sábado, 16 de diciembre de 2017

LA PELOTA NO SE MANCHA

Bogotá y su gente representan una gran historia arraigada a lo que es y lo que fundamenta un país como Colombia. Muchísimas historias, narraciones, anécdotas, datos curiosos y componentes sociales, que se han condensado en una capital fundada en 1538, centro de las actividades políticas y sociales más importantes del país y cuna de la mayoría de personas, recuerdos, lugares, amores, tristezas, alegrías y cosas vividas en mis 32 años de vida. Bogotá es una ciudad multicultural de puertas abiertas, en la que conviven e interactúan todas las riquezas étnicas, sociales y culturales que un país tan diverso y basto como el nuestro puede tener. Es por esto que es el resumen etnográfico del país. Podemos encontrar pujantes paisas, amables huilenses, alegres costeños, pastusos super pilos (en mi experiencia profesional y personal son de las personas más inteligentes que he podido conocer), boyacenses trabajadores, santandereanos luchadores, sonrientes sanandresanos y atentos caleños. Como podemos ver, una mezcla regional que gravita en una interacción social constante en una dinámica increíble que suma en conjunto cuando se hacen las cosas bien y restan cuando la gente llega a esta ciudad de todos y de nadie a hacer el mal. Todos de una u otra forma sumamos o restamos. Soy bogotano, con dos influencias muy fuertes: mi familia y SANTA FE. La primera vez que me puse la camiseta de SANTA FE fue algo así como a los siete años. Recuerdo que fue un obsequio de mi tío Néstor y también recuerdo que me quedaba muy grande. Tanto que las mangas me alcanzaban a cubrir casi la mitad de mis infantiles manos. Intuyo y creo estar casi seguro, que fue amor a primera vista, que se reafirmó con una visita posterior al estadio (no recuerdo el rival), en el cual, me sentía aún más pequeño de lo que era en ese mar de graderías. En el que, al fondo, en algo verde, jugaba el expreso. Se veían tan pequeños los jugadores que solo me percate del gol (el primero que celebre), cuando mi tío y mi papá entre abrazos y vivas, me decían: “lo viste?, lo viste?, GOL DE SANTA FE!!!”. Después de esa anécdota de infancia, opte por inclinarme aún más por mi equipo y entre mis caprichos dominicales, siempre estuvo acompañar esporádicamente a mi tío a su trabajo de cada domingo (mi tío fue locutor de una emisora de salsa que se llamó “Radio K”, la cual presentaba una crónica dominical, cada vez que estaban los equipos capitalinos jugaban de local). Era un niño que ya tenía varios ídolos deportivos en la cabeza y que iba de la mano de su familia a ver futbol. En paz. Donde la deliciosa comida criolla del "palacio del colesterol", lideraba las opciones gastronómicas del domingo.Allí he conocido personas espectaculares con las que he vivido viajes, alegrías, fiestas, momentos dentro y fuera de la cancha de los cuales me siento más que orgulloso y por los cuales también sustento que este sentimiento hacia el futbol va ligado a infinidad de alegrías sutiles, personas, momentos, lugares y recorridos increíbles. El futbol es una parte muy bonita de vivir. Es vida. Todo esto se magnificaba sobre todo cuando el "Derby" capitalino se vislumbraba. Millonarios, el eterno rival de patio, era el objetivo de cada temporada, porque en esos momentos la sequía de títulos era basta (duramos 37 años sin ser campeón), y ese logro (aunque irrisorio), era un bálsamo para nosotros los hinchas cardenales y determinaba el estado de ánimo y el ambiente laboral del trabajo en la siguiente semana. Entrar a discutir quien es mejor me parece una discusión baldía y que no tiene sentido, entendiendo que en el contexto deportivo perder y ganar o empatar son simples variables que dependiendo muchos factores se dan y que a favor del espíritu deportivo se deben respetar y sobre todo aceptar en paz.
Hoy, por primera vez en la historia los dos equipos capitalinos de la hermosa ciudad de Bogotá se encuentran en una final del futbol profesional colombiano, agregando un tinte a la historia de cada uno de estos clubes, que sin duda tienen en su gente su mayor capital. Hoy por primera vez en la historia el enfrentamiento deportivo tiene por objetivo consagrar a uno de los dos como el mejor del torneo y una anhelada estrella. Hoy por primera vez en la historia los bogotanos y no bogotanos hinchas de MILLONARIOS Y SANTA FE tenemos la oportunidad de tener una vitrina desde la cual podemos entregar un mensaje de tolerancia, respeto y espíritu deportivo a la sociedad. Hoy por primera vez en la historia tenemos la oportunidad de decirle a los violentos que podemos aceptar que alguien piense, sienta y se identifique de manera diferente. Hoy por primera vez en la historia tenemos la oportunidad de ofrecer a nuestros hijos y las generaciones venideras un mensaje contundente de reconciliación y de futbol en paz. Hoy por primera vez en la historia todos los ojos están puestos en el coloso de la 53 y solo de nuestra capacidad de convivir depende que esta fiesta sea en paz y que ninguna familia lamente que el futbol le haya quitado a alguien sin duda muy valioso.
Nuestro país lleva más de 200 años en una violencia injustificada que nos tiene en el abismo de la precariedad y es en estas oportunidades, que la historia les permite a los pueblos reivindicarse y cambiar esa mentalidad pobre que nos tiene abocados a una violencia interminable, donde al que piense diferente se le ataca y al que no comulgue con mis creencias lo irrespeto. A nuestra generación le toco ponerse la 10 y vivir el futbol en paz, a nuestra generación le toco el partido más importante que se haya jugado en Bogotá, ahora solo depende que sea un recuerdo lleno de alegrías y cosas bonitas (como el doble arcoíris del partido de ida). A nosotros nos atañe la responsabilidad de demostrar que, al ser la generación más educada del país, podemos dar ejemplos de paz convivencia. Porque como dijo Maradona: "la pelota no se mancha". ¡QUE GANE EL MEJOR!

