miércoles, 27 de marzo de 2013

ALEGORÍAS DE UN CADÁVER


Noche sin luna, noche rota, vidrios en el piso y vasos hasta la mitad. Olores de humedad, zapatos sin lustrar, miedo y el techo como firmamento. Ansiedad, sed, hormigueo en las manos y un vaso de whisky. Ropa en el piso, colillas viejas y un ladrido de perro de fondo. Pánico, suplicas, llanto, ira y deseos. Flores, sangre y giros. Lluvia, manos entrelazadas, soledades compartidas y narices frías. Pupilas dilatadas, miradas pérdidas, humo de cigarrillos, una copa, dos copas, tres copas  y lucidez.  Once de la noche, gritos, pasos en falso, cervezas  y pensamientos suicidas en las tasas de té. Cambios, intriga, nostalgia y un tequila con sal.





Es una larga noche. Una noche que se adorna con la frase:




No quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar, no quiero pensar…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario