lunes, 28 de febrero de 2011

DIFERENCIAS ABISMALES


Es fácil abrir la boca y dar un concepto frívolo y ligero sobre las realidades que nos rodean. Es fácil descifrar las vidas ajenas valiéndonos solamente de los dos o tres dedos de frente que dibuja nuestra experiencia y emitir juicios a diestra y siniestra y de lado a lado como una pelota de tenis en plena final del Roland Garros. Parece fácil tener un concepto cuadriculado en temas ya conversos e híbridos como son las acciones y omisiones de los demás. Es fácil criticar los actos sin ameritar las virtudes o las circunstancias que delimitan los errores de los otros.
Hoy por ejemplo se subió al bus de servicio público que me transporta un personaje exentico con voz de cliente asiduo de un distribuidor de alucinógenos y ropa de tres o cuatro días, a pedir monedas aduciendo lluvia, tragedias, camiones de la policía llevándose a la fuerza su sustento, decomisos e infortunios. No ofrecía nada más que un cuento con un final tan predecible como el temor que infundía su presencia en el conglomerado del bus. Mientras tanto yo miraba la ciudad gris y su prominente lluvia llena de sombrillas, llanto, gente esquivando abismales huecos, desconsuelo y besos en la mejilla.
Rememoraba mis logros y fracasos, mis verdades y mis mentiras, mis vacios y mis improvisaciones fugaces. Observaba a este señor de una edad contemporánea a la mía y veía que entre el y yo solo había como diferencia la falta de oportunidades y la jugada de un destino caprichoso que nos puso en diferentes cunas y en diferentes direcciones, el vendiendo cuentos insulsos y yo escribiendo inspirado en hechos perfectamente visibles y pocas veces comprensibles…
Una dualidad vital fluctuante que me insta a agradecer a la vida por las bendiciones recibidas, pero ahondando mas en mi recia conciencia al desperdiciar tantas oportunidades que como se puede denotar por lo que se ve marcan y crean fronteras abismales por la diferencia…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario