lunes, 30 de noviembre de 2009

VISION


Existen un sinnúmero de metamorfosis convencionales que palpitan secuencial y constantemente en nuestras vidas y en el interior que es la esencia. Los cambios de percepción, son radicalmente sorprendentes es como una volátil inestabilidad de las emociones, se pasa de un estado de alegría absoluta, a una desolación total; de un jardín sin rosas, con tierra árida y estéril a un paisaje esplendido lleno de colores y cautivadores aromas.
No creo que sea esto el producto de una bipolaridad emocional, no, estos cambios son la misma esencia que alberga la vida y de los cuales el objetivo es enriquecerse. De las cosas malas y desagradables se debe cimentar el criterio y la experiencia; y de las agradables y placenteras los pilares para una insuperable felicidad en la cual la única cuota que se dispone son las ganas de sonreír. El tiempo y la poca experiencia de vida me ha enseñado que uno no se debe dejar derribar de las cosas desafortunadas que encontremos en el camino, total, como en una carrera de obstáculos, cuando se supera uno en seguida viene el otro. Y De los momentos felices tomar lo mejor y disfrutarlos vorazmente ya que estos mismos tienen en su mayoría de veces un vencimiento reducido y rápido, en otras palabras la felicidad se va tan rápido como el agua que queremos mantener con las manos abiertas.
En conclusión lo mejor y como decisión propia prefiero la estabilidad que promulga la tranquilidad de pensamiento y de actuar que brinda la claridad de pensar de manera pausada y objetiva conllevando a una mayor aceptación de las cosas negativas que se puedan venir y la madurez para aprovechar al máximo y de manera positiva las bendiciones y gratos momentos que la vida proporciona.

OBSERVACIONES


Esta es la historia cíclica y recurrente de las mujeres que de manera irremediable me recuerdan mi profunda timidez hacia las personas que me intimidan y que me obligan a agachar la mirada o simplemente a dispersarme hacia planos de mayor maleabilidad y manejo.
Ella se confunde entre el conglomerado de cabelleras que deambulan en un foco social llamado universidad ( en el cual algunos y algunas divagan presumiendo de su arrogante e insulsa “belleza” y su prominente indigencia mental) , va con un arma de construcción masiva en la cabeza y en las manos , las ideas las transforma en papel de una manera asombrosa, abordando las paredes con carteles y las manos y cabezas del resto con ideas.
A pesar de que mi timidez observarse como una limitante, yo la considero en ciertas ocasiones ( y como lo siento en esta), una oportunidad para la observación, por que observar desde la barrera, permite un punto de vista más amplio y por ende de mayor objetividad. Creo que eso me fascina de este individuo en cuestión, su forma de ver las cosa hace que surja de la cotidianidad alienante que sirve de sustento a la sociedad actual. Ojala sus proyectos lleguen a feliz puerto y no desfallezca en su intento de ser un pro y no un contra, ojala siga sus sueños e ideales con aplomo y liderazgo como hasta ahora y no deserte de las cosas e ideas que puedan hacer de esta hecatombe social, un mejor futuro para todos.

lunes, 9 de noviembre de 2009

HOY


El pasado es una huella inherente a cada uno de nosotros que empaña nuestro presente y distorsiona la visualización y proyección del futuro, es un miedo interno que está allí como precedente para recordar siempre que inevitablemente se caen los sueños y se pueden volver a caer.
Indagar en definitiva es la forma de revivir aquellas cosas que se dejaron en un momento en el cuarto de san alejo de la memoria, indagar es quitarle la costra a la herida que esta sanando, es darse cuenta que lo que se cimento en un momento dado y presente colapsa cuando la memoria se remonta a momentos, situaciones, palabras, sensaciones y sentimientos que fueron el fundamento y motor vital de todas las acciones que se hacían de manera autentica, sublime y sincera.
Dicen que recordar es vivir, para mí no. Para mi recordar es darme golpes de pecho por las cosas que hice o deje de hacer, recordar es retroceder en el tiempo; y eso de que: “todo tiempo pasado fue mejor”, es mentira, me quedo con el hoy, así sea un terreno vacio y estéril, me quedo con esto, no me interesan las palabras dichas, las mentiras recibidas, los detalles jamás recibidos, las traiciones afrontadas, ni los cuerpos y seres que extenuada mente pretendí querer, fueron lo que son, sentían lo que demostraron, por ello cada vez que los veo de una u otra forma, o como dirían los crédulos ( no creo en las coincidencias ) coincidencialmente, los observare como lo que son: cadáveres, figuras esqueléticas que pasaron ante mí con todo el fulgor de su belleza y con cantos de sirena, pero que finalmente demostraron su condición de tumbas ambulantes que resplandecían con el brillo que le da el mármol a los majestuosos mausoleos pero que entre tanta opulencia resguardaban un alma fétida y en constante proceso de putrefacción. Por ello prometo no indagar, no esperar, no encontrar, no buscar porque mi pasado es un problema de saneamiento mental y debo por respeto a mi mismo conservar mi salud espiritual.