martes, 5 de julio de 2011

SOL, LLUVIA, PISCINA Y COLORES


Hay dolores que se esparcen como gotas de roció por el pensamiento y van a dar al pozo de la conciencia y dependiendo de las circunstancias o pasajeras lluvias. Dependiendo de la inundación y los estragos causados en diferentes escalas de tragedia se siente el pecho. A veces el dolor es un vacio en la mitad del estomago, un vacio que te deja sin animo y se te lleva las energías a donde va a tomar agua el sol, algo así como cuando a uno lo decepcionan y todo lo que somos se pone al ras con el piso, algo así.

Todas estas gotas se suman a un caudal rudo, rojo, verde, azul, morado o de cualquier color por el que estén cruzando nuestros pensamientos y la panorámica de vida que nos aprovisionen en el diario trajín. Se acumulan en las constantes esponjas de los recuerdos y se filtran por los manantiales de la nostalgia, la locura y el desamor. Estamos hechos de agua y por eso la corriente nos lleva, nos manipula o nos hace fluir en una armoniosa ola de emociones.

Debe ser eso, el agua. Somos cambiantes y nuestros pensamientos fluyen por las cataratas de nuestras emociones en una caída colapsante que deja cuando se conecta al sol un arcoíris de colores tristes, alegres y únicos…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario