
Son las calles del centro de Bogotá las que te circundan y con sus tonos de colores y su tratado arquitectónico colonial te incitan a comer, a correr, a mirar, a ser precavido, a desinhibirte y tomarte uno que otro tequila donde doña Gloria. Museos, cafés, bohemios soñadores, chorro de Quevedo y bares de rock, son los que muestran en un recorrido lleno de piedras, repeticiones y comentarios vacios, pero jamás superficiales.
Observas a los manilleros hablando en un tono de cuentero, las cosas que normalmente les pasan. Saqueos policiales, calle 19, las drogas de su despensa y demás pormenores de una vida ajetreada por el ocio. Hay poemas en el aire, plazoleta del rosario, parque de los periodistas, y afines urbanos llenos de estatuas cagadas por mil ratas voladoras mal denominadas palomas y sus habitantes recurrentes, los indigentes. Que deambulan por las calles en busca de cartón, cobre, latas de cerveza y transeúntes incautos para robarles sus muchas o pocas pertenencias.
El centro es eso. Una jungla urbana que se rehúsa a dejar de ser el epicentro de las decisiones de un país amnésico, transitado y convulsionado como su calle decima. Donde los elementos de un mosaico que conforma el paisaje de fondo, son las putas, las rebajas, el palacio de san francisco, el edificio de EL TIEMPO, el banco de la república y la placa mortuoria de tal vez el único líder que tuvo esta tierra, Jorge Eliecer Gaitán.
Un universo gigante en una ciudad llena de temores, smock, minotauros de concreto, sabiduría popular, paraguas, días de lluvia, carros, Monserrate y café en la florida (el mejor chocolate de Bogotá lo venden hay). Un coctel de sensaciones, historia, cultura, laboratorios humanos, pseudointelectuales, libros, te con galletas y 2600 metros que nos acercan un poco mas a las lejanas estrellas.
el mejor chocolate no es el de la florida?
ResponderBorrarEs verdad gracias por la corrección.
ResponderBorrarde que es esa imagen?perdon la ignorancia
ResponderBorrares de la catedral primada de bogota.
BorrarEscribes excelente y tienes unos excelentes gustos literarios. Estoy encantada contigo. ¡Sigue así!
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