
Siempre se ha discutido cual es la diferencia entre lo que se denomina arte y lo que se denomina diseño en una disyunción ambigua que se sigue por ciertos lineamientos de orden comparativo y que pretende dividir y aportar tanto lo uno como lo otro en dos entes diferentes, aun cuando la mayoría de veces se van conjugando en cada uno de los productos del mercado bursátil que se maneja en torno a lo que la estética decreta.
Este tema no puede ser ajeno al hecho de que aun cuando el arte y la estética del diseño se manejan desde puntos altruistas y de fina expresión sublime de la creación, no puede ser ajeno a los requerimientos que en este momento se hacen por parte de un mundo globalizado y mercantilmente voraz, al que a veces simplifica estos dos términos con el reinado inamovible de la utilidad económica, por encima de la utilidad estética o como enuncian en la lectura la empresa alemana Rosehthal: “para nosotros el arte es el aspecto estético de lo que producimos”
Ahora, si tomamos en cuenta los principios y fundamentos del diseño, lo vemos como una conjugación de lo que en resumidas cuentas es el proceso de producción mercantil de las obras o productos que derivan de la actividad industrial, y como a raíz del mismo se hace un empalme entre lo que es la producción, comercialización y distribución de tales objetos o productos entre las personas que los consumen y de allí fomentar el arte del gusto, la satisfacción y el placer en un determinado sector del mercado, con una determinada necesidad.
En la actualidad nosotros los jóvenes como pioneros de las ideas vanguardistas e innovadoras que necesita y exige la sociedad, vemos como el reconocimiento llega más rápidamente desde el plano artístico. Esto dado porque en materia de diseño la evolución de la globalización y a su vez de los esquemas mercantiles van sujetos a unos parámetros que se convierten en inamovibles por su misma innovación perpetua que excluye nuevas ideas, al no ser tan practicas como las preexistentes, como por ejemplo las formas físicas de los productos de soya que comercializan los Krishna y/o vegetarianos que llevan ostensibles y fácticas estructuras de las personas que comen carne (como la hamburguesa vegetariana, los hot dogs vegetarianos que en estructura y óptica son realmente iguales, o porque no decirlos una ruin copia).
También ha de tenerse en cuenta que antes los diseños se llevaban con muchísimo más esmero, en un trabajo no tan maquinizado y de orden puramente artesanal, en el cual el productor se empapaba de lo que iba a ser su creación, llenándola de detalles, esquemas, colores, y hasta aditamentos que correspondían a su sello personal y determinaban que derivara en una obra de arte única, aun cuando de este mismo ejemplo se reprodujeran unos cientos, o en casos específicos de millares en una producción a escala normal.
Ahora no. Ahora el diseño hace parte de la maquinización de los productos y en su simplicidad diferencia lo que es o no benéfico para lo que los medios de producción de un mundo tan industrializado como este dispensa. Por ello es que en mi opinión para hacer de un diseño una obra de arte en la actualidad, más allá de una innovación creadora que derive del arte, se debe tener en si una predisposición que cimente y colabore con los ávidos procesos de industrialización y comercialización que en la actualidad existen. Es decir que un diseño puede tener un proceso creativo que derive en una afluencia de diferentes ideas, pero que solo la comercialización hace que este triunfe, o por el contrario se quede ahí. Puedo citar muchos ejemplos, cito con uno: la marca TOUS.
Si nos ponemos a analizarlo desde el punto de vista enteramente artístico, tal vez veamos mejores slogans comerciales en otros productos de otras épocas, pero con más detalles, elementos, y retoques que en la actualidad no se podrían llevar a cabo con la relación de precio, costo, tiempo que en este momento lleva y efectúa el mercado y como se puede ver es una forma minimalista que cumple a cabalidad con lo que en este momento exige el mercado, y que suple las relaciones: diseño-precio, diseño-productibilidad y ante todo diseño y posicionamiento de mercado.
En conclusión para mí la construcción y creación artística va ligada al diseño y de allí deriva que se deba evolucionar conforme lo hacen parámetros tan tangibles en la actualidad. El arte debe ser un agente que genere en los diseñadores una inspiración importante que plasme en los diseños, la innovación que requiere el mercado y de la cual se sustenta la economía, la capacidad de invención y los principios de un mundo en proceso de globalización y que pide a gritos mentes abiertas, permeables y de proyección.
Totalmente de acuerdo con esta reseña. Lamentablemente, el diseño, es una de las disciplinas para la cual la historia del arte no ha envisionado un mayor acercamiento, a pesar de su conexión histórica con movimientos como el Art Noveau, Art & Craf, De Stilj, la Bauhaus, y en artistas y movimientos de vanguardia y estética contemporánea.
ResponderBorrarEl arte (según el diccionario de la RAE):
Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Y algo más escueta, la definición de diseño:
Concepción original de un objeto u obra destinados a la producción en serie. Diseño gráfico, de modas, industrial. Pero yo me pregunto, cuando se hacen cientos de reproducciones/ Giclées de una obra de arte, no es eso acaso producción en serie? Saludos.