lunes, 18 de abril de 2011

LUCHA LIBRE


Caminamos al lado de gente con diferentes destinos y conociéndolos te enfrentas a diferentes rumbos de vías de tren oxidadas y carreteras llenas de pequeñas piedras que formaban las murallas de los sueños de gente que alguna vez paso por allí. Tomas rutas libremente escogidas y en otras ocasiones simplemente influenciados por los envases vacios de las despensas, por las pinturas de botero o los cambios en el polo ártico.
Un gigante proveedor de opciones se vuelve tu diario vivir. Una constante multitud de ofertas, criterios, opiniones y versos que se difuminan en el aire y hacen que los talentos todos los días se bifurquen y quieran algo más. La provisión de necesidades de tu vida se estrella con un mundo convulsionado en ofertas que van desde las mas altruistas hasta las que te incitan a explotar en medio de una multitud llena de cadáveres urbanos llenos de papeles en los bolsillos y en las cuentas de banco.
Es como abrir la mesita de noche de tu papa a los seis años y ver una infinidad de cosas y colores que le coquetean a tus ojos y hacen mella en tus sentidos, hostigándolos de una manera voraz hasta hacerlos caer. Es la variedad que brinda la vida y por la cual es que nos levantamos todos los días temprano, nos lavamos la cara y salimos a la calle a comernos un mundo que si nos descuidamos, nos puede tragar de un solo bocado. Una lucha desigual, pero que debemos afrontar porque de lo contario podríamos terminar en un monasterio, vendiendo nuestro sexo o con un costal al hombro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario