
Esta es la historia cíclica y recurrente de las mujeres que de manera irremediable me recuerdan mi profunda timidez hacia las personas que me intimidan y que me obligan a agachar la mirada o simplemente a dispersarme hacia planos de mayor maleabilidad y manejo.
Ella se confunde entre el conglomerado de cabelleras que deambulan en un foco social llamado universidad ( en el cual algunos y algunas divagan presumiendo de su arrogante e insulsa “belleza” y su prominente indigencia mental) , va con un arma de construcción masiva en la cabeza y en las manos , las ideas las transforma en papel de una manera asombrosa, abordando las paredes con carteles y las manos y cabezas del resto con ideas.
A pesar de que mi timidez observarse como una limitante, yo la considero en ciertas ocasiones ( y como lo siento en esta), una oportunidad para la observación, por que observar desde la barrera, permite un punto de vista más amplio y por ende de mayor objetividad. Creo que eso me fascina de este individuo en cuestión, su forma de ver las cosa hace que surja de la cotidianidad alienante que sirve de sustento a la sociedad actual. Ojala sus proyectos lleguen a feliz puerto y no desfallezca en su intento de ser un pro y no un contra, ojala siga sus sueños e ideales con aplomo y liderazgo como hasta ahora y no deserte de las cosas e ideas que puedan hacer de esta hecatombe social, un mejor futuro para todos.
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