después de una noche tal vez larga, tal vez corta, tal vez oscura. Líneas que entre tejados nos hacen deleitarnos de una realidad felina que poco apoco se va llevando consigo esos dolores que se filtran en las mañanas cuando los sueños se nos difuminan como el agua en las manos y que se desvanecen en torno del baile macabro y seco que entona la realidad.



Una obra brutal que en lo particular me llego en un momento duro. Un momento en el que leyéndola en una sala de hospital con el solo motivo de mirar más allá del infierno que estaba viviendo (y aun vivo). Para con ella esperar que pasaran rápido las horas y con mi abuela muy enferma a mi lado, me llevo a las lágrimas, entendiendo aun más la belleza de la misma y la sublime perfección de los estados de ánimo que me llegaron con ella. Una obra que se llevo parte de mi y que me dejo mucho de ella. Una obra que leí en un momento de autentica fragilidad personal y que me hizo fuerte en los momentos duros. Una obra que me permito compartir en esos pedazos de mi que se quedaron en ella y por lo cual la he releído muchas veces intentando rememorar esas horas en las cuales tenía al ser que mas amaba en una sala de hospital con el corazón latente. Una obra que egoístamente me permito compartir para con ello trascender y multiplicar ese apetito voraz que deja el leerla. Con el único fin de que cada quien se vuelva adicto a este opio que está en las nubes, que se cola en los pulmones y se retrata en la memoria como estas frases trip, trip, trip:




-“Te amo perro… quiero que por favor rompas el vaso donde tomaba vodka y quemes las fotos de los paseos a la playa, quiero que arranques mi olor de tus silencios, de tus soledades, y de tus domingos rotos. Te amo perro…”


- “No sabía si tenía realmente ganas de morirme o ganas de desangrarme en la mitad de la lluvia mientras le decía a la enfermera me gusta tu perfume.”


- “ La mañana era una prisión de luces amarillas, una prisión con cielo azul y hojas secas.”


- “lo mejor de la vida siempre sucedía en las mañanas. Las mañanas eran un lapso de tiempo transparente, una delgada franja invisible donde se tejían los sueños, las palabras, los parques y el whisky.”


- “el olor de la tristeza se localiza en la boca del estomago es como si siempre tuvieras hambre de algo hambre de luz hambre de calle hambre de noche hambre de todo hambre de nada hambre de mierda no te deja tranquilo te quema te da vueltas en el estomago te atrapa todas tus palabras y no las deja salir…”


- “Se reúnen, cierran el bar, ponen Sex Pistols toda la noche trip trip trip y a la media noche se cogen a patada en las huevas, porque no hay caso seguir procreando desempleados…”


- “Se agarraba a las personas como si fueran barcos que atraviesan el mar confuso de sus días.”


- “Voy a llenar cada silencio de labial rojo y cada ruido del día del mundo del universo voy a terminar de romper mi corazón todos me dicen que mi corazón son como mis calzones rotos que huelen a noches cansadas a manos que se escabullen por mis nalgas buscando un poco de calor un poco de silencio tal vez un poquito de ruido…”
- “Doctor de usted solamente espero pastillas tranquilizantes en las mañanas y un café en las tardes.”


- “Mi lógica es un poco gris, un poco nocturna. Es una lógica con techos, lluvia, una lata vacía de cerveza trip trip trip, que cosa tan seria, y un poco de soledad y un poco de whisky.”


-“La lógica de Pink tomate es salir en las noches y decir mierda el mundo lo hago yo, yo soy el rey de la noche, yo puedo andar por encima de toda la mierda de las calles y al mismo tiempo comer mierda.”


-“Tengo ganas de saltar al vacío, ganas de cortarme las venas con el filo de tu aliento, con el filo de tus silencios.”


-“Hoy tengo ganas de ser la risa de un boxeador ebrio que perdió su mujer, la pelea y la apuesta.”


-“Tal vez el que construyo este barrio pensó que las esquinas eran parte de la circunferencia de la vida donde el amor es el punto central equidistante de la curva infinita del dolor.”