domingo, 26 de noviembre de 2017

CORRUPCIÓN



Música: 
Antes de morir - Los PetitFellas.






Quejarse por internet es tan inútil como lo es una familia real en el siglo XXI. Pero también es un medio que como individuo activo y como ciudadano del mundo me permite expresar mi sentir sobre el entorno que experimento desde esta experiencia denominada vida, y que, a mi modo de ver, esta mal. Muy mal, pero puede mejorar. Me explico:

Vivimos un periodo histórico donde se vive un autentico cataclismo social. Un colapso de todo lo que como sociedad desde tiempos inmemoriales hemos denominado como lo correcto, o lo que en la civilización es socialmente aceptable. Es el resultado de la misma conducta humana. Una conducta que tiene arraigos desde el hombre primitivo hasta el actual y desde los cuales desembocan cántaros de generaciones que a su vez erigen los tribus, colonias, feudos, latifundios, pueblos, religiones, ejércitos, ideologías y sistemas económicos como el capitalismo, el socialismo y el comunismo, que en la actualidad imperan en mayor o menor medida sobre todo el marco económico global. Como todos sabemos el que impera es el señor CAPITALISMO, un señor que te pone a marchar (porque si no trabajas no comes), una condición molesta, pero que es algo que de cierta manera rescato, porque la competencia siempre debe estar al lado del ser humano. Pero este señor CAPITALISMO lastimosamente ha sido viciado por uno de los pecados capitales mas corrosores propios del ser humano: LA AVARICIA. La insaciable sed de lucro, de aliento ególatra. Una conducta primitiva. Es como mostrar que tengo mas plumas que el otro pavo, algo así

Ahora, cabe aclarar que si uno se gana las cosas con el sudor de su frente se puede gastar la plata en lo que se le de la gana y hacer de su vida financiera lo que crea mas conveniente, desde que no afecte a un tercero y/o lo haga responsable de conductas propias y del impacto de estas a los demás. Que uno no vino a este mundo a vivir en carencias que poco a poco, o de un momento a otro uno indudablemente se va a potenciar todo su talento. Lo que se necesita es paciencia, perseverancia y mucha, pero mucha fe en si mismo, unas ganas gigantes por hacer las cosas y trabajo en cantidades industriales. Lo que si me permito cuestionar es esa necesidad enferma de almacenar bienes materiales por encima de todo y contra todos. Sin importar nada, sin escatimar los impactos que a nivel social derivan ya que el ego prima por encima de todas las necesidades básicas del resto y carece de principios morales en la ejecución.

De allí radica la corrupción. La corrupción es un concepto primario, primitivo, cavernícola. Es un retroceso mental donde como individuos dentro de una sociedad, no aportamos para impulsarla al avance, sino al retroceso como civilización en colectivo. Un acto ruin, que lastimosamente nuestros dirigentes toman como correcto desde una óptica singular, vil y rastrera que les permite el egoísmo corruptor. Esta de mas traer cifras que solo den ganas de llorar . Esta de ma decir cuantas entidades se han tragado estas ratas. Esta de mas decir que líder, movimiento y/o corriente política es adecuada. Cada quien tiene su opinión y es respetable. Se vale pensar diferente, para eso estamos, para aprender, y es en la diferencia, donde mas se analizan cosas y por ende desde la experiencia se genera conocimiento. Sin embargo se debe ser muy obtuso si se ignora todos los casos que se denuncian y sacan a la luz pública a diario. Pero lo mas increíble es la parsimonia y la mentalidad tan pobre que como colectivo demostramos nosotros los colombianos. Un conformismo general que sin importar las reformas, las reglas absurdas, los impuestos y demás artilugios jurídicos nos tiene en la lona. Una lona mental que como colectivo nos dicta que solo unos pocos pueden acceder a la riqueza, por ende esto nos devuelve al mundo del hombre primitivo donde el pez grande se come al chico y de una relación de coexistencia, pasamos a una de supervivencia, evaluada y tasada dependiendo de los recursos económicos que el sistema financiero capitalista, cuantifica como tu valía o precio en la sociedad. 

Si, precio, usted y yo somos un producto en la sociedad. Usted tiene un nombre, unas funciones y por ende en el mercado bursátil que intrínsecamente maneja la sociedad, un valor desde sus talentos. De eso se trata esta era del conocimiento, de mostrarse usted como un especialista en una función determinada. Por ejemplo los "You Tubers", que injustamente y desde la ignorancia uno juzga pensando que son idiotas, cuando lo que son en realidad son pioneros. Chicos de 15-16 años que facturan mas que sumerce (sin demeritar el valor incalculable de la educación), el berraco que se mata de lunes a viernes , 40 horas semanales para pagar las especializaciones y las maestrías y los doctorados. Facturan mas simplemente porque la tienen clara. Son un producto, una especialidad y ante todo un ser humano con capacidades únicas (como las que tiene usted y como las que tengo yo y como las que tenemos todos), que se vende en la vitrina mas grande del mundo: INTERNET. La clave esta en el aforo de las ideas.

Desde esta perspectiva, partiendo del punto de que somos mas los buenos colombianos, ¿porque los buenos no somos capaces de unirnos para lo bueno y no seguir con lo malo que desde hace mas de dos siglos nos lleva rigiendo en el poder?. Porque nos limitamos en ver el error del vecino y no la virtud?. Cuando vemos que a un amigo, un familiar,que, que le va bien y se compra un carrito, una casita, se va de viaje, ¿que pensamos?, ¿que sensación experimentamos? ¿que sentimientos nos inundan?, desde ahí cada quien se evalúa y hace un juicio interior (que es implacable), y saca resultados concretos. . Por mi parte, ojala todas las personas cercanas y las que no, se topen con la buena fortuna y la abundancia, se que si escalan la colina un poco antes que yo es porque se lo merecen y es ahí donde aprendo y caigo en la cuenta de que aun me falta mucho para seguir ascendiendo a la cima, que muchos conquistaran y que yo DECLARO QUE CONQUISTARE. 

En esas pequeñas y sutiles patrticularidades que van desde criticar la vida de otro (como si usted tuviera la potestad de decretar de manera irrevocable que los demás deben vivir como usted vive), hasta regalar su voto por un tamal, o por el que diga este, o por pasarse un semáforo en rojo, no hacer fila, colarse en el transmilenio, no andar por la cicloruta,no ponerse el casco, no respetar la autoridad, no creer que el otro también tiene un pasado y pesa, no respetar la privacidad de los demás, imponer cosas como el amor, violentar con la excusa de sentimientos enfermos, de obligaciones económicas o demás cosas que sin querer y sumado a la acción u omisión voluntaria e involuntaria de cada individuo de los 50 millones de colombianos y 1,6. millones de hermanos venezolanos que por las situaciones propias de su país están acabando gpor engrosar las cifras de empleo informal en el país y desplazando al mercado informal colombiano, creando un deficit fiscal. 

Esto producto de nuevo del robo al estado y la corrupción de sus instituciones, que deriva en salvavidas estatales como la reforma tributaria actual, que, encamino el hueco fiscal, a la capacidad tributaria de cada ciudadano colombiano. Es decir, usted paga el 19% de su vida, si o si. Esto en el sector empresarial obliga (y a veces lastimosamente inventiva), a las empresas y al mercado a que empiece a tomar mano de obra económica (como lo hacen en EEUU con la contratación de los ilegales para obras de infraestructura). No solo desde el punto de vista salarial, sino profesional, donde podemos ver personas de otros países con especializaciones, maestrías y demás con salarios que no sobrepasan los dos salarios mínimos legales vigentes en Colombia, impactando a los que invertimos en educación en Colombia, donde un sueldo debe hacer proezas para pagar las mensualidades de un crédito estudiantil y que, al evaluar competencias, queda relegado sobre otro candidato, que probablemente tenga una formación académica que si se subyugue a los intereses patrimoniales del empleador. Plusvalía moderna para los que piensan que los libros de Marx son para "mamertos" sin contexto. Presenten su curriculum en la actualidad y verán la relación de poder. También el sistema de la corrupción se ufana y soporta desde la distracción, desde lo que vemos y oímos, hasta de lo que hablamos.

La tecnología lejos de unirnos, nos aparta aun mas.Nos volvemos islas enclaustradas en un celular que nos vomita basura adictiva de Instagram, Facebook, WhatsApp y demás redes sociales que nos instalan en la mente conversaciones y temas sin sentido, que "aportan" desde la precariedad y que nos hacen adictos al gasto desmedido, a la irresponsabilidad ambiental, al flujo de basura innecesaria que solo hace que el sistema financiero y el aparato institucional colombiano, en cabeza de la corrupción rampante de todos sus estamentos, sea su amo al hacerse acreedor de su vida, sin garantizar lo que en el contrato social de Russeau se plantea, vulnerando al individuo y sus derechos intercambiándolos por productos bursátiles que alimenten corporaciones que legislen bajo su intereses no los de los ciudadanos. Un sistema de deuda que únicamente lo incorpora si usted acepta cambiar su tiempo por dinero. Tiempo. Imagínense que el sistema evalué su vida como individuo desde la hegemonía del tiempo, algo incuantificable y por ende en el mundo REAL lo mas valioso o costoso. Ejemplo: usted cuando termina con alguien, la respectiva evaluación del dolor ocasionado por ese distanciamiento lo evalua no desde la plata si no desde el tiempo compartido, o no? (si dijo si, fue porque le pegaron una marranada la hp jajajajajaja).  

La expectativa de vida en Colombia esta en 74,18 años. El promedio de edad Colombiano es de 28,30 años, es decir, con respecto a nuestra expectativa de vida y nuestra edad promedio actual, somos un país joven. Tenemos lo mas valioso: TIEMPO. Un país que ya se equivoco y que puede desde la catarsis de la guerra, poder edificar desde cada individuo, desde cada uno de nosotros, una nueva sociedad colombiana. Finalmente este país es tan rico que aun cuando lo han desangrado y lo siguen desangrando es bendecido por la mano de lo que cada uno denominemos como Dios y desde esto, la autocrítica (así sea esta y nadie en el mundo la lea), crear desde cada persona un cambio. Esta era que nos atañe la tercera en tres decidas (cuando el mundo cambiaba de época en periodos de siglos), exige que cada uno de nosotros aporte algo y denunciar y estar en contra de estas cosas es menester. No es de señalar a diestra y snestra, es de verdad que cada uno en sus actos haga declaraciones de justicia, de rectitud, de buenas cosas. A mi me duele mi país y finamente soy consciente que mi vida no alcanzara para ver un cambio en el país, pero si estoy seguro es que las siguientes generaciones cuando lean de la nuestra, sin duda juzgaran lo que hicimos o dejamos de hacer cuando no haya rios, no haya fauna y no crezca la flora. ¿Que pasara con esas poblaciones que emigren por fenómenos sociales de la misma estirpe de Venezuela cuando se acaben esos arboles y todos esos ecosistemas, que por sacar oro destrozamos ahora?. Estamos pasando por encima de lo que uno jamas como ser humano debe pasar: por encima de si mismo. La dignidad del ser humano se evalúa por su entorno y como este interactua con el desde su su esencia y sus preceptos de lo que es o no correcto desde la experiencia. Por mi parte seguiré trabajando arduamente en el ser humano que quiero ser y que aporta estas letras como un granito de arena en pro de lo mejor entre tanta desazón.



Desde los últimos detalles para el Apocalipsis:





DIEGO CASTRO

jueves, 20 de julio de 2017

20 DE JULIO

Colombia es un país mágico. Y no desde el punto de vista retórico. No. Es desde un punto de vista objetivo. Un país hermoso, con todos, oigan, todos los climas posibles, desde la playa hasta la nieve perpetua. Una riqueza de fauna y flora exquisita y millones de lugares y animalitos hermosos. Somos un país de gente pujante, generosa, honesta, llena de esperanza y humildad. Pero,  lastimosamente, también tenemos entre los nuestros un poco (porque en numero no son nadie en comparación a la población civil), de hijueputas (porque no hay otra expresión que condense más la impotencia y el dolor), que se roban el país a manos llenas desde hace 200 años. Un puñado de familias (analice que siempre son los mismos, la monarquia llego en 1492 y nunca se fue!), que ponen y quitan al títere de turno y por medio de campañas han traído reformas agrarias, políticas y tributarias que nos tienen así, llenos de impuestos, peajes, recibos, tributos y demás inventos que solo buscan tapar los huecos que deja LA CORRUPCIÓN!, que hace que los ciudadanos por medio de esos pagos injustos (no tenemos cosas que evidencien y ameriten esos pagos, no tenemos carreteras, calles, sistemas de salud, educación , seguridad social, no temenos nada en absoluto NADA), nos tienen con una mentalidad pobre, pensando como un país pobre siendo RICOS!!!!, tenemos de todo, comida, plata, coltán, esmeraldas, carbón, sal, el AMAZONAS EL PULMÓN DEL MUNDO!!!!, madera, oro, petróleo, gas, reservas hídricas, PARAMOS!, oigan bien PARAMOS que son la cuna de la vida como la conocemos hasta ahora y fábricas de agua, ese recurso por el cual en unos 20 años se van a empezar guerras como en la actualidad vemos las que suscita el petróleo.


Un abrupto en una nación con tantos recursos naturales haya miseria y los niños se mueren de hambre y de sed. No es justo con nadie eso. Como  es posible que la gente se muera en los hospitales porque no tiene plata. Que es la plata comparada con la vida? (Y si alguien me puede cuantitificar eso y explicármelo de una manera lógica le agradecería), para mi NADA en absoluto debe estar por encima de la vida. La plata son papeles emitidos por las reservas federales (que son privadas, por ende de los dueños de todos los bancos del mundo el FMI y son los bancos locales pequeños como el de la republica los encargados de dar circulación descontrolada y soltar una bestia voraz llamada capitalismo salvaje, que como sistema jamás morirá porque se satisface de su propio círculo vicioso: la oferta y la insaciable demanda. Simple, como especie nos la clavamos y sin ser negativo porque en ninguna faceta de mi vida lo soy, o pretendo ser, creo que vamos hacia la extinción a largo plazo si seguimos así. Un panorama hostil, muy hostil. Pero como colombianos también podemos hacer la diferencia y aún con mil equivocaciones hay que darle la pelea a la ignorancia que finalmente es la que alimenta a estos círculos de poder. Entre más bruto sea el pueblo, más oportunidades de esclavizarnos les damos. Apaguemos el televisor, dejemos de ver noticias, donde aparte de bajar la poca o mucha autoestima que se  tenga lo engañan. Así de simple. Son noticieros judiciales donde usted se llena de mala vibra y aparte les regala su plata. No ve que mientras sumerce está mirando ellos facturan por cada televidente en publicidad, medios y demás ingresos que se devengan por la audiencia. De ahí radica el poder de los medios. Si no los vemos y buscamos mejor un libro, una obra de teatro o una buena película que nos nutra la cabeza o que simplemente nos haga reír y no sentirnos como lo peor justo antes de desayunar (porque hay gente que ve noticias por la MAÑANA!). Si se le quita el poder a los medios todo se manifiesta acá, en las redes sociales, que, aunque también son manipuladas (miren los perfiles falsos de los uribistas en cada noticia, en cada periódico, increíble verdad?), también las redes sociales son un canal de  presión valido y a mi modo de ver mucho más honesto porque uno elige que creer. Nada más.



 Es ahí donde uno entra a meterle la ficha a esto y preguntarse, que hago?, a mi modo de ver lo que debo hacer es simple: intentar por todos los medios posibles ser un buen ciudadano. Acatar la norma. Respetar el pare. No colarse. Si ingresa a una empresa de el 100% que prometió (y yo trabajo por dar el mío aunque es difícil muy difícil y una lucha constante eso de creerse el mejor es simple zona de confort y esta a largo plazo una zona de retroceso). Ser una persona de bien. Decir gracias, con su permiso, por favor y demás esquemas de comunicación necesarios que permitan combatir tanta intolerancia qué hay en la callle. Da miedo. Uno, literal, no sabe con quién se va a "estrellar"  volvemos al "Homo homini lupus", el hombre es un lobo para el propio hombre? De Tommas Hobbes, ya ni siquiera nos toleramos?, increíble. Ese es el asunto que podemos ayudar a menguar o a empeorar. Depende de nuestra posición como individuos. Depende de lo que como especie queramos. Yo como parte de la misma formuló esta reflexión, que no es más que eso. La exteriorización de una percepción de mi entorno hecho desde lo que a mi modo de ver pasa y que si encuentra una idea contraria sería maravilloso porque así mismo está idea crece, ya que se alimenta, siempre y cuando tenga principios lógicos, no arbitrarios. Toca partir de ser mejor uno mismo y ya, ahí radica la diferencia y, en la medida que usted pueda hacerlo   Para y por los demás, ya está haciendo patria. Ya puede sentirse orgulloso de ser un buen colombiano.



Feliz 20 de Julio! Conmemoremos que nos falta mucho para ser independientes, que como primer paso  le apostamos todo a una paz con pros y contras, pero con menos muertos, y eso es un logro majestuoso. La vida es sagrada y cobijando ese precepto, a nosotros los adultos de esta generación nos toco como los hombres de las cavernas, salir a explorar el mundo y ver de qué en realidad estamos hechos, nos pusieron a construir La Paz sin planos y con muchos críticos. Una labor épica, pero que de seguro, no nos puede quedar grande. Ahora sí, literal, somos el futuro de este país y eso, es un llamado a la causa a emprendedores, trabajadores, profesionales, empresarios, amas de casa, fuerzas armadas y demás a ponerse en los zapatos del otro. A bajarle al ego y apostar por el país. A trabajar con toda por un futuro próspero desde la ventaja más grande del mundo: nacimos en EL PAÍS MÁS RICO DEL MUNDO! (Acá está la plata, acá está todo, sintámonos orgulloso de eso!)

viernes, 11 de noviembre de 2016

HORMIGAS














(Musica: Do The Evolution  de Pearl Jam : https://www.youtube.com/watch?v=aDaOgu2CQtI)



La mente, nuestra mente, como herramienta fundamental en la búsqueda de la sabiduría y el desarrollo conceptual, en un mundo de posiciones y planteamientos diversos. Unos más radicales que otros. Unos muy siniestros,  y otros muy lúcidos. Múltiples formas y criterios sobre lo que todos al unísono contextualizamos como realidad. Un esquema inquietante que se solidifica con la aprehensión primaria que recibimos de nuestros padres y que cada vez que subimos en el escalafón académico, amoldamos según nuestras necesidades, aspiraciones o ambiciones. El mundo de cada uno es distinto, es una metáfora individual que se cohesiona con más de ocho mil millones de metáforas similares o distintas, de individuos que conforman la estirpe humana. Ocho mil millones de conceptos (todos válidos al ser cada uno protagonista  de cada vivencia), muchos conceptos, muchas mentiras y verdades que se controvierten y difuminan, a medida de que cada voz se va callando. Para siempre. Para nada. Para la eternidad. Para lo que se deba hacer o ser, porque si afrontamos sin experiencia alguna los caminos de la vida, no debemos temer nada en los caminos de la muerte. En ese orden de ideas empieza esta historia, una historia sencilla, pero con mil rasgos que me han permitido cierta lucidez.



Cuando era niño vivía en una casa amplia. Tenía dos plantas. Una en frente de un solo piso y hacia el fondo después de dos salas, dos patios y tres cocinas una edificación de tres plantas. Todavía recuerdo su olor a madera. Un olor a madera y canela que siempre será entrañable para , al recordar mis primeros pasos y mis años más felices. Los años que pase junto a mi abuelita. En esta casa había jardines improvisados que mi abuelita y su poca o a veces mucha experiencia en las artes de la jardinería le permitían administrar. Había materas de varios tamaños, colores y una variedad de flores muy bonitas. Rosadas, rojas con manchitas amarillas en los pétalosazules y otras que eran amarillas, pero muy pequeñas. Había azucenas, eucaliptos, maleza, y entre esa maleza, un hormiguero. Era de forma cónica piramidal, con una estructura en barro hecha pieza por pieza por todo el hormiguero. De allí entraban y salían hormigas, entraban y salían, entraban y salían y así en esa repetida dimensión se trazaba la dinámica central de una sociedad de hormigas  matriarcal, centralista y cooperativa (en evidente contraposición con  nuestras actitudes poco generosas e indolentes). Tendría tal vez seis o siete años, cuando descubrí esa perspectiva global de una sociedad de insectos. Todos los días les llevaba trozos de alimentos: pan, fruta, algunas migas de pasteles y dulces. Estos últimos eran en la escala de las prioridades, el predilecto de las hormigas. Lo devoraban, lo cargaban, lo llevaban en largas filas de  muchas hormigas al nido y allí se metían. Satisfechas por un  botín fácil. Me asome muchas veces para ver lo que pasaba allí adentro pero no veía nada. Además me daba miedo acercar mis ojos y que algo o alguien me picara. Ese fue mi mundo por una buena cantidad de tardes. Con sus horas, con mi tiempo. Ver que hacían, como lo hacían, donde lo hacían. Empecé a establecer patrones de conductas en horarios definidos por mi infantil percepción de  un componente tan determinante en el flujo universal como lo es el tiempo. Así podía ver la periocidad del ingreso de los alimentos y la salida de las hormigas.  




Mi abuelita nos daba algo que los niños de mi época conocen como “medias-nueves” (la hora del té criolla). Consistía en una taza de café  caliente, una galleta horneada con punta de chocolate o de pepitas de colores y un queso. Calculo que mi abuelita nos servía las media-nueves a eso de las cuatro, y por cuenta de mi nuevo experimento etnográfico , merendaba en diez minutos cerciorándome de llevar mi ración de migajas para proveer la tropa. Allí salían las hormigas en filas intrínsecas a tomar el alimento y proveer el hormiguero. Era un encuentro. Una comunión. Una perspectiva sobre otra especie, muy distinta a la mía y  Con los análisis primarios que  permitía mi infancia, me preguntaba: que decían?, que piensan?, piensan?, sienten?, me escuchan?, me entienden? Me preguntaba qué y para que lo hacían, de allí mi intriga por el hormiguero. Imaginaba  dentro del hormiguero autopistas de colores vivos y estridentes, transitadas por hormigas conduciendo en un mar de estructuras y edificaciones de barro. Como su exterior. Mi imaginación no podía parar. Era un niño.  Creo que pasaron unos dos meses en esa interacción diaria. En esos análisis infantiles que con trabajo de campo había delimitado en mis tardes, después de darle el beso en la mejilla a mi abuelita y decirle que muchas gracias, que estaba muy rico a lo cual ella  respondía con esa sonrisa cómplice y llena de amor que solo tienen las abuelitas. 




El orden y el caos. Dos fuerzas que determinan y dan forma al mundo  y nosotros, los mortales, dormimos entre estos dos opuestos. Nos debatimos entre blanco y negros, fríos y calientes, amores mediocres y pasionales, luz y oscuridad, noche y díadioses y demonios. Esto lo aprendí a la edad de seis años, cuando después de unas medias-nueves, tuve que buscar a mi abuelita para darle las gracias, y la encontré en el patio arando el hormiguero, porque las hormigas se estaban devorando las flores que mi abuelita sembraba y cuidaba en su jardín. Me quede callado y llore. Llore por mi  impotencia ante  el argumento y ante la persona que lo exponía. Llore por ser niño y no poder hacer nada con respecto a las decisiones temerarias y dictatoriales de los adultos.  Imagine las muertes más horribles y pude observar los estragos que habían precedido a la acción intempestiva de mi abuelita. Tuve un parte de tranquilidad cuando vi que adentro del hormiguero solo había tierra, hormigas asustadas y  más tierra. Me sentí aliviado de que no tuviesen una infraestructura representativa o parecida a la que imaginaba. Hubiese sido desastroso. Literal. Mi abuelita siguió “limpiando “su jardín, mientras yo contemplaba el lado inverso a este ejercicio: la destrucción. 



Un cuarto de siglo después me encuentro en la misma labor y posición de observador, solo que ahora soy un adulto con muchas variantes nuevas (inseguridades, ansiedades, sueños, anhelos, obligaciones, sentimientos, miedos, experiencias, cuentas por pagar, personas, relaciones, y un sinfín de arandelas adquiridas o reforzadas en el camino). Ya no observo hormigas. Observo periódicos, patrones, estadísticas, tendencias,  instintos, alcances y las notables y abominables ambiciones de la gente. Observo documentos, noticieros, cifras , documentales, conferencias, libros, experiencias, Coaching, diálogos densos y ligeros constructivos y demás que me permiten optar por intentar tener una visión si bien no total, si de manera parcial del infierno que se avecina. Un infierno en el que somos las hormigas y la madre naturaleza protectora saldrá a acudir y salvar a sus flores so pena de la estabilidad y sobrevivencia de nosotros.  




Desde la revolución industrial la temperatura de la tierra se ha incrementado y el aumento de emisiones de gases de efecto invernadero, generados por actividades humanas han deteriorado todo a su paso. Nuestras actividades industriales y por sobre todas las cosas nuestras actividades diarias han destruido el entorno, cimentando este cambio en un insulso concepto de evolución y desarrollo. Con el aumento de la  temperatura se derriten los polos, sube el nivel del mar, la agricultura sufre y los alimentos (que ya están con los precios por las nubes), peligran. Un panorama dantesco y probable, por conductas repetitivas, diarias y lesivas. Ahora soy una hormiga. me convertí en una.  Vivo con hormigas con sueños y objetivos fotocopiados muy parecidos a los míos (casa, carro, beca, relación estable, niños, proyectos, viajes a destinos símiles, teléfonos inteligentes, implantes, gimnasio y demás). También como en el mundo de las hormigas, mi mundo tiene diferentes clases y versiones de personas. En este orden de ideas el nivel de importancia” cambia de uno a otro. Somos  una mas de muchas hormigas que destruimos todo a nuestro alrededor, sin darnos cuenta de que ya nos atrevimos a desestabilizar el orden  siendo simples hormigas. Nuestro ego nos ha eclipsado sin que por ello nos concienciemos desde ya sobre cada acción individual (reciclar, separar las basuras, reutilizar, cerrar la llave mientras no se utilice, reciclar agua, fortalecer y preservar las fuentes hídricas, no pedir pitillo etc ,etc), que pueda parar todo.  Somos hormigas, las hormigas que han hecho de este jardin un caos y por ello recibimos las consecuencias de lo que damos (como todo en la vida, como en el justo Karma), somos los que se consumen las flores y debemos  desaparecer...