jueves, 25 de noviembre de 2010

SILENCIOS


A veces uno despliega todos sus esfuerzos en pro de una causa que pueda prometer mejores horizontes y que lo saque de tajo de la rutina irremediable que a veces forma parte sustancial de la vida. Desde pequeños aprendimos que es mejor no decir lo que se siente, es mejor callar a pasar por revoltoso, por estúpido o por insolente.
Callar para no objetar las cosas que están mal pero que siempre han estado hay en el estático orden global. Callar para no crear un desamparo colectivo, por tu forma contradictoria de pensar, de sentir y hasta de amar. Callar para no perder a alguien que nos interesa, pero que por algunas de sus actitudes no soportamos…
Por mucho tiempo calle, calle mucho y creo que se ha convertido en una constante, en un testigo irrefutable de mis actos, en un autismo permisivo que me ha evitado muchas confrontaciones, no por miedo, sino por hastió que me han permitido camuflarme en el paisaje placido de la ignorancia, pero como todo tiene una premisa real y otra que la refuta, ayer entro el revolucionario de bovina que en algunos momentos se apodera de mi y delante de alguien abrí de nuevo puertas que prometí no volver a postrar ante nadie y antes de voltear el cerrojo broto la nostalgia, (…), la nostalgia de los momentos vividos , de los lugares, de los olores , de los colores, de las palabras, del te amo, del yo también a ti ….
Así empezó una partida de póker donde el único que mostraba las cartas era yo, donde a pesar de los precedentes dije cosas que por horas, días, meses y años calle, dije que extrañaba, que pensaba, que anhelaba, y que aun amaba a esa mujer que estaba frente a mi, que el tiempo había pasado pero que sentirla a mi lado cruzaba las barreras del mismo…
Pero cuando amanecí al día siguiente lo único que encontré fueron mis cartas aun abierta, las manos vacías y todo como estaba antes, vacio, estéril y envuelto en el ruido aniquilarte que produce el silencio, solo para entender que así como yo tengo una atención dispersa con las cosas hay gente que tiene atención dispersa con las personas, y que así uno baje los cielos estrellados de Praga o los atardeceres mediáticos del mediterráneo a los pies de alguien, la miopía sentimental no mejora y es mejor hacer como Batman…. Desaparecer con estilo!!!

RECOLECTORES DE CAFE


El mundo es una inmensa bastedad, un sinnúmero de paisajes, formas, olores y colores, es una variedad que no discrimina ni tonos, ni razas, ni tamaños, ni especies…
De las especies hago alusión a una, la humana, esa especie desalmada, talentosa, generosa, brutal, intensa, laboriosa, imaginaria, inventiva, conspiradora, amorosa, rencorosa, hospitalaria, desterradora e inigualable a la que pertenezco y sobre la cual me tomo la atribución de plantear esta teoría:
En el mundo hay tres tipos de personas; las que se derrumban y siguen ideas que no les corresponden por que no tienen la capacidad de debatir, las que teniendo los problemas debaten soluciones pero no llegan a nada porque no son capaces de decidir que es o no bueno para ellos terminando por aceptar cosas que en realidad no quieren o simplemente la proximidad de los eventos las obligo a aceptar lo primero que se presento y finalmente están las personas que denomino “recolectoras de café”, estas son las que sepueden derrumbar pero jamás se quiebran, las que toman de cada experiencia una lección y de cada teoría lo mejor de si.
Las que aun cuando los consejos contradictorios puedan sucumbir su lucidez, su carácter no se mueve un ápice, las que de un problema no generan un conflicto, sino que con entusiasmo buscan una solución que no este influenciada por las circunstancias, sino por la razón…
Los llamo recolectores de café, por que así como ellos con paciencia llegan a los cafetales y de todos los arboles sacan los mejores frutos, dejando a un lado los malos, los feos y los brocados, conociendo y almacenando conocimiento para que en su recorrido quede la grata experiencia de haber surcado todo el cafetal que como en la vida esta lleno de arboles tediosos, altos, espinosos, lastimeros y hasta muertos.
Pero también de los generosos, abundantes, y esbeltos, todo esto para terminar la jornada con una deliciosa tasa de café, producto de la templanza, paciencia, perseverancia y amor del recolector…
En conclusión, me encanta la idea de ser recolector y estoy en ello!!!