
Estridencia y soledad son los paralelos que a veces se funden en un solo contexto que como resultado te ofreces tú. Cartográficamente estas ubicado en una geografía que se subsana en la multitud pero que raya en esporádicas desolaciones que por el nivel de constancia hacen que a veces se ponga la piel de gallina y esperes un puñado de aire, para en una bocanada respirar un poco de paz.
Se desarrollan mecanismos estables y cataclistas que rompen tus esquemas, tus tiempos y tu paciencia. Se miran objetos inertes, personas a tu alrededor (casi tan inertes), y te encuentras solo en una masa de extremidades y peinados variados que se contonean en medio del ruido estridente y las letras obscenas. Es un espacio casi premeditado, pero que forma parte de tu hábitat. Finalmente sales de tu lapso de sobriedad mental fugaz, te levantas, vas a otra mesa y le preguntas a aquella damisela nocturna casi tan pérdida como tú en ese instante:
- Bailamos?.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario