
Maniobras símiles han sido elaboradas con anterioridad, es un juego común del cual cada nuevo actor se denota solo una importancia mas para amenizar y dar mayor margen al evento.
Siempre pasa de la misma manera, entran al escenario dando saltos, ponen sus cabezas en las fauces de los mas fieros leones, cruzan la cuerda floja con un equipo de 12 payasos borrachos en el hombro, se meten en la bola suicida con 25 motociclistas drogados, pasan aros de fuego con los ojos vendados, caminan por senderos de carbones incendiados sin inmutarse del dolor…
Y así se hacen mil peripecias, miles de hazañas a los ojos del espectador encantado de todo lo que ve de una forma que lo maravilla.
Finalmente llega el acto final, LA DESAPARICION, la diva se mete en el cubículo y el mago al unisonó del abracadabra procede a dar vueltas y vueltas, rodea el cubículo con su capa y ZAZZZZZZ!!!.....
Desaparece!...
El publico aplaude maravillado por la genialidad y capacidad de la magia del mago, del circo, del espectáculo, de los elefantes, de las palomitas de maíz, de todo. Solo un espectador no aplaude, veo mis manos y noto que son las únicas que no se están batiendo, son las únicas que no aplauden, soy el único espectador que no aplaude y los ojos inquisidores del animador de turno del gran circo me mira con arrogancia y me muestra ante el publico como un verdadero conspirador de la alegría que circunda entre la arena.
Me paro del asiento, prosigo en línea recta hacia la salida mientras la mujer barbuda y el hombre que se clava puntillas en la nariz me miran extrañados. El público sigue mi recorrido extrañado de que yo como individuo no me pueda fundir en su asombro y alegría.
Salgo finalmente del circo y la risa estalla en mi ser, una carcajada como las que solo yo se dar suelta y se abre paso ante el impávido y sombrío paisaje lleno de luces intermitentes y planos pre concebidos , la gente se mira extrañada porque los papeles se cambiaron y no entienden mi risa sin fundamento , sin razón, como debe ser la risa de cualquiera que se da cuenta a tiempo que los leones donde ponían sus cabezas tienen dientes de goma, cruzan una cuerda floja magnética y que los payasos supuestamente borrachos se sostienen de cuerdas invisibles ,que en la bola suicida los caminos están pre determinados por rieles y que los motociclistas no están drogados, que los aros de fuego están pero que los vendajes son traslucidos, que los senderos de carbón son solo un juego de luces piedra y humo artificial y que la diva no desapareció se escabullo por un pasadizo secreto . De hecho me espera impaciente en el auto que tengo en el parqueadero…
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