jueves, 29 de septiembre de 2011

LECHE TIBIA


Las calles fluyen, se esconden en medio de una niebla, una brisa, parejas besándose y gatos que saltan de tejado en tejado buscando el salto que los acerque a una buena leche tibia, un trozo de jamón rancio o la perdida de una de sus siete vidas. La vida trasforma, dilata, expande y somete los pasos de los habitantes que salen despavoridos de sus oficinas, buscando un transporte que los lleve a sus casas para encender el televisor y enterarse de que el arroz subió de precio, el calentamiento global mata a los osos polares, que la prepago esta casi de reina, que los paramilitares jamás se acabaran, que la guerrilla es otra mentira envuelta en un arrume de mentiras llamado Colombia. Gente que está cansada y pasa canales entre las novelas, los anuncios de campañas políticas, los magazines de cocina y estrellas de rock que tienen las pupilas tan dilatadas como sus facultades egocéntricas.

Las callen fluyen y forman un diagrama de besos, monedas de pesos devaluados y miles de lagrimas que no brotan por el tapón del orgullo, la pena o la simple y excesiva a veces, vergüenza. Todo va mientras en un vehículo de ultimo año diviso las calles desde la 92 hasta mi morada con el alivio de saber que no hare lo que todos hacen y en vez de desperdiciar lo poco o mucho que me quede de vida, me refugio en uno de mis placeres estructurados en estas letras y en la leche tibia que mi mama gata me ha servido y servirá con tal de que no arriesgue el pellejo por la leche fría de los peligrosos tejados.

martes, 20 de septiembre de 2011

A VECES...


A mí eso me ha sacado chispas, lagrimas, caras largas, cortas, de limón y muchas cosas que no sabía que habitaban en mí , pero que irremediablemente forman parte de lo que soy, de lo que espero ser y por lo cual algún día, mientras divague por los pensamientos de alguien, sere recordado. He rasgado las paredes, besado las sabanas y adorado u odiado cada instante que he vivido bajo ese telón que se forma cuando uno está enamorado.

A veces tengo la manía insana de recordar los momentos en los que la lógica se puso al costado y los días se nublaron de una tenue bruma rosada, verde, gris, azul, roja o de cualquier color que represente el amor y esa simplicidad llena de instantes complejos que nos permite poner nuestra humanidad en los terrenos de la felicidad o de la desdicha. Todo dependiendo del momento que se esté viviendo mientras el corazón late con fuerza y nos recuerda que si existimos es porque sentimos, de lo contrario somos entes que viven solo por funciones motoras que en algún momento pararan.

A veces me dan ganas de estar enamorado y sentir esa libertad propia de cerrar los ojos y lanzarse a lo que el destino y las circunstancias determinen sin importar los preceptos, las circunstancias que anteceden o los propios prejuicios por cicatrización. A veces la espontaneidad del pecho me impulsa a lo que quiero, a lo que me debo a mi mismo y a lo que jamás y por ningún motivo nos debemos negar. A veces pienso que soy un pez…

sábado, 17 de septiembre de 2011

EL DILEMA DEL DÍA DEL AMOR Y LA AMISTAD


Las luces de la noche se condensan entre corazones de colores perlados y parejas que se contonean al ritmo de la música, el compas del son y las campanas del fondo. El día de los amores se engalana de esquelas aromatizadas, chocolates artesanales, flores mal cortadas y frases que buscan la trascendencia y por lo general son un derivado más, de un proceso cataléptico de producción masiva que busca conmover a alguien en particular.


No soy quién para decir que está mal quien diseño estas fechas para reflexionar sobre los valores altruistas del amor, la amistad y demás cadenas que labramos con el objetivo de suplantar nuestra soledad. Esa que en las noches sin luna nos saca las entrañas y juega con lo que tenemos adentro, lo que nos pudre y sustenta al mismo tiempo. No, para nada. No soy ni un sociólogo consagrado, ni un antropólogo social que se jacte de lo correcto, o lo que se deba, o no hacer.


Solo pasa que me molesta de sobremanera entrar a un centro comercial (el palacio del inútil), y mirar en que desperdiciar mi tiempo y ver personas desesperadas (hago hincapié en “desesperadas”), por comprar artículos que solventen una interacción personal real y valida con una persona, porque hay una fecha comercial llamada. Día del amor y la amistad, y que dependiendo del articulo mercantil que se adquiera y entregue, derivan los agradecimientos o rechazos del beneficiario, novio, novia, amante y/o persona a la que se detesta pero que de una u otra manera se quiere o pretende caer bien, o en gracia.


No sé, extraño los días en los que las flores, los detalles, peluches, chocolates, blazers horribles (los de navidad) y los libros se daban por lo que se motivara en el corazón y no en el rotulo de una fecha que algún director de fenalco, el ministerio de hacienda o cualquier otro encargado de la comercialización de las expresiones de afecto haya decretado. O acaso porque un día del amor y la amistad no es un 8 de septiembre, o un 10?. No. Debe ser un 15, 16, 17 o máximo 18, porque prima el interés mercantil, a la motivación emocional que deberían tener estas fechas. Todo esto sin mencionar el mes de diciembre, donde la gente deambula y corre como desesperados a los centros comerciales a estrenar, porque hay que estrenar, a comprar pavo, porque hay que comer pavo, a comprar el árbol de navidad más grande (como si de allí derivara el fragor humano de estas fechas), y a estrenar ropa, porque toca estrenar (algo paupérrimo de instinto de inferioridad y alienante).


Esta es mi postura hacia esta fecha, y por ende de antemano manifiesto que es una posición personal que no debe coartar su regalo de amor y amistad o sus compras navideñas (no quiero colapsar las ganancias de los comerciantes, ni ser ajusticiado por el emporio de los peluches, las cajas de flores o las fabricas de chocolate suizo), pero si quiero expresar y dejar como mensaje que una fecha no nos debe hacer más amables, ni un regalo más importantes, no. Deben ser los designios que nacen de nuestros corazones, los que deben embargar de alegría a los que sean privilegiados con nuestros afectos, regalos, besos, palabras o cualquier tontería. Para querer no debe haber una fecha, solo un motivo. Un motivo tan grande que nos alegre los corazones en el inmenso placer de dar.



Por mi parte les deseo el mejor día del amor y la amistad a mis amables lectores!.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Y DESPUÉS DE LA U QUE?


Uno maneja ciertas condiciones sociales, económicas, étnicas, geoestacionarias (si hubiésemos nacido en Somalia seria ostensiblemente diferente nuestro presente), religiosa y en fin de variantes direcciones que se van forjando desde que nacemos con el llanto que anuncia que hemos llegado a este mundo ahogados y molestos, porque de salir del vientre tibio, ameno, propio y sano de nuestras madres, nos vemos abocados a darle la cara a un mundo que no pedimos que trae consigo una fría temperatura acompañada de guerras, hambrunas, malas amistades, egoísmos, poder de adquisición y demás malas referencias que sustentan nuestro llanto pero como todo en este nuevo mundo son callados por una incubadora o la palmada de un medico inhumano (como los de este país de reformas a la salud nefastas y EPS rapaces).

Después, y como consecuencia de la lógica que se va formando, uno empieza un proceso educativo en el cual se encuentra en un jardín (sitio donde lo llevan a uno los papas para que puedan hacer plata y uno planas), luego en un colegio (un sitio donde se maneja la misma dinámica), en el cual uno solo aprende lo que todo el mundo termina sabiendo y repite, repite y repite hasta que de una u otra forma toda esta costra literal se va acomodando a los designios de un profesor fracasado (todos los profesores de la secundaria en Colombia son fracasados y asesinos en serie en potencia), que mas adelante dan unas notas aun mas amorfas y sin sentido que sus clases mal logradas y poco evolucionarías de lo que (por lo menos para mi), es enseñar sana y completamente sobre la vocación de un ser humano.

Luego y después de la excursión, muchos after icfes y demás cosas que se hacen para conocer a las de los otros colegios, barrios, conjuntos, etcétera, uno va amoldando los sueños con los ingresos per cápita de los padres y así enfoca y elige una carrera profesional que hará de uno (en teoría), un mejor ser humano, una persona de bien y productiva en una sociedad que solo destruye y por ende ganara el reconocimiento de los demás. Bla, bla, bla, bla ,bla (creo que me hago entender)…

Llegara el que el papá es el putas y entonces dice que hará no se qué cosa en artes en Francia porque es que acá no hay cultura y la poca cultura que ahí se desarrolla para hacer bailes obscenos, ferias cada fin de año y danzas africanas (algo que no es tan distorsionado de la realidad). También los que no van a estudiar porque el papá es un borracho y la mama una joyita de útero goloso. Finalmente queda uno. La clase media que no va para allá ni para acá. El que ni por el putas va al ejército, pero que ni por el mismo putas va a Cambridge a estudiar ingles o algo de artes plásticas.

De hay uno llega a una universidad promedio, elabora un esquema de santidad que el primer viernes se ve colapsado por una tanda de cervezas, nuevos amigos (los peores), nuevas chicas, dinero extra proporcionado por los papas que incautos dan plata extra para copias que nunca se sacan, trabajos que nunca se hacen y seminarios a los que nunca se asiste. Todo esto pasa rapidísimo y cuando uno menos lo espera, ya han pasado cinco años. Cinco años de madrugadas, corridas por la universidad, novias, desamores, amores, cuentos, goces y demás interacciones personales en las que interactúan palabras, fluidos corporales, cervezas y una que otra botella de whisky. Todo esto pasa así, volando. De un momento a otro estamos a puertas de un titulo y con la vida supuestamente ya fundamentada por nuestros padres, pero la verdad es que estamos más perdidos que nunca, y más si nuestros padres han sido buenos, exitosos y juiciosos como en mi caso.

Salir del cascaron implica solventar dudas y cien mil vacios que se presentan adornados de interrogantes y puntos suspensivos. Enfrentarse al mundo es una cuestión y adición de elementos que se mueven dentro de un marco desigual que anuncia una variedad de experiencias, miedos nuevos y la constante de los periodos de ansiedad. Se abren los muros y la mente empieza a divagar sobre montañas y cambia su paso para darle campo a la necesidad, en una búsqueda continua, que, insaciable, busca mayores instantes de deleite para satisfacerse.

Salir del cascaron implica estar en el limbo como Kaleth Morales y quedar tan desconcertado como me imagino quedaron nuestros papas cuando les toco agarrar el mundo a dos manos y luchar como nos va a tocar a nosotros. Solo que a mi modo de ver las cosas, la época que ellos vivieron fue mucho más fácil (antes la gente aun siendo albañiles compraban casa), ya que la inclusión profesional no esta exenta del enorme tráfico de influencias que nos daña el entorno actual.

LA MADRUGADA DE UN "INDIGENTE"


Las cosas y los anexos que llevan con ellas toman sus caminos y a veces no es el destino el que demarca la ruta de la perdición o salvación. Elementos flotantes y dispersos se dilatan en esteras de mil colores y llenas de ranuras biseladas de fibras naturales combinadas con hilos de poliéster, formando un amplio glosario de palabras, letras, sentimientos, leones de peluche, lápices de colores y descripciones.

El ambiente es voluble, hermético y sintetizado en axiomas razónales que se condensan en principios morales y la capacidad mental (esa que se limita a los parámetros que uno amarra con su cabeza), del bienestar. El mundo no merece sortear una molestia más que se comparta o impone bajo el tormento emocional de una vida que se colapso por el infortunio, el abuso de cosas no bien vistas y la polarización de los pensamientos.

La calle se sigue tornando solitaria, fría, verde, gris, azul. La calle adquiere los rasgos de un enorme felino que cuando los que van a emplear sus energías por un numero en la cuenta a fin de mes , sale para devorar las ratas que invaden la ciudad. O que, aun habitándola de manera continua, relucen como un escombro flotante de una larga y subsana urbe.

Las pulsaciones de las emociones amenas se dilatan como cauchos lánguidos entre los mas míseros extremos y lo mejor de vivir siempre tiene la aguja avisando que el tanque esta vacio. Todo es una jungla que difiere de los libros de infancia en los que los humanos hablaban con los monos y las aves leían la fabula antes de cerrar los ojos e ir a los reinos de Orfeo. Todo pasa, todo cambia, y este cuerpo que se refugia entre hojas de periódico y malas horas sin dormir añora los días en los que todo era más ameno, las cosas llegaban porque si y no vivía al borde de la locura la tristeza y acompañado por la insana soledad.

Centro.

Madrugada.

Tristeza.

martes, 13 de septiembre de 2011

PASADOS


Hace días busque dentro del baúl de mis mas obstinados recuerdos las caras de aquellas voces que en algún momento fueron algo mas importante y que en determinados espacios entendí como vitales para mi. llevo ya un tiempo esperando poder respirar, ya que la ultima vez que opte por hacer las cosas por instinto casi me ahogo (no se nadar) y vi mis peores facetas salir por culpa de la enceguecedora ira y la mala decisión de opinar con la cabeza caliente y el razonamiento frió.


respiro pensando que todo estará bien, y creo que un nuevo comienzo permite que la vida se observe desde otro plano que se considere ameno y vaya en pro de las cosas que propician el sabor dulce de los logros obtenidos. doy gracias a Dios por mi familia, mis experiencias y lo que me permite hablar en este momento. respiro con la alegría de saber lo que soy y lo que puedo dar gracias a este aberrante espíritu competitivo que no me deja en paz pero que logra maravillas por mi.

camino por mi casa y veo mis recuerdos de infancia, mis familiares siempre expectantes y las cosas que realmente son mías y que nadie me puede quitar. veo los tambores de un cubano que alguien le obsequio a mi padre, los maletines de viajes de mi madre, las cartas de topografía internacional de mis hermanas, los muñequitos de mi hermanito y su naciente pubertad.


veo eso y siento que eso nadie se lo quita a uno. nadie es capaz de desarraigarse de su ser las cosas que siente de verdad. jamas podría olvidar un hermano, pero si se ahora que puedo olvidar no uno, sino muchos amores. esos que en un momento dado se sintieron calados al hueso, pero que ahora solo se divisan como un arrume de recuerdos que como cualquier producto perecedero se fueron con la corriente, se vencieron y procedieron a irse, descomponerse, o hacer cualquier cosa que en este momento carece de importancia.

el pasado es eso. una recopilación de sustos, flores marchitas, anillos de oro, jardines majestuosos y a veces cadavéricos rostros. el pasado es un tiempo tan intangible como el futuro que solo representa nuestra sensación de desamparo y necesidad de aferrarnos a algo, así ese algo solo exista en nuestras imaginaciones, nostalgias y el resto de artificios que elabora el cerebro para engañar lo que realmente es importante: nuestro presente

domingo, 11 de septiembre de 2011

EL HERMANO


Materializo gestos y acciones con la sonrisa que me caracteriza y que se desprende de lo que en realidad y muy internamente soy. No se muchas cosas que quisiera saber , pero aun así puedo escribir paisajes que contengan una que otra noción de trascendencia mezclada con miles de sabores de banalidad.

Hay pensamientos que brincan como conejos en prados de colores y pistas de baile de alfombra persa con bolas de espejos que multiplican los colores y sensaciones del horizonte. Se forman carruseles de imágenes beatificadas y figuras paganas que en conjunto buscan un fin o por lo menos algo similar, algo diferente e irremediablemente que busque algo de beneficio.

Mi cuerpo se eleva materialmente y llega a tocar con la punta de los dedos la similitud que se podría abocar a un día sin contextos, límites o algún tipo de regulación. Soy un niño de nueve años y el señor que esta frente a mi está rezando plegarias llenas de hierbas, mientras por dentro de mi rezo a dios que me saque de este trance tan molesto.

viernes, 9 de septiembre de 2011

EL PRÍNCIPE ROJO


Iba caminando por teusaquillo divagando mentalmente por calles que en un momento dado considere mías y que entre hospitales desahuciados, clínicas de reposo, hamburguesas vegetarianas, perros a la deriva, calles rotas por la incesante corrupción, trabajadores laborando con desgano y muchos, muchos, muchísimos dulces de colores y sabores diferentes.

Caminaba por un imperio que en un momento dado invente. Un imperio de hadas tornasoladas con textos rebeldes tatuados en su materia gris y dragones con el pelo largo que se acomodaban torpemente en torno a una fogata que mas bien daba la impresión de ser una hoguera inquisidora medieval.

Divisaba desde la oblicuidad de mis pasos y memorias y la de mi memoria, los pasajes donde rescataba todos los días a la princesa y de los cuales podía ufanarme de la bastedad de los territorios conquistados y la belleza de mis reinos.

Pero finalmente todo es una mentira dentro de lo que pude divisar y el hecho de sentir mis memorias tan ligeras y planas me aboco a replantear una vez más esto. Pensar menos en planos idílicos de fabulas soñadoras que solo dejan un mal sabor en la boca y el costado vacío, inerte y lo peor, a veces esperanzado.

Tal vez no sea un héroe medieval que va con su caballo por la pradera cortándole la cabeza a dragones y derribando cíclopes, pero si he sido un soldado errante que en bastantes enfrentamientos he rescatado princesas que se han difuminado como la tinta en el mar. Quiero una princesa de sueños que me aterrice en la tierra y haga que los días no solo sean confrontaciones poéticas, económicas y materiales. Quiero más, uno siempre quiere más…

lunes, 5 de septiembre de 2011

PIE IZQUIERDO

A veces levantarse no solo necesita de un proceso de reinserción consiente a un entorno que esta enmarcado dentro de un espacio vital que espera impaciente con luces de sol, sonido agudo de despertador o canto de gallo que uno habite el lugar al que pertenece en todo esto. No. A veces levantarse implica mucho más. Implica saber que se debe hacer, como se debe hacer y de que se basara uno para hacerlo. Nunca me ha gustado la gente psicorigida, ni la que pasa por encima de los demás ufanándose de su miserable esquema de adquisición del poder o esos que son tan planos, que en la llanura de sus repertorios jamás tienen dunas de alegrías, montes de ilusiones o valles de felicidad. No, eso jamás me gustara, prefiero convertirme en alguien menos detestable. No se un bombero, un presentador de programas de tele ventas o un conductor de concurso de rifas y cosas por el estilo donde dan plata al incauto que envié mas mensajes de texto. Nunca me ha gustado, pero hoy he sentido eso que llaman envidia y anexa a esto un irremediable vértigo por saber de antemano que no me gusta el hecho de que todas las personas que tanto critico y no soporto a veces, están mejor ubicadas que yo en este mundo. Saber que creo que tienen un GPS satelital enclaustrado entre su cerebelo, sus ideas amorfas y su egolatría y que con el pueden ir a donde quieras sin extraviarse dela ruta. No se que pasa a veces pienso que voy bien, que no he perdido el rumbo, que todo estará bien y preciso cuando manejo todo con el orden lógico de las situaciones me doy cuenta que eso no me hace feliz. No me hace feliz hacer lo que todo el mundo hace. No me hace feliz tener una casa en tierra caliente, un carro, una mujer sumisa y un apartamento que pague por cuotas. No. Eso no me hace feliz y eso que a mi alcance puedo tener eso y mucho más. Y no es porque no quiera, ni me parezca que aporte a mi beneficio personal y mi imagen hacia la sociedad, solo que no creo que colme las expectativas de mis intereses y rebase mis índices de mi autosatisfacción. No se que pasa, y la verdad me cansan los días como hoy…