miércoles, 4 de mayo de 2011

LA VIDA FACIL ES DIFICIL


La prostitución es considerada uno de los trabajos mas viejos del mundo y por ende como digna labor debe ser respetada de la misma manera, como se respetaría la que realiza el ingeniero, la empleada domestica o el albañil. Se parte de la idea de que se realiza una tarea que tiene ciertas especificaciones contractuales y que como producto de la misma recibe una bonificación económica que esta acorde con los beneficios que reciba y estén presupuestados con anterioridad por parte del que hace el pago.

Entrar a un de estos sitios es un contraste de lo que comúnmente denominamos correcto. Hay un vademécum de cosas totalmente opuestas a lo que en la sociedad actual se establece y hay una verdadera visceralidad en todas las conductas humanas. La gente se droga en los baños, hay muestras obscenas en todos los decorados del sitio, las luces de la pista donde hacen pasarela las mujeres que mas tarde estará en una cama de tres pesos son estridentes y hasta los meseros atienden a tus llamados con una cordialidad y camadería realmente repulsiva.

Las prostitutas son las gestoras de la deshumanización física de las personas en pro de la capitalización del sudor, el semen y demás fluidos corporales. Utilizan sus cuerpos para que otros individuos los manoseen y satisfagan su necesidad de virilidad por unos cuantos billetes. Ellas son mujeres que comúnmente piropearían, pero que adentro no son más que una masa de voluptuosidades y estándares vulgares de belleza, que ofrecen sus orificios para sortear a los muchos necesitados de la siempre beatificante eyaculación.

Es un ambiente que decae en la arrogancia del deseo y la opulencia de los sentidos únicamente, dejando de plano aquello que somos y de lo que esta constituida nuestras almas. Las prostitutas y sus amantes se amputan el alma por pedazos con cada penetrada, con cada embestida de la lujuria y el descontrol. Estar en este sitio me demostró que hasta las mejores personas se pueden rozar con la penumbra de las luces de colores y que a pesar de ser mujeres y estar en un trabajo, el más viejo de los trabajos, esto de la vida fácil a mi modo de ver las cosas es lo más difícil del mundo entero. Dios bendiga a todas las prostitutas por su paciencia, su inmune facultad al asco, las ganancias de las compañías de condones baratos, las fábricas de licores adulterados, los miles de cigarrillos que se fuman y por sobre todas las cosas demostrar que el valor de las mujeres puede estar en cualquier sitio, cueva, playa, universidad y/o puteadero.

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