
Hacer una reseña biográfica sobre este maestro como lo es José Saramago seria una búsqueda errática de acaparar la atención del lector, teniendo en cuenta que es posible que hayan muchos autores, con miles de biografías de tan mencionado autor, que seguramente estarán detallados fiel y verídicamente. Hago alusión a este prodigo autor que abandono este mundo el pasado 18 de junio de 2010, ya que recientemente termine de leer un libro suyo donde enuncia y detalla la existencia del blog que fue de su entera autoría y dirección y que por obvias razones leí con entusiasmo y complicidad al también utilizar este medio para exponer y dar mayor cobertura y campos de acción a mis ideas.
Me motivo a escribir este post por un articulo en particular de los muchos que me llegaron al alma y que guardo entre mis recuerdos literarios mas atesorados y acá me permito transcribir pata el deleite de todos:
“SIGIFREDO. Es el nombre de un diputado colombiano secuestrado durante siete años por la FARC y que acaba de recuperar la libertad gracias, entre otros, al valor y la persistencia de la senadora Piedad Córdova, principal dirigente del movimiento social y humanitario COLOMBIANOS POR LA PAZ. Merced a una circunstancia que parecía imposible que se produjera, Sigifredo López, que formaba parte de un grupo de doce diputados secuestrados, de los cuales once fueron no hace mucho tiempo, asesinados por la organización terrorista, pudo escapar a la masacre. Ahora esta libre. En la conferencia de prensa realizada en Cali tras la liberación, entendió que debía manifestar su gratitud a Piedad Córdova en términos que conmovieron al mundo. Aquí nos llegaron esas palabras y esas imágenes estremecedoras. Nunca he podido alardear de la firmeza emocional. Lloro con facilidad, y no por culpa de la edad. Pero esta vez me vi obligado a romper en sollozos cuando Sigifredo, para expresar su infinita gratitud a Piedad Córdova, la comparo con la mujer del medico de Ensayo sobre la ceguera. Pónganse en mi lugar, miles de kilómetros me separaban de aquellas imágenes y de aquellas palabras y el pobre de mi desecho en lagrimas no tuvo otro remedio que refugiarse en el hombro de Pilar y dejarlas correr toda mi existencia de hombre y de escritor queda justificada por este momento. Gracias, Sigifredo.”
En general me quedo sin palabras para describir la grandeza que empalma la sencillez y humildad de José Saramago. Esta lectura nos muestra que no obstante su fama y logros conseguidos el se muestra como un hombre común y corriente. Como usted señor lector y como yo. Que crea cosas, maneja conceptos y proporciones ideológicas de alta envergadura sin acotar en la vanidad.
Larga vida al ensayo sobre la ceguera, a la libertad, a la esperanza y a las ideas de José Saramago!!!.
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