-“Había cogido los naipes de los días y los estaba dilapidando sobre las olas negras de aquel domingo.”


-“rompe los huesos metete todo el ruido que puedas riega paranoia riega la sangre fango fango fango no puedo obtener satisfacción me duele el cerebro me quemo los pulmones las manos los dedos los dientes necesito alguien que me muestre el camino de la sangre…”


-“Hacia el final del concierto le dije a Amarilla hey preciosa no puedo obtener satisfacción y ella me respondió lo mismo, claro precioso, yo tampoco, te vi perro y luego la cabeza me empezó a dar vueltas y vi a Amarilla a cien millas de distancia y le dije muñeca te me vas y ella me sonrió y dijo claro que me voy, te vi perro y mierda, ya estaba a quinientas millas, ya estaba lejos de mí, ya la veía por entre el ruido, por entre el humo, por entre el acido y cuando estaba a punto de perder el sentido le dije preciosa esto se acabo y ella me dijo pero claro muñeco, te vi perro para siempre. Mierda.”


-“La orden fue que las quemara. No quería que quedará rastro alguno cerca de mí. De todos modos sabía que su olor iba a permanecer cerca de mí, cerca de mi soledad, cerca de los domingos rotos.”


-“Tengo un trancón de tráfico en la mitad del corazón llamen al tránsito me incendio me vuelvo mierda me ahogo un vaso de agua por favor paren esta mierda.”


-“que te vaya bien Amarilla rezare por ti hare espinacas los domingos en las tardes y también cantare la canción que tu cantabas cerca de la ventana te juro que todas las mañanas recogeré esos calzones blancos que dejaste en la terraza y los oleré…”


_”al principio de los días te veía entera y ahora solo veo tus dedos que me saludan desde el otro lado del silencio desde el otro lado del vodka desde el otro lado del humo estamos en el centro de un cristal roto que cada día se abre mas y mas nuestros reflejos en el espejo de los días no son más que un rompecabezas mala armado en nuestros sueños de nuestras palabras cuando te veía en las mañanas sabia que eras apenas una colección de ruidos y sudores que la mano del tiempo había armado antes de despertarnos…”

(foto del blog www.ambulanciaconwhisky.blogspot.com)

miércoles, 1 de febrero de 2012

EL APOCALIPSIS DE MARIO MENDOZA


Desde que me tope con “Satanás”, la obra más resonada y porque no decir la más famosa del escritor Mario Mendoza, dispuse de un mundo íntimamente amplio y proyectado hacia cada rincón de mi ciudad. Cada rincón de esa Bogotá que nos agobia con trancones, raponeros de poca monta, políticos llenos de pecados y que a su vez nos da atardeceres llenos de roció de los cerros orientales, paisajes únicos en la siniestra e inquietante candelaria y luces vertiginosas en la carrera séptima. Desde ese punto emprendí una gran cruzada por cada una de sus obras, donde se relataba mi ciudad desde un punto de vista crítico, sensible y sin la vanidad artificial que nos dan las guías turísticas o las revistas de moda que con sus destinos rosa y sus cuerpos anoréxicos, nos muestran una belleza irreal, ajena y distante, de lo que realmente es.



Una travesía que me permitió respirar el smock de la ciudad que me vio nacer, sentir el sudor de los que sufren y pensar en los que de verdad la aman y la ven tal como es, con sus errores y sus virtudes, con sus fortalezas y su calle 26, con sus ángeles y sus mil demonios. Apocalipsis, el libro que en este momento atañe este escrito es el cierre de esa travesía (ojala no sea el definitivo), que su autor emprendió hace mucho y que ahora en una impresión pluridimensional y de diversos personajes en uno solo, muestra como desde el lente de una cámara se puede capturar un momento mágico, mas no congela lo que en si es la esencia de esta gran marejada que esta 2.600 metros más cerca de las estrellas y que convulsiona como un enfermo en pleno ataque de epilepsia, llenándonos de miles de sensaciones propias y ajenas dentro de un espacio físico que esta clavado en el corazón de la agónica cordillera de los andes.



Esta solo es una recopilación de algunos fragmentos, pequeñas ideas, frases que con gusto, nostalgia y amor subraye y que de una u otra manera me hizo recordar mis días de juegos en la calle con los amigos del barrio, las salidas nocturnas a hacer fogatas en cualquier conjunto residencial, los días de guitarra con mi amigo del alma y niñez Alejandro, las salidas en bicicleta a mirar humedales tenebrosos y los miles de sueños que tenia y tengo y que no se a donde van a parar o si algún día se puedan materializar en un entorno tan coaccionante como este y que impulsado por un capitalismo salvaje, insta a desfallecer. Un libro que invito a leer sin ninguna duda y que de manera magistral mueve nuestras entrañas a medida que el puño del maestro Mario Mendoza impulsa la pluma (o el teclado). Una invitación formal a que lean no solo este libro, sino toda la obra de un autor que entre paisajes dantescos, callejones lúgubres, ambientes insanos y amistades blindadas ante cualquier eventualidad, vean como desde las letras se ama a una ciudad tan salvaje y bella, como mi amada Bogotá. Una ciudad que continuamente ve nacer y ve morir a los que la habitamos. Acá están esas frases, tal vez sean muchas, porque en contexto es un libro que si por mí fuera se subrayaría en su totalidad y que denota la clara identificación que siento con él:




- “Me parecía curioso que la gente no se detuviera ante ciertas imágenes, que no se diera cuenta de que vivía en medio de la fugacidad de una rutina castrante que le impedía sorprenderse del hecho mismo de estar viva.”


- “Deseo detener el tiempo, de no permitir que el olvido se llevara consigo esas breves imágenes que, por una u otra razón, me llamaban la atención.”


- “Me gustaba detener la vida, luchar contra el implacable paso del tiempo, impedir que la muerte se siguiera aproximando de una manera tan inexorable.”



- “Un pintor francés que abandono a su mujer y a sus hijos para ponerse a pintar cuando ya era un hombre adulto. Al final estaba hastiado de todo, de una sociedad hipócrita de doble moral, cobarde, violenta, injusta, que no quiere que nada cambie.”



- “Recuerdo que ese dibujo para mi estuvo años colgado en mi habitación. Para mi, era un símbolo de resistencia y de búsqueda al mismo tiempo: se trataba de no dejarse devorar por una imbecilidad general, de resistir a la invasión de nuestra mente, de no dejarse vencer y, por otro lado, de lanzarse en busca de nuevos mundos, de nuevos derroteros intelectuales que nos transmitieran un aire fresco y no contaminado.”



- “Detrás de la cordura había algo de sumisión, una cierta mansedumbre que nos impedía, rebelarnos en contra de una sociedad insulsa y peligrosa.”



- “Acaso no fue un poeta desde siempre un ser visitado por el misterio, un médium, un vidente, un hombre conectado con realidades que eran incomprensibles para los demás?.”



- “Cuando hablaba de Jesús y de la apasionada vida que había llevado, Bernardo asentía y aseguraba como si hubiera entendido la lección sin errores de ninguna clase: Eso significa que debemos seguir su ejemplo: alejarnos de los ricos, desconfiar de los sacerdotes, elegir a nuestros amigos entre la gente más humilde, solo permitir la cercanía de mujeres que sean prostitutas y morir entre ladrones, no lo olvidare.”



- “La verdad directa es muchas veces más hiriente y demoledora.”



- “Como si al ver a una mujer hermosa con un poco mas de detalle, uno descubriera de manera fugaz un lunar peludo o una verruga maligna. Basta ahondar en cualquier objeto o persona para tropezarse con un ángulo de horror y disgusto. Nada ni nadie soportan un examen a fondo. La modelo más hermosa esconde tras de su larga cabellera y de sus ojos dulces noches enteras metiendo cocaína, orgias interminables con los dueños de poderosas firmas publicitarias, depresiones crónicas y extensos periodos de anorexia o de bulimia.”



