martes, 11 de diciembre de 2012

ESCRIBIR



Poner en letras las cosas que se alojan en la cabeza, no siempre es fácil. Muchas veces la musa de la inspiración se haya perdida en los laberintos que se demarcan en las literales y palpables ondas cerebrales.  Escribir es un acto solitario por medio del cual se expulsan las entrañas de lo que  que se ha condensado por años. Las entrañas llenas de frustración, alegrías, izadas de bandera, muertes, balances positivos y sueños truncados.  Expulsar esos demonios que dañan y hacer catarsis física de los abismales vacíos o fortalezas que se tengan. Escribir es retratar en el lienzo de la literatura las vivencias, opiniones y esencias del alma que los dioses mundanos nos dieron.  Se escribe por pura desesperación.






Se escribe en busca de la inmortalidad, en busca de la trascendencia en un mundo que en cualquier momento nos borrara del mapa. Se escribe en busca de ser algo más, que ese diáfano y estúpido: “ser alguien en la vida”. Se escribe para no morir o por lo menos para hacerlo con cierto estilo, entre nómadas que solo utilizan su cabeza para funciones básicas y fisiológicas como follar, cagar o alimentarse.  A veces (y aun sintiéndome una mierda), los envidio. Creo que sería más fácil una vida preocupándome por maricadas y contentándome con cosas aún más turbias y estúpidas. Escribir es una salida y un abismo a la vez, porque se es esclavo de lo que se dice y más cuando lo que se dice se documenta.






Hoy es un día de esos donde casi no encuentro las palabras, pero las pocas que logro conexar,  me sirven para sacar tantas verdades que a veces me omito a mí mismo. Escribir tal vez para muchos no sea más que una labor intelectual común. Lo sé, pero para mí a veces lo es todo y más cuando uno debe purgar constantemente una cabeza que todo el tiempo da vueltas y que se estrella con mil realidades. Debe ser el cansancio, la fatiga, la falta de sueño, el exceso de muchas cosas nocivas o simplemente ese existencialismo hijo de puta del cual se llenan mis días a veces. No sé. Creo que moriré sin saberlo. Pero solo tengo algo en claro: esto, escribir, le quita balas a mi pistola. Le da vida a este sinsabor tan desesperante que vivo día a día…

1 comentario:

  1. Buenas. A mí también me gusta escribir y me gustan las cosas que escribes, así que si quieres podríamos intercambiar enlaces de nuestros blogs. Te dejo aquí el mío para que le eches un vistazo(espero que no te moleste) y si quieres podemos estar en contacto: http://letraspalabrasyversos.blogspot.com.es/

    ResponderBorrar