
aparatos contabilizadores de los segundos, minutos y horas que se escabullen de nuestras manos al son de un tic (pasan otros segundos que jamás volverán por tu vida mientras lees esto), tac.
Creo que esto radica en mi obsesión interna, personal y auto infringida, de querer tener ciertos parámetros externos, bajo un control, que me permita, por un instante, asumir algo de equilibrio e idoneidad Estar sin reloj es un problema gigante para mi. Anexo a ser un amante y admirador de estos de las riendas de esta vida.
Es una forma de por lo menos contabilizar de una manera exacta lo que he sido a lo largo de esta tajada de mas de veinte años, que le he proporcionado a un mundo de guerras, postres de las tres leches, muñecas rusas, cuadros de Andy Warhol, murallas chinas y campañas de destrucción masiva perpetradas por un monstruo llamado George W. Bush.
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