martes, 20 de mayo de 2014

LA REINA DE LA NOCHE: LA MUERTE.



Lo mas probable es que nadie la conozca, pero yo me di el gusto y puedo decir que si. Gracias por todo Elsa Herrrera.








(Música de RED HOT CHILI PEPPERS y su canción Otherside)


 

Transitamos un sendero inevitable desde el momento en el que le abrimos los ojos al mundo y a la vida. Desde ese preciso instante en el que abordamos nuestra existencia desde el repertorio de nuestras oportunidades, el día a día que nos infiere el marcado trazo de nuestro destino y las decisiones que vamos tomando en torno a él. Delimitamos nuestras acciones a medida que crecemos y tomamos experiencias, edificando nuestro estilo propio y fundamentamos nuestros excesos e inhibiciones con base en las vivencias buenas o malas, negras o blancas, celestiales o infernales. Nos levantamos cada mañana con  la insulsa seguridad de que somos piezas indispensables para el universo y el molde irrepetible de superhumanos que la masa debe seguir. Nos iluminamos en búsqueda de una infame perfección que nos fue implantada por el imperio de los egos que nos corroen y secan las entrañas.



 Es ahí, en la cúspide de nuestras banalidades, que llega la muerte atenta y paciente para recordarnos que solo somos una anécdota pasajera que en la mayoría de los casos roza la existencia de unos pocos y se difumina de un fugaz estallido de llanto, remordimientos, lamentos, flores fúnebres, caras largas,  tinto tibio y mocos en el infinito firmamento del olvido. La muerte sensata como siempre, aguarda para llegar en el momento preciso y desbarata violentamente todos los imperios que la mente volátil de los soñadores ilusos forjó. Imperios que se caen de su propia levedad y que llenan las mentes de las almas alienadas que se llenan de fantasías que justifican la esclavitud remunerada, por la cual se permutan sueños  y se fabrican cortinas de humo para cubrir la visceral y cruel realidad.





Pensamos que con tener un auto, una casa, un perro que bata la cola cada vez que nos ve, una esposa que siempre este ahí y  un empleo estable perpetuamos la vida y aseguramos nuestra existencia en este mundo. Somos tan temerarios que hasta postergamos nuestra felicidad presente por castillos en la arena que sustentan aplazar la vida misma en busca de una pensión mensual en detrimento, postulada a un futuro incierto. La muerte es la maestra en todo eso y por ello nos corona y gradúa con su presencia en nuestro último suspiro. Por eso es que nos leva, nos limpia y nos desmaterializa a su antojo, sin consultarnos, sin pedirnos una opinión sin siquiera avisar.





 La muerte nos fulmina y es por eso que tanto le tememos. Porque el hecho de desaparecer y aceptar nuestra realidad nos amarga, nos corroe, nos da pánico. No aceptamos que el universo fluye así no estemos y nadie es indispensable por mas malo o por mas bueno que haya actuado en esta obra siniestra y teatral. Todos somos un acontecimiento circunstancial que se detiene cuando el corazón deja de latir. Somos mamíferos deseosos que buscan desde el talón de Aquiles de su raciocinio la eternidad aun cuando sabemos que para nosotros no existe.

lunes, 5 de mayo de 2014

LA BRUTALIDAD LITERARIA

















Música de PIXIES , canción WHERE IS MY MIND.




Cuando uno  toma como opción de ocio internarse en la literatura y  decide sumergirse en el océano incierto
y salvaje de las letras, se enfrenta a olas salvajes llenas de sirenas, medusas y demás criaturas asesinas, que,  camufladas en autores malditos, desglosan las entrañas de las precariedades, con cada trazo que la pluma de sus inquietas mentes deslumbra. Estos escritores se presentan como faros para darle dirección a las ansias voraces por  lo desconocido, la búsqueda de las certezas y el inherente existencialismo que nos convierte en nómadas constantes de nuestra propia y fugaz libertad.




Tomamos las lecturas que nos atraen y nos aferramos a ellas como esos  náufragos a esas tablas desechas que imprimen salvación en el medio de la tempestad y de allí vamos formando los imperios conceptuales que nos permiten  sobrevivir al tedio de un sistema que nos extirpa el alma, con monotonías, hábitos ilógicos y empleos mal remunerados .nos enfrentamos al mundo con base a esas letras que repisamos con nuestros ojos, nuestros miedos, nuestros recuerdos y nuestros suspiros de media noche. Buscamos con desesperación una salida que nos permita entablar una civilizada conversación con nuestros demonios, nuestras tristezas y nuestras heridas más internas.




Por eso leer es un acto voraz, una rebelión  que entablamos para buscar caminos que nos permitan desglosar lo que somos, lo que fuimos y lo que no nos podemos permitir ser. Leer nos evita ser animales rabiosos que se limitan a ver reallityes vacíos, ver televisión y engullir comida chatarra. Es por eso que el placer  de leer se convierte a veces en una adicción. En una dulce evasión de la realidad donde se refugia el inconformismo y la lucidez. Es el espacio propicio para comerse a dentelladas las ideas y no limitarnos a lo que previamente se ha establecido. Es un acto salvaje que emerge de los corazones de los más valientes de la tribu. Una fiera guerra solitaria que los que no soportamos lo impuesto nos disponemos a enfrentar…