- “Sabes que un día todo esto desaparecerá, los carros, la gente que camina por la calle, su ropa, sus objetos personales, sus pasiones y alegrías, y no soportas la idea de esa desaparición. Crees que únicamente tu cámara puede salvarnos del olvido. Es una misión muy bella marcos, pero de todos modos no podrás detener la muerte de todos nosotros, la de los vecinos, la de tus amigos, la mía, la tuya, y también tu cámara un día fallara y quedara convertida en viejas piezas inservibles, en nada. Papa nos está esperando en algún lugar y tu cámara no podrá impedir ese reencuentro.”

- “Tenemos que echar mano de toda nuestra capacidad de elaboración para convertir el sufrimiento en una fuerza positiva, en un aprendizaje, en un camino de iniciación, en literatura o en fotografía. Un artista es hijo de sus dolores más profundos.”

- “nos preguntábamos con Marcelo cuando aparecería un escritor capaza de oír los aullidos bogotanos, alguien que no temiera convertirse en médium y plasmara esas palabras en angustiantes que provenían de gargantas atravesadas por la desilusión, la soledad y la muerte.”

- “El artista como lo entendemos nosotros, es un individuo marginal, un ser que no se puede adatar a las reglas hipócritas y tendenciosas de una sociedad que solo promueve la injusticia. De alguna manera el artista siempre está fuera de lugar.”

- “Quien diría a estos hombres, héroes fugaces, los está esperando la fatiga de la vejez, la enfermedad y la muerte. Pero hoy nada de eso importa, ellos están entregados al instante, al puro presente, y el futuro es una metáfora perdida entre las redes del tiempo.”

- “Benditos sean los desmemoriados, pensé, que permanecen casi siempre en un presente continuo y para los cuales el pasado no es más que una nebulosa amorfa, cuyos vapores nunca los alcanzan.”

- “Me di cuenta que todo el mundo iba de un sitio fijo a otro sitio fijo: de la casa a la oficina, del naco a la dentistería, de la universidad al supermercado. Trayectos fijos, vectores cerrados, la ciudad era una gigantesca cuadricula donde unos mamíferos se desplazaban siempre con los objetivos predeterminados en la cabeza. Pero yo era la excepción, el caminante de los vectores abiertos, el viajero sin puerto, el aventurero de los puntos de fuga, el que no iba a ninguna parte.”

- “Tantas las cosas que no se dicen en una carta, tanto el silencio que nos guardábamos en esa zona del alma que está acostumbrada a lo imprescindible y tanta memoria que a veces nos pesa como si lleváramos un cargamento de plomo en los bolsillos. Continuamente debo recordarme que esto no es más que una breve estancia en la incertidumbre y que mi verdadero lugar está entre las paginas, que soy un hombre destinado a ese fantástico universo que es la biblioteca.”

- Esa noche llegue a mi apartamento y sentí que crecer es un proceso doloroso, que salir al mundo era enfrentar un cumulo de bestias hambrientas y que por momentos me habría gustado quedarme enano, junto a mis amigos de barrio, entre balones de futbol y triciclos, pero no, habíamos crecido, el mundo nos había atacado y no nos había quedado otra salida que defendernos. Y al hacerlo, nos habíamos convertido también en agresores, en animales sangrientos. No era una linda historia.”

- “Ciudad gótica estaba invadida de malhechores y que Batman no aparecía por ninguna parte. Seguramente lo tenían recluido en algún sanatorio, con electrochoques, delirando, irreconocible, y luego lo soltarían en cualquier callejón oscuro para que vagabundeara por la ciudad como un indigente, amnésico, catatónico, derrotado. No había nada que hacer: estábamos en manos del Guasón y sus compinches.”

- “Estoy viendo a través de la nostalgia, con los ojos de la memoria.”

- “… valió la pena todo esto, no hay la menor duda, porque en el fondo ser felices era lo de menos